"Es importante que el lector no se sienta estafado"

Una entrevista con Ildefonso Falcones, a propósito de "Los herederos de la tierra", su nuevo libro
A los 57 años, Ildefonso Falcones tiene claro que va a seguir escribiendo novelas históricas hasta que alguien decida no publicarlo más. Atrás quedó su carrera de abogado, que dejó cuando su primera novela, La catedral del mar, vendió 6 millones de ejemplares en todo el mundo.

Casado y con 4 hijos, dice que su película favorita es Los tres mosqueteros y que escucha mucho rock español de la década de 1980. Adora Roma, las angulas y el buen vino. En 2017, con el apoyo de Netflix, se emitirá una serie basada en su ópera prima. Pero lo importante aquí es su nuevo libro.

Los herederos de la tierra funciona como una continuación de su primera novela, La catedral del mar.¿Por qué decidió volver a los orígenes?
Yo tenía varios proyectos para esta cuarta novela. Y uno de ellos era una continuación de La catedral del mar.

La gente se sorprendía de que no llegaba una segunda parte. Y situar otra novela en la Barcelona medieval me tentaba mucho. También seguir con los personajes, darles continuidad.

Entonces, ¿no le teme a aquello de que segundas partes nunca fueron buenas?
Hoy ya no. En la actualidad hay trilogías, tetralogías, quintas partes, así que lo de segundas partes malas, que viene de la época clásica, ya no ocurre. De todas formas, yo insisto en que Los herederos de la tierra no es una segunda parte, sino una continuación. Porque si bien hay varios guiños a La catedral del mar, el protagonista es nuevo, la acción se desarrolla en el barrio barcelonés del Raval y el hilo conductor de la novela es el vino. Por lo tanto, son dos novelas diferentes.

Con La catedral del mar pasó del anonimato a la fama, ¿cómo lo lleva?
A mí lo que me produjo más satisfacción fue que me publicaran la novela a los 46 años. Yo venía escribiendo hace tiempo pero no lograba que me editaran nada. Así que fue todo un triunfo; luego vino lo demás. En lo personal no me cambió tanto la vida, porque en Barcelona la gente es muy discreta, no existe que te acosen por la calle y ese tipo de cosas. Te miran un poco más, pero no pasa de ahí.

¿Por qué se decantó por la novela histórica y no otro género?
Porque con las otras novelas, que eran contemporáneas, no tuve suerte. Por eso decidí hacer una novela histórica. Incluso con La catedral del mar, que era evidentemente histórica, estuve tres años para lograr que me la publicaran. Y después de que me la compraron, tampoco me aceptaron otra moderna que les llevé. Así que mi destino es escribir novela histórica. No le doy más vueltas al tema.

Si tuviera que resumir el argumento de su última novela, ¿qué diría?
Que es una novela de aventuras. Donde se juntan todo tipo de pasiones: amor, venganza, desengaños, golpes de fortuna, desgracias. Creo que es una novela que divierte y al mismo tiempo, engancha.

¿Cómo se escribe una novela de mil páginas?
Con paciencia y con mucho esfuerzo. En mi caso, además, tengo que estudiar mucho para realizar una correcta recreación de época. El tiempo disponible es otro factor importante a tener en cuenta. Cuando escribí La catedral del mar todavía ejercía de abogado. Hoy ya no; así que puedo decir que Los herederos de la tierra fue más sencilla de escribir.

¿Por qué cree que sus novelas, a pesar de enfocarse en la historia española, generan tanto interés en el resto del mundo?
Creo que cuando uno lee una novela, y pienso que soy representativo del común de la gente, lo que quiere es viajar a otros lugares. Yo si veo una novela histórica sobre Londres, pues me interesa y la leo. Ese es el sentido de la novela histórica: romper las fronteras. Y por eso la gente de todas partes se interesa por ellas.

Es abogado, no historiador, ¿cómo se documenta para la recreación de época?
Busco todos los libros que estén a mano sobre el tema que estoy tratando. Hoy es sencillo encontrar libros que antes era una hazaña. Internet ayuda mucho. Para mi es una tarea importante, porque hay que ser detallista, hay que ofrecerle al lector una realidad plausible. Es necesario que el lector no se sienta estafado o que crea que todo es invención del escritor. Hay que tomárselo con seriedad.

El presente de España es muy duro, ¿se afilia a la tesis de que todo tiempo pasado fue mejor?
La época medieval, en absoluto. Era un desastre para el 99% de la población. Y si venimos más acá, con la dictadura de Franco, tampoco era mejor que ahora. Y aunque nos remontáramos a la época dorada del imperio español, ese esplendor solo beneficiaba a unos pocos. Esta época es maravillosa, si comparas sobriamente. Hoy, con la crisis económica, hay mucha gente pasándola muy mal. Pero, poco a poco, España va saliendo adelante.

¿Qué opina del premio Nobel de Literatura otorgado a Bob Dylan?
Los suecos son los dueños de su academia. Bob Dylan nos ha gustado siempre a todos, pero a mí, solo algunas canciones. Escuchar un concierto entero de Dylan es un sacrificio.

También creo que sus letras, sin los acordes de sus canciones, no son tan poéticas como dicen. Por otra parte, hay un sinfín de escritores talentosos que quedaron por el camino en esta última edición.
Si siguen así, pronto será más importante el premio Princesa de Asturias que el premio Nobel de Literatura.

Acerca del autor

Andrés Ricciardulli