¿Existe la alimentación natural?

Hasta los vegetales y las carnes fueron "domesticados" hace millones de años para llegar a ser lo que consumimos hoy

La palabra "natural" es de las preferidas por el marketing de los alimentos para poner en las etiquetas de los productos. Desde jugos de frutas, refrescos, pasando por cereales hasta papas fritas, parece que los productos son más confiables si se hace esa advertencia en sus envases. Ahora, ¿qué significa que un producto comestible sea "natural"? Técnicamente todo es natural porque todos los alimentos, desde los más procesados, hasta las frutas y verduras crudas, provienen de la naturaleza. Sin embargo, el periodista gastronómico español Jordi Luque publicó recientemente un artículo en su blog El Comidista de el diario El País de Madrid, titulado "Contra la tontería de lo natural", en el que explica por qué la alimentación realmente natural no existe.

El enfoque del experto en nutrición es sencillo y se basa en lo que intuitivamente se ve como más natural: los vegetales. "Frutas, verduras y carnes no tienen el sabor y la textura de cuando la naturaleza los trajo al mundo. Por suerte: muchos serían incomestibles", expresa en la bajada del artículo. El punto es que las frutas y verduras que compramos en las ferias, los supermercados o incluso que cultivamos en nuestras casas, son el resultado de la "domesticación" humana que se remonta a miles de años de agricultura, en la que se ha mejorado las semillas de muchas maneras.

vegetales salvajes

Por ejemplo, las bananas salvajes -cultivadas por primera vez hace alrededor de 7000 años en Papúa, Nueva Guinea- tenían un interior duro con grandes semillas. Las sandías originales provenían de África y tenían varias partes huecas en su interior. Las berenjenas tenían espinas, poca carne y eran muy fibrosas. Pero el vegetal más sorprendente es la zanahoria, en cuyo origen era una raíz dura y amarga blanca o violeta, cultivada en Asia.

También la carne fue modificada incluso antes que existiera la tecnología en genética. El hecho de que el ganado que hoy existe en Uruguay no fuera originario de esta tierra ya evidencia un cambio en las condiciones en las que crecieron estos animales y, en consecuencia, el cambio en el sabor y textura de su carne. Además explica que solo los pescados atrapados libres en el mar, y los hongos encontrados en el bosque, serían lo más "natural" que se puede consumir.

La explicación sobre por qué solemos llamar a los alimentos menos procesados "naturales" tiene que ver con la fobia al consumo de productos químicos, cuando en realidad la química también forma parte de la naturaleza. "Los huevos que comes tienen ácido octadecadienoico. Los plátanos, E-306 (tocoferol). Los arándanos, hexanal, alfa-terpinaol, benzaldehído y hasta etil-3-metilbutanoato", ilustra el post.