Esperan bajo impacto en mutualistas ante ingreso de jubilados al Fonasa

A pesar del ingreso de 132.000 personas, las instituciones prevén que el número de socios se mantenga estable
Desde hace cuatro años, unos 400 mil jubilados y pensionistas que todavía se atendían por fuera del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) comenzaron a ingresar de forma paulatina al Fondo Nacional de Salud (Fonasa). La meta del gobierno era que para 2016 todos pertenecieran al sistema. El 1º de julio de este año, esa meta se logró y unos 85 mil pasivos pasaron a pertenecer al Fonasa. Además, se sumaron más de 30 mil que en 2012 habían renunciado al sistema y 16 mil cónyuges o concubinos. En total, las mutualistas y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) tendrán 132 mil afiliados más por Fonasa.

A pesar de que los nuevos ingresos tienen hasta el 30 de julio para elegir el prestador que deseen, tanto en las mutualistas como en ASSE perciben que no habrá gran movilidad, especialmente porque se trata de población anciana, que en general prefiere quedarse en el centro de salud del que es usuario desde hace años. De los 85 mil jubilados y pensionistas nuevos del Fonasa, dos tercios aproximadamente corresponden a ASSE.

En el organismo público pronostican que la tendencia de seguir en es el mismo prestador se mantendrá, por la fidelidad con la institución y con los especialistas que atienden allí. Sin embargo, las mutualistas confían en lograr atraer a un porcentaje del sector público.

A pesar de no esperar ingresos masivos, las mutualistas saben que contarán con algunos miles de socios nuevos, lo que en algunos casos las lleva a pedir préstamos para ampliar sus instalaciones (ver página 3). Entre otras cosas, para evitar que aumente la saturación de los centros, lo que ocurre desde que se implementó el Fonasa e ingresó más de medio millón de usuarios.

A nivel privado, en Casa de Galicia, por ejemplo, esperan una mayor captación pero en una cifra "acotada". "Esperamos un aumento aunque moderado. Especialmente de cónyuges (de pasivos) que no tenían servicio hasta ahora y algunas personas que eran usuarios de ASSE y optaron por afiliarse con nosotros", dijo a El Observador Álvaro Macedo, gerente comercial de la institución.

Algo similar estima Casmu, el prestador privado con más afiliados de más de 65 años: del total de sus socios, 25% son adultos mayores. Gustavo Bogliaccini, presidente de la mutualista, indicó a El Observador que "no se espera un gran cambio" en el número de socios y de quienes sí esperan ingresos es de algunos cónyuges de los pasivos que hasta ahora no estaban en el Fonasa.

La diferencia más notoria estará en el valor de la cápita (lo que el Estado paga a las mutualistas por cada paciente según sexo y edad), por la cuota Fonasa, que es mayor a la individual. El valor de la cápita por cada mayor de 65 años es en porcentaje mayor que el del resto de los adultos porque el costo de atención es mayor. Lo mismo sucede con los bebés.

Otra mutualista que posee un número significativo de socios mayores de 65 años es Círculo Católico (entre 16% y 18%). Cecilia López, que preside el directorio, indicó que en estos más de 20 días se produjo "un ingreso paulatino de personas" y consultas acerca de los trámites que son necesarios para ingresar.

Las mutualistas de todo el país atienden a 2,1 millones de personas. De ese total, 90% tiene cubierta la asistencia por el Fonasa, según cifras de las propias empresas. En la década de 1990 se atendía a 1,5 millones de personas.

La misma sensación tiene el representante del Movimiento Nacional de Usuarios de la Salud, Ruben Bouvier, quien consideró que no se registrará una sobrecarga de pacientes en las mutualistas.
Los nuevos ingresos corresponden a jubilados que no habían entrado al Fonasa por sus salarios o edad en años anteriores o a quienes habían renunciado a hacerlo. Para Daniel Baldassaruni, dirigente de la Organización de Jubilados y Pensionistas del Uruguay, haber completado la totalidad de pasivos traerá una mayor reivindicación de tener participación en la Junta Nacional de Salud (Junasa), el organismo del Ministerio de Salud Pública (MSP) que controla al SNIS.

Mejora, pero poco

Para las mutualistas, el ingreso de esos miles de usuarios al Fonasa implica "un respiro" a sus finanzas. Desde que en 2010 el entonces ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, anunció que en 2012 el pasaje sería progresivo, los prestadores privados han tenido dos tipos de afiliados: los que pagaban la cuota común por ser socios fuera del sistema y aquellos que eran socios por Fonasa.

La cuota individual tiene un valor menor al de la del SNIS. Eso llevó a que se generara un déficit operativo en las mutualistas, aseguraron a El Observador fuentes de las empresas. De hecho, los prestadores privados consideran que parte del déficit que registran desde hace varios años está relacionado con la demora de la entrada de los pasivos al Fonasa.



Por ese motivo, el 1º de julio de 2016 era una fecha esperada por las empresas. Sin embargo, coincide con un anuncio del gobierno que no cayó nada bien en las mutualistas, y que sigue en negociaciones. El MSP y el Ministerio de Economía informaron a los prestadores que está previsto que los ingresos que perciben por estar dentro del Sistema de Salud se recorten 2%. A eso se suma que el 30 de junio las mutualistas dejaron de recibir 0,83% de un aumento "transitorio" que tenía como objetivo compensar deficiencias de recaudación por órdenes y tiques de enero a junio.

"Esperamos más captación pero en un número acotado" Álvaro Macedo, gerente comercial de Casa de Galicia

Las mutualistas capitalinas acumularon pérdidas por unos US$ 30 millones anuales entre 2012 y 2015, según indicaron en un comunicado divulgado la semana pasada. "El total de los ingresos operativos de las instituciones, de los cuales el 65% corresponde a los pagos que se reciben por los afiliados Fonasa, no logra alcanzar a los costos asistenciales y administrativos del sistema", explicaron.

Ante ese panorama, los nuevos socios Fonasa generarán más recursos pero "no suficientes", según dijo a El Observador un asesor de algunas de las mutualistas.

En la misma línea, una fuente de una mutualista de Montevideo afirmó que se esperaba la llegada del 1º de julio con gran expectativa, pero eso fue opacado por el anuncio del gobierno. Fuentes del MSP dijeron a El Observador que el valor de las cápitas se venía analizando desde hacía tres años, pero nada tiene que ver con el ingreso del último grupo al sistema.


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