Escenas de la vida conyugal

Se reedita Dúo, de la francesa Sidonie-Gabrielle Colette, una novela sobre la infidelidad matrimonial que resulta ser un estudio sobre la psicología de los dos sexos

Volver a leer los clásicos es siempre, además de un placer, un desafío. La tarea requiere una buena dosis de fe y de coraje, ya que supone volver a explorar, años después, lugares que el lector ya visitó. Ese viaje es para muchos peligroso, ya que existe el temor de que, al releer una obra, no se vuelva a sentir lo mismo que la primera vez.

También exige un esfuerzo intelectual extra por parte del lector, porque no alcanza con una lectura lineal de la obra para disfrutarla: hay que situarse en una época determinada y entender la mentalidad imperante para sacarle todo el jugo al libro.

En el caso de Colette (1873-1954) es necesario además conocer la vida privada de la autora para entender cabalmente su literatura, muchas veces sesgada excesivamente hacia el lado femenino del universo, pero de indudable valor artístico. Saber, por ejemplo, que su primer marido firmó y se hizo con el crédito de sus primeros libros, además de engañarla sistemáticamente durante los años que duró el matrimonio. Que Colette comenzó a tener amantes mujeres y bailó desnuda en el cabaret Moulin Rouge cuando la situación lo requirió. Que fue actriz de teatro, periodista, guionista y presidenta de la prestigiosa Academia Goncourt. Que fue una feminista convencida cuando el tema era todavía un tabú.

Dúo, publicada por primera vez en 1934, refleja perfectamente ese desenfado singular con que Colette encaró su vida y su arte. Se trata de una novela breve pero contundente, que narra la crisis de un matrimonio cuando el marido descubre que su mujer ha tenido una aventura con su socio.

Sorprende la habilidad de Colette para presentar el conflicto en pocas páginas al tiempo que describe con elegancia a la singular pareja, que está de vacaciones en una finca rural, lejos del glamour de París. Y también resulta muy efectiva con los personajes secundarios como María, la devota ama de llaves de la casa, que funciona como contrapunto durante toda la obra.

Uno a uno la autora va desarmando y dejando en evidencia los prejuicios de la época. Entre ellos cabe destacar el cuidado de las apariencias por parte de la clase burguesa a la que pertenecen los protagonistas. Este punto queda de manifiesto en varias escenas donde el matrimonio, en plena crisis existencial, finge que todo está bien de cara a la servidumbre y los pobladores de clase baja del lugar.

Pero fundamentalmente, Colette ataca los prejuicios masculinos sobre el sexo y el amor, que quedan patentes en la actitud de Michael, que no puede aceptar la infidelidad de su mujer, aunque ella le jure que solo fue una aventura carnal sin importancia, ya que no estaban involucrados sus sentimientos.

Sobre ese punto gira toda la novela que gana profundidad a medida que avanza y se exponen los puntos de vista cada vez más radicales de los protagonistas. La mentalidad masculina y femenina se contraponen hasta el absurdo y, si bien Colette se muestra favorable a la posición femenina en todo momento, tampoco se priva de dejar en evidencia la complicada volatilidad de la mujer, sus cambios de humor, su impulsividad.

Hay escenas de marcada teatralidad donde el hombre y la mujer dialogan, pero al mismo tiempo y en el mismo espacio, reflexionan para sí mismos sobre las palabras del otro, como haciendo un aparte. Y ciertos pasajes de una belleza perfecta, como cuando ella siente una gota tibia de sudor que se desliza lentamente por la canaleta de su espalda, suceso que anuncia una revelación inminente.

En conjunto, Dúo demuestra toda la habilidad de Colette para contar una historia dramática sin fisuras y mantener en vilo al lector hasta el final.

$700
Es el precio de Dúo, de Sidonie-Gabrielle Colette (Editorial Anagrama, 145 páginas)

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Acerca del autor

Andrés Ricciardulli