.

 

LOS PROTAGONISTAS
Dante Peirano: “Nuestro proceso estuvo plagado de irregularidades desde su inicio”
Comenzaron juicio al Banco Central con el que pagarán a ahorristas
Natalia Roba @natiroba

 

El ex banquero Dante Peirano Basso, procesado en agosto de 2002 junto a sus hermanos Jorge y José  -responsabilizados por la caída del Banco Montevideo (BM)-, dijo que en 2006 iniciaron un juicio al Banco Central por la “discriminatoria” intervención del BM. Además, recurrieron nuevamente a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA –que ya condenó al Estado por las demoras en el proceso penal– para que su causa sea anulada definitivamente. En entrevista con El Observador aseguró que tanto el gobierno de la época como el Frente Amplio “eligieron”  a la familia Peirano Basso como responsable de una crisis que no causaron y la intervención se resolvió “para tapar los efectos de la devaluación”.


Usted dice que los eligieron para presentar a su familia como la responsable de la crisis, ¿por qué cree que ocurrió eso?
El 20 de junio de 2002 el Banco Central devaluó el peso uruguayo respecto del dólar. El tipo de cambio pasó de $ 17 a $ 26, lo que significó una devaluación del orden del 56 %, que llegó a estar en el 100 %. El país estaba totalmente dolarizado, pasando por una profunda recesión, y la gente no podía pagar sus deudas. Curiosamente al día siguiente, el 21 de junio, se intervino el Banco Montevideo Caja Obrera con desplazamiento de autoridades. Creemos que la intervención se hizo para tapar los efectos de la devaluación. Lograron, con éxito, que la gente creyera que todo esto era culpa del Banco Montevideo Caja Obrera y de la familia Peirano. A partir de la intervención fuimos sindicados como los culpables de una crisis que no causamos, y nos pusieron en el epicentro de la misma. Por ejemplo, cuando se decretó el feriado bancario el 30 de julio, el ministro (Alejandro) Atchugarry anunció que el único motivo del mismo eran “las irregularidades incurridas por los bancos Montevideo y Caja Obrera...”. Yo me pregunto: ¿qué sucedió en los seis meses anteriores?, Banco Galicia, Banco Comercial, Banco República, Banco Hipotecario, corrida sistémica de depósitos en toda la banca, caída fenomenal de reservas, etc. ¿Cómo podemos ser nosotros los causantes de la crisis? Como le dije al contador Carlos Luppi en su libro, nos eligieron como el pato de la boda.


“Creemos que la intervención se hizo para tapar los efectos de la devaluación. Lograron, con éxito, que la gente creyera que todo esto era culpa del Banco Montevideo Caja Obrera y de la familia Peirano. A partir de la intervención fuimos sindicados como los culpables de una crisis que no causamos”

¿Quiénes los eligieron?
En un contexto político donde la coalición gobernante de los partidos tradicionales no quería ser la responsable de la crisis, y con la oposición del Frente Amplio que golpeaba duramente las llamadas “políticas neoliberales”, no fue difícil encontrar un “culpable” fuera del sistema político. Éramos un grupo uruguayo con actividad en el Mercosur, Chile y Perú, la actividad empresarial privada era mirada por muchos con recelo. Además, los actores políticos eran los mismos que cuando mi padre actuó en política a fines de la década de 1960 y principios de 1970. Prueba de esto es lo que un connotado político declaró: “Hay muchas cuentas viejas que saldar. Hay muchos tiburones para este cardumen”.


¿Cómo se evitaba la quiebra del BM?
Se hubiera evitado si no se intervenía el banco. La confianza en el banco se mantenía a pesar de la crisis, ya que el porcentaje de renovaciones de sus depósitos seguía siendo alto. En particular, la mayoría de los clientes del Trade and Commerce Bank (TCB) que retiraban sus fondos, pedían que los transfirieran al Banco Montevideo. Esto confirma que la confianza en el grupo Velox se mantenía.


¿Cuál es el argumento según el cual usted y sus hermanos no son responsables de delito?
Hemos probado que no cometimos fraude. Además, nuestro padre, de forma voluntaria, y no exigido por la ley, aportó su patrimonio personal para respaldar al BM durante la crisis. En agosto de 2002 nos imputaron tres delitos: asociación para delinquir, violación del artículo 76 de la ley 2.230 e insolvencia societaria fraudulenta. En 2003 el Tribunal de Apelaciones de 3er Turno descartó el delito de asociación para delinquir y el de insolvencia societaria fraudulenta. Dicha decisión no fue apelada por el fiscal Rafael Ubiría, y quedó firme. En noviembre de 2008, el Parlamento derogó el artículo 76 de la ley 2.230 y por eso solicitamos el archivo de la causa. Frente a la negativa de la jueza de primera instancia, apelamos y el tribunal dispuso el archivo. Después del revuelo político que involucró en este asunto al ex secretario de Presidencia, Gonzalo Fernández, la Suprema Corte de Justicia dispuso que nuestra causa continuara. Es por este motivo que nuevamente hemos acudido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.


¿Era posible mantener la confianza y pagar a los ahorristas como sostiene en plena crisis y con otros bancos cayendo, como el de Galicia y el Comercial?
Era posible. El Banco Montevideo Caja Obrera fue el banco privado que menos retiros tuvo hasta la intervención. La única forma de mantener la confianza era pagando a los ahorristas, como lo hicimos hasta ese día. El Banco Central nunca entendió que lo que existía en el sistema financiero era una monumental crisis de confianza y no un tema de exposición en los balances de los bancos. Esto lo confirma el hecho que después de la intervención, el Banco Central dispuso un cambio de criterio de no pagar a los ahorristas y provocó que en 15 días hábiles el Banco Montevideo tuviera retiros de depósitos por US$ 228,5 millones.

 

“Yo me pregunto: ¿qué sucedió en los seis meses anteriores?, Banco Galicia, Banco Comercial, Banco República, Banco Hipotecario, corrida sistémica de depósitos en toda la banca, caída fenomenal de reservas, etc. ¿Cómo podemos ser nosotros los causantes de la crisis? Nos eligieron como el pato de la boda”.


 ¿Por qué hubo clientes que denunciaron que no habían autorizado hacer transferencias? ¿Ustedes hicieron alguna sin conocimiento de sus titulares?
Mientras estuvimos en el banco siempre cumplimos con las obligaciones que teníamos para con nuestros clientes. Toda transferencia de la cuenta de un cliente debe tener la autorización del mismo, y siempre fue así. Si hubo algún caso en que esto no sucedió, sería la excepción y no la regla y correspondería subsanarlo. La conducta del grupo Velox siempre fue cumplir con los clientes de acuerdo a sus instrucciones. Nunca en la historia del grupo hubo denuncias por estas situaciones.


El caso de ustedes le valió al Estado el reproche internacional por la demora en la sentencia y 10 años después siguen sin sentencia. ¿Cuáles son las irregularidades del proceso que denunciaron?
Nuestro proceso estuvo plagado de irregularidades desde su inicio. A título de ejemplo, le comento tres: cuando el juez (Pablo) Eguren nos procesó, le dijo a José: “Te proceso porque sos Peirano, y tengo la orden”. A la semana de ser procesados, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, prejuzgó en un reportaje: “…las crisis las producen los delincuentes de cuello blanco. Ellos son los que la provocaron”. El 19 de octubre de 2006, a pocos días de la audiencia concedida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington para analizar nuestro caso, el fiscal Ubiría nos acusó por el delito de insolvencia societaria fraudulenta. Para poder cambiar una imputación, el fiscal tiene que tener nuevas pruebas. Sin embargo, sin nuevas pruebas, nos acusó por un delito que el tribunal había descartado.


 ¿Cómo fueron los años en la cárcel, qué trato recibieron?
Fueron cinco años duros. Solo quien ha sido privado de su libertad sabe lo que eso significa. Vivimos momentos muy difíciles con la muerte de nuestro padre, y con la posterior exhumación de su cuerpo. El apoyo familiar nos permitió superar esos duros momentos. Aún así tuvimos un trato correcto tanto con los otros reclusos como con la guardia penitenciaria. Pero nunca tuvimos privilegios. Tal es así, que durante un mes estuvimos recluidos en los calabozos de castigo del Penal de Libertad, sin haber tenido ningún tipo de sanción.

“El Banco Montevideo Caja Obrera fue el banco privado que menos retiros tuvo hasta la intervención. La única forma de mantener la confianza era pagando a los ahorristas, como lo hicimos hasta ese día. El Banco Central nunca entendió que lo que existía en el sistema financiero era una monumental crisis de confianza y no un tema de exposición en los balances de los bancos”.


¿Van a hacer un juicio al Estado?
En junio de 2006 iniciamos un juicio contra el Banco Central por la inconveniente, inoportuna, ilegal y discriminatoria intervención del Banco Montevideo Caja Obrera. El producido de dicho juicio será cedido a un fideicomiso para que cobren los ahorristas que aún no hubieran cobrado.


¿A qué se dedican ahora?
Cada uno está retomando la actividad a través de las relaciones personales, con amigos y conocidos. De forma paulatina nos hemos reintegrado a la vida habitual.