La educación hoy es motivo de debate. Es bueno. Frecuentemente se opina superficialmente. Es malo. Ahora todos admiten la desigualdad en el acceso, la culminación de ciclos educativos y en los aprendizajes. Está bien. Pocos reconocen los avances. Está mal. Hacia un acuerdo nacional es bueno centrarse en propuestas, considerando la educación como sistema: poniendo el énfasis en el educando, facilitando su tránsito por diferentes propuestas, ofreciéndole apoyo y profundizando la coordinación.
1. Expandir y mejorar la calidad de la educación en la primera infancia (0 a 36 meses): aumentar los centros de atención diaria, formar a los educadores y asegurar buenas condiciones en los centros.
2. Aumentar el tiempo pedagógico con modelos inclusivos: avanzar con centros de tiempo completo; cumplir a totalidad de días de clase.
3. Reformular los Ciclos Básicos y 7º, 8º y 9º como continuación de Primaria.
4. Promover el desarrollo profesional de los docentes: modificar la carrera docente con acento en el desempeño y la formación, desarrollar la formación en servicio.
5. Dotar a los centros educativos de competencias para desarrollar su proyecto pedagógico y destacar los Consejos de Participación.
6. Evaluar las políticas educativas a través del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.
7. Extender el Plan Ceibal y promover la innovación facilitada por las tecnologías.
8. Extender y profundizar las propuestas para quienes se encuentran fuera del sistema: educación integral y propuestas flexibles para la culminación de ciclos educativos.
9. Expandir, diversificar y asegurar la calidad de la educación terciaria: crear el Instituto Terciario Superior, expandir los Centros Regionales de la Udelar y crear la Agencia de Acreditación.
10. Incluir el trabajo en trayectos educativos formales y no formales, desarrollar la capacitación, formación y validación de conocimientos.