Estado Islámico sigue perdiendo terreno en Siria

La coalición internacional ya controla una ciudad que es la puerta de entrada a Raqa, su principal bastión

Combatientes apoyados por la coalición internacional en Siria atacaban el lunes a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) en las últimas trincheras en Tabqa, ciudad clave en el camino hacia Raqa, su principal bastión en el país en guerra.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza de combatientes kurdos y árabes, controlan ahora el 80% de Tabqa, y arrancaron una gran bandera del EI que ondeaba en esta ciudad del norte de Siria.

Apoyadas por aire por la coalición internacional dirigida por Estados Unidos y por tierra por los asesores militares estadounidenses, las FDS lanzaron el 6 de noviembre una gran ofensiva para recuperar Raqa.

Desde entonces consiguieron apoderarse de zonas en dirección a esta "capital" del EI en Siria.

Tabqa, donde las FDS entraron por primera vez hace una semana, constituye una importante línea de defensa para Raqa, situada a 55 km más al noreste, y capital de la provincia epónima controlada en su mayoría por el EI desde 2014.

Los combatientes kurdos y árabes avanzan en Tabqa desde el sur hacia el norte de la ciudad, acorralando al EI en dos últimos barrios contiguos a orillas del río Éufrates, dijo a la AFP el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.

"Las FDS controlan ahora más del 80% de Tabqa. En toda la ciudad, el EI solo tiene los dos barrios de Wahda y Hourriya", según Abdel Rahman.

En estos dos sectores, los combates se intensificaban el lunes entre los el EI y las FDS apoyadas por la coalición internacional, según la ONG.

"Dáesh está acabado"

En la rotonda de al Alam, en el oeste de Tabqa, un combatiente de las FDS subió por una escalera colocada sobre un alto poste para arrancar la bandera negra del EI que ondea en el cielo de la ciudad, constató un corresponsal de la AFP.

"Hemos retirado la bandera de Dáesh y vamos a colgar la nuestra, la de las FDS", indicó a la AFP uno de los combatientes, Zaghros Kobané, utilizando el acrónimo en árabe del EI. "Dáesh está acabado", asegura.

Tabqa, que cuenta con 85.000 habitantes incluidos los yihadistas, sirvió de base del EI y alberga la principal prisión del grupo extremista. La ciudad está situada cerca de una gran presa, todavía controlada por el EI.

Bordeando la presa, las FDS utilizan embarcaciones improvisadas en el lago Asad, una enorme reserva creada en el río Éufrates, para abastecer a sus compañeros de armas. También sirve para transportar civiles que huyen de la ciudad.

La batalla por la conquista de la ciudad comenzó a finales de marzo después de la toma del aeropuerto.

"Tabqa es la batalla más dura que hemos lanzado", dijo el comandante Jako Zerkeh, apodado "el lobo".

Nuevas tácticas

Según él, las FDS utilizaron nuevas tácticas -el abastecimiento vía el lago Asad y el puente aéreo tras las líneas enemigas - para lanzar la ofensiva.

"Fue una enorme sorpresa para los yihadistas y minó su moral. Decenas de yihadistas se rindieron. Ha habido más de rendiciones que en ninguna otra ciudad", añadió el comandante Zerkeh.

El domingo, un corresponsal de la AFP en Tabqa vio a miembros de las FDS retener a un grupo de hombres, presentados por uno de los responsables como combatientes del EI. Estos esperaban a ser transferidos a través del lago Asad a la regiones controladas por las FDS.

En Washington, el Pentágono anunció que los ataques de la coalición internacional dejaron 352 civiles muertos por error desde 2014 en Siria. Pero el número de víctimas civiles es más elevado según grupos de defensa de los derechos humanos.

Desencadenada en marzo de 2011, la guerra en Siria se ha convertido en un complejo conflicto que implica a yihdasitas, actores regionales y algunas grandes potencias. La guerra ha dejado más de 320.000 muertos y millones de desplazados.


Fuente: AFP

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