España está al borde de ir por tercera vez en el año a elecciones

La incapacidad del sistema político para formar gobierno somete a nuevos comicios en Navidad
El fantasma de una nueva contienda electoral sobrevuela España cada vez con más fuerza ante la incapacidad de su sistema político de conformar gobierno. La falta de apoyo parlamentario a la investidura iniciada ayer del presidente español en funciones, Mariano Rajoy, del Partido Popular, dejó al país ibérico al borde de tener que enfrentar su tercera elección en un año, en unos históricos comicios que caerían además justo el día de Navidad.

Apelando a la "urgencia" de tener gobierno y evitar nuevas elecciones, Rajoy pidió ayer ante el Congreso la confianza de los diputados españoles para continuar como presidente del Ejecutivo, sabiendo de antemano que no recibirá los votos necesarios.

El líder conservador apeló al consenso para que España supere la "encrucijada" que vive tras ocho meses de bloqueo político, y advirtió que su gobierno es la única opción viable para evitar unos nuevos comicios de los que todos serían "corresponsables", según las palabras del mandatario.

España ya tuvo elecciones el 20 de diciembre de 2015 y el 26 de junio de 2016. En ambas ganó Rajoy pero no pudo formar gobierno por no tener mayoría. España sigue un modelo de democracia parlamentaria donde el mandatario debe ser investido por los legisladores, pero en ningún caso Rajoy alcanzó los apoyos necesarios.

La falta de alternativa a su candidatura y la apuesta por un programa político basado en acuerdos de Estado, centraron el discurso del líder conservador durante la primera sesión de su investidura en el Congreso español.

Pese a su previsible derrota, el líder conservador pidió a los diputados que, en aras del interés general, apoyen su nombramiento y el país cuente cuanto antes con un Ejecutivo, pues el actual provisorio lleva en funciones 253 días.

Sin mencionar a ninguna fuerza política, Rajoy, en el poder desde fines de 2011, insistió en que para destrabar la situación necesita más apoyos, y advirtió que no se le ocurre "un mayor daño a la democracia española" que repetir elecciones de nuevo.

Sin embargo, desestimó la eventualidad de un gabinete alternativo liderado por los socialistas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y por el partido izquierdista Podemos, y opinó que se trataría de un "gobierno de mil colores, radical e ineficaz".

La sesión continuará hoy con la intervención del resto de partidos, de mayor a menor representación parlamentaria. Una vez finalicen todas las intervenciones, tendrá lugar la primera votación y, de no salir adelante, como es previsible, se celebrará una segunda el viernes.

Si como es de esperar ambas votaciones fracasan, se pondrá en marcha el mecanismo legislativo para la convocatoria de nuevos comicios.

Durante un período de dos meses se pueden presentar otros candidatos, incluso repetir Rajoy, pero si ninguno resulta elegido el Parlamento se disolverá el 31 de octubre y las elecciones tendrán lugar el 25 de diciembre, día de Navidad.

Lo que Rajoy necesita
Para superar la votación de hoy el candidato debe contar con mayoría absoluta (176 votos). De perder, tendrá una segunda oportunidad el viernes, para la que necesita mayoría simple, pero tampoco cuenta con el apoyo suficiente.

Rajoy alcanzó en los últimos días un acuerdo de investidura con dos partidos minoritarios que le otorgan 170 votos a favor pero tendrá, salvo una sorpresa, 180 votos en contra (ver recuadro). Rajoy contará con la adhesión de su conservador Partido Popular (137), los liberales de Ciudadanos (32), y una diputada nacionalista canaria. En contra estarán los del PSOE (85), la coalición de partidos de izquierda Unidos Podemos (71) y los nacionalistas catalanes (13) y vascos (cinco).

Críticas opositoras
El llamado de Rajoy no pareció tener mucho eco, en particular entre los socialistas del PSOE, quienes reiteraron que votarán hoy por el "no" y también en la segunda votación prevista para el viernes, tras el fracaso anunciado de la primera.

La mayoría de partidos niega el apoyo a Rajoy tras una legislatura marcada por la reducción en gasto social y la vinculación de su partido con distintos casos de corrupción. A principios de octubre da comienzo un juicio sobre la financiación ilegal del Partido Popular.

"Hemos asistido al discurso de un candidato cansado y de un proyecto político agotado, continuista", propio de un "burócrata" que no da "ninguna razón" para apoyarlo, dijo a los periodistas Antonio Hernando, dirigente del grupo socialista en el Congreso de los Diputados. "Su intervención ha sido cualquier cosa menos la de un candidato con ganas", señaló.

Por su parte, el líder de la coalición izquierdista de partidos Unidos Podemos, Pablo Iglesias, consideró que los argumentos del candidato conservador a la reelección se basaron en el dilema de "el caos o yo".

Incluso el dirigente de Ciudadanos Juan Carlos Girauta, con cuyo partido Rajoy alcanzó un acuerdo, le reprochó que no haya hecho "ni una sola referencia" a los socialistas para pedirles apoyo, y que haya mostrado una "falta de fe" en su candidatura que el partido liberal no entiende. "Si no se pone la voluntad y la energía para ser investido, no la pondrán por él", se quejó.

Calculadora hacia la Moncloa y cuentas que no dan
Con el "sí" de Ciudadanos y el de la diputada de Coalición Canaria, un pequeño partido regional, Mariano Rajoy fue al debate de investidura con el apoyo de 170 diputados, seis por debajo de la mayoría absoluta necesaria para ser investido presidente del gobierno.

En una segunda votación, prevista el viernes, a Rajoy le bastaría con tener más "síes" que "noes", con lo que tanto el PP como Ciudadanos no dejan de presionar al PSOE para que se abstenga y posibilite la investidura del líder conservador.

Sin embargo, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, se quitó de encima la presión afirmando a la prensa que si la investidura fracasa será "responsabilidad exclusiva" de Rajoy por no haber podido articular una mayoría suficiente.

Sánchez arremetió contra el acuerdo PP-Ciudadanos, que incluye 150 medidas, afirmando que obedece a un programa "conservador" y "continuista", que "perpetúa las políticas económicas lesivas que se han venido practicando e imponiendo en estos últimos cuatro años" de gobierno de Rajoy.

Fuente: Agencias

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