Erdogan llega a Estambul cuando el gobierno dice que el golpe está controlado

Varias personas resultaron heridas en Ankara; ciudadanos salieron a las calles a protestar contra el intento de golpe de Estado

El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, llegó esta madrugada de sábado (21.30 del viernes de Uruguay) en un vuelo al aeropuerto Atatürk de Estambul, poco después de que el gobierno anunciara el fin del intento de golpe de Estado.

Los canales de televisión turcos mostraron el avión del jefe de Estado aterrizando en la pista del aeropuerto internacional, el mayor de Turquía. Erdogan estaba de vacaciones en un lugar costero cuando el Ejército anunció que había tomado el poder.

Poco antes de la llegada del mandatario, el portavoz de la Presidencia, Ibrahim Kalin, aseguró que la cadena de mando había vuelto al orden. "Estamos reasumiendo rápidamente el control de toda la situación", afirmó también el primer ministro, Binali Yildirim, tras anunciar que varios golpistas habían sido detenidos.

El aeropuerto de Atatürk en Estambul, el mayor de Turquía y el tercero mayor de Europa, estuvo paralizado a consecuencia de la intentona golpista del viernes por la noche. Los militares que lo habían ocupado se han retirado y miles de manifestantes contrarios a los golpistas entraron en el edificio.

En tanto, la agencia nacional de inteligencia turca había informado media hora antes que el golpe de Estado había fracasado, aunque indicó que aún quedaban algunas bolsas de resistencia por parte de los militares rebeldes, que serán juzgados por traición.

Además, los tanques que habían tomado posiciones frente al aeropuerto Atatürk de Estambul, el más importante de Turquía, se habían retiraron, así como los soldados que custodiaban las instalaciones.

Cronología del intento de golpe

Sobre las 11 de la noche de Turquía (17 horas de Uruguay), un grupo de las Fuerzas Armadas desplegó aviones en el cielo de Ankara, la capital del país, y cerró parcialmente dos puentes sobre el río Bósforo, en Estambul, la principal ciudad. Ambos puentes fueron cerrados por la gendarmería -una rama del ejército turco encargada de la seguridad interna- para el tráfico de Asia a Europa, informó el canal de televisión turco NTV. En la otra dirección sí había circulación. Además, desplegaron tanques alrededor del aeropuerto de Atatürk en esa ciudad, el más importante del país.

El primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, habló en la cadena NTV y dijo que había un "intento ilegal" de golpe militar. "Se trata de un grupo dentro del Ejército que se ha alzado", afirmó el jefe de gobierno, quien admitió que esos militares habían "rodeado algunos edificios importantes". "Hay probabilidad de un levantamiento militar", dijo Yildirim. "Quienes formen parte de estos actos ilegales van a pagar el más alto precio", agregó.

Cuarenta minutos más tarde, los militares golpistas anunciaron que tenían de rehén al jefe del estado mayor, Hulusi Akar. Para ese entonces, el acceso a las redes sociales Facebook, Twitter y YouTube había sido restringido en el país, según dos grupos de seguimiento de internet.

Pocos minutos después de la medianoche, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, salió por televisión en una entrevista con CNN Türk vía FaceTime y pidió a la población que saliera a la calle para defender al gobierno. Erdogan exhortó a la gente a "congregarse en plazas públicas y aeropuertos" para resistir una "tentativa de golpe de Estado" lanzada por "una minoría en el seno del Ejército". Inmediatamente, grupos de gente salieron a protestar, aunque las diferentes transmisiones de televisión mostraban planos cerrados, lo que podría indicar un número reducido de personas.

Minutos más tarde, en la cadena de televisión pública TRT los militares que intentaban dar el golpe de Estado difundieron un comunicado en el que anunciaban que habían tomado el control del país, que se había decretado la ley marcial y un toque de queda en todo el territorio. El grupo golpista dijo que había tomado el poder Turquía para "proteger el orden democrático" y para mantener el "respeto a los derechos humanos". "El poder en el país ha sido tomado en su totalidad", indicó. Los militares agregaron que todas las relaciones exteriores de Turquía existentes se mantendrían y que el estado de derecho seguiría siendo la prioridad. Además, el ejército calificó a Erdogan como un "traidor" y le acusó de haber establecido un "régimen autoritario del miedo". En el comunicado, el Ejército aseguraba que el país sería gobernado por llamado "Consejo de Paz en Casa" para darle "a todos los ciudadanos todos los derechos y restablecer el orden constitucional".

A la 1 de la mañana de Turquía, una violenta explosión sacudió a Ankara, mientras helicópteros y aviones sobrevolaban la ciudad. Poco después, los militares desplegaron tanques alrededor del Parlamento.

Hacia las 2 de la madrugada, aviones Caza F-16 que estaban al servicio del gobierno de Erdogan derribaron un helicóptero de los militares golpistas. Mientras, la agencia de noticias progubernamental Anadolu informaba que 17 policías habían muerto en enfrentamientos con el grupo de fuerzas armadas. Además, reportes afirmaban que esos agentes habían disparado a civiles en Estambul y que había heridos.

Una hora más tarde, cuando eran casi las 3 de la mañana en Ankara, la agencia de inteligencia turca dijo que el golpe de Estado había fracasado. Casi al mismo tiempo, el primer ministro Yildirim dijo que la situación estaba mayormente bajo control. La estación de televisión estatal turca TRT reanudó sus transmisiones y sus empleados dijeron que fueron tomados como rehenes por los conspiradores.

Luego de que el gobierno anunció que había retomado el control, la emisora local NTV informó que el jefe del estado mayor, Hulusi Akar, había sido liberado.

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Fuente: Agencias

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