Erdogan se reúne con Putin y confirma un aliado en su purga

Los gobiernos retoman relaciones y Estados Unidos y Europa creen que amenaza sus intereses
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, recogió ayer el decidido apoyo de su par ruso, Vladímir Putin, quien lo recibió en San Petersburgo para sellar la normalización de las relaciones entre ambos países tras nueve meses de paralización, con lo que logró el apoyo de una gran potencia a sus acciones de purga de la oposición turca, amparado en el fallido intento de golpe de Estado ocurrido a mediados de julio.

"Rusia está en contra de cualquier acción inconstitucional", dijo el jefe de Estado ruso.
Putin fue uno de los primeros dirigentes extranjeros en llamar a Erdogan para condenar el intento de golpe, sin hacer críticas como los dirigentes europeos por la represión que lo siguió.

Hasta entonces, las relaciones entre los gobiernos de Turquía y Rusia atravesaban una grave crisis después de que la aviación turca derribara en noviembre un caza ruso que sobrevolaba la frontera entre Turquía y Siria, lo que llevó a Rusia a tomar entonces medidas económicas como represalia.

Pero, tras meses de pugnas diplomáticas, Moscú aceptó con rapidez una carta de disculpas de Erdogan y levantó las sanciones en el sector turístico, un hecho vital para Turquía.

El nuevo relacionamiento tuvo ayer su gesto diplomático más relevante al concretarse la reunión entre Putin y Erdogan, en lo que además fue la primera salida de su país del mandatario turco tras el golpe de Estado fallido en su contra el 15 de julio, en el que murieron más de 240 personas.

Putin dijo en una conferencia conjunta con Erdogan que el restablecimiento llevará tiempo y será un "trabajo duro", pero sostuvo que el vínculo será más fuerte que antes de su última ruptura.

Según estadísticas rusas, los intercambios comerciales cayeron 43%, a US$ 6.100 millones, entre enero y mayo de este año.

Tensión

En el plano simbólico, Erdogan fue recibido por Putin mientras Turquía está molesta por la preocupación expresada por Estados Unidos y la Unión Europea ante la represión desatada por el gobierno turco tras el intento de golpe, y lo que considera como una indiferencia de las potencias de Occidente ante ese hecho.

Esa sublevación, que según el gobierno de Erdogan fue instigada por el predicador Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos, sí ha perjudicado en cambio las relaciones entre Turquía y Estados Unidos. "Si Gülen no es extraditado, Estados Unidos sacrificará las relaciones (bilaterales) por culpa de este terrorista", advirtió el ministro de Justicia turco, Bekir Bozdag.

El golpe fallido desencadenó una purga implacable de los presuntos seguidores de Gülen en el Ejército, la Justicia, la educación y la prensa, con más de 60 mil despidos y detenciones.

Además, Erdogan insiste –con apoyo popular– en restablecer la pena de muerte en su país, algo que de concretarse marcaría el fin de las negociaciones de adhesión de ese país a la Unión Europea.

El viaje de Erdogan está siendo observado en Occidente, donde algunos temen que una mayor cercanía a Putin afecte sus lazos con la OTAN.

La posición geográfica de Turquía la convierte en una pieza clave para la OTAN, sobre todo en la lucha contra el yihadismo en Medio Oriente.

En particular, es indispensable la base aérea de Incirlik, en el sur del país, para desarrollar los ataques estadounidenses contra el grupo Estado Islámico en Siria e Irak.

Al mismo tiempo, para Turquía pertenecer a la OTAN le aporta seguridad en una zona que se caracteriza por su inestabilidad.

Erdogan afirmó que Turquía está entrando en un "período muy diferente" en sus relaciones con Rusia, y que la solidaridad entre los dos países podría ayudar en la resolución de problemas regionales.

Para Putin, el encuentro muestra que Rusia pretende "restablecer el diálogo y las relaciones ruso-turcas", declaró tras haberle estrechado la mano al mandatario turco en el palacio Konstantinovski, en San Peterburgo.

El presidente turco, que había dicho que la visita representaba una nueva etapa para "empezar de cero", consideró ayer que la solidaridad entre los dos países contribuye a solucionar los problemas en la región.

El conflicto en Siria

El mayor obstáculo para las relaciones bilaterales son las diferencias sobre Siria. Mientras Moscú ayuda al dictador sirio Bachar Al Asad con una campaña de bombardeos, Turquía defiende su salida.

"Nuestros puntos de vista sobre el problema sirio no coinciden siempre (...) pero tenemos un objetivo común, el de arreglar la crisis siria (...) y vamos a buscar una solución común que sea aceptable para todo el mundo", explicó Putin en la conferencia de prensa.

Si bien Erdogan siempre insistió en la salida del poder del dictador sirio, a lo que se opone totalmente Moscú, el mandatario turco reconoce el papel crucial de los rusos en el avance del conflicto.

Acuerdo energético

Rusia y Turquía reactivarán el proyecto del gasoducto TurkStream, que permitirá suministrar 31.500 millones de metros cúbicos de gas ruso por año a Turquía, y la central nuclear de Akkuyu.

Acuerdo migratorio es el "arma" turca

El acuerdo migratorio de Turquía con la Unión Europea que frenó la llegada de refugiados a Europa podría fracasar como consecuencia del enfriamiento de las relaciones entre el gobierno de Recep Tayyip Erdogan y el bloque continental.

El presidente turco endureció su posición justo en un momento en que cuestiona a los líderes occidentales por su respuesta al intento de golpe de Estado del 15 de julio.

El acuerdo podría caerse si Europa no cumple su compromiso sobre las exenciones de visa, dijo Erdogan al diario francés Le Monde. "La Unión Europea no se está comportando de una manera sincera con Turquía", afirmó el mandatario.

Erdogan señaló que la exención de visa para los ciudadanos turcos debía comenzar a regir el 1o de junio. "Si nuestras demandas no son satisfechas, entonces las readmisiones no serán posibles", advirtió.

El gobierno turco acordó en marzo impedir a los inmigrantes cruzar hacia Grecia a cambio de ayuda financiera, la promesa de viajes sin visa a gran parte de la Unión Europea y conversaciones aceleradas sobre la membresía al bloque.

Sin embargo, el acceso recíproco sin visa fue demorado debido a una disputa sobre la legislación antiterrorista turca y la preocupación de Occidente sobre la escala de las medidas tomadas por Ankara luego del golpe de Estado fallido.

Criticando la respuesta de Washington y de líderes europeos al intento de golpe, Erdogan dijo que el pueblo turco había sido abandonado por Occidente.

"Todo el mundo reaccionó al ataque contra Charlie Hebdo. Nuestro primer ministro se sumó a una manifestación en las calles de París", dijo Erdogan, en referencia al ataque terrorista contra la oficina de una revista satírica francesa. "Hubiera esperado que los líderes del mundo occidental reaccionaran (al intento de golpe) de la misma manera", agregó.

Fuente: Agencias

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