Expansión del débito pone rebaja de aranceles en centro del debate

Estacioneros dicen que se incrementarán costos; MEF abierto a promover tasas preferenciales
La introducción progresiva de ley de Inclusión Financiera y con ella de los cambios previstos en el sistema de pagos de la economía no pasa desapercibida en el día a día de los distintos agentes. Aunque las modificaciones han venido acompañadas de plazos prudenciales para su implementación y adaptación, en la práctica siguen dando lugar a polémicas.

Es el caso de los aranceles que las empresas abonan a los emisores de las tarjetas y que, consideran, son todavía elevados. El tema está de nuevo en el centro del debate, de la mano de la decisión adoptada por el Poder Ejecutivo de retirar el uso de efectivo en sectores de actividad como las estaciones de servicio, y hacer obligatorio los medios de pago electrónicos. En el Ministerio de Economía (MEF) se entiende que los aranceles en general seguirán reduciéndose a medida que se masifique el uso del plástico y se asegura que está abierta la puerta para considerar "regímenes preferenciales" en aquellos sectores en donde sea obligatorio el uso de medios electrónicos de pago.

Las estaciones y el débito


Desde las 22 horas del pasado domingo y hasta las 6 de la mañana, las estaciones de servicio de Montevideo y Canelones debieron dejar de aceptar efectivo y, en cambio, cobrar a través de medios electrónicos (tarjetas de crédito y/o débito). Se trata de la primera etapa de la medida que busca abolir el efectivo en estos comercios, para así reducir los niveles de inseguridad que padecen al día de hoy.

En las pistas hubo algunos problemas, pero el obstáculo mayor se presentó en los minimercados, donde mucha gente que no tenía una tarjeta en su bolsillo se fue sin comprar, dijo a El Observador el secretario de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu), Jorge Bonino.

Reclamo a Economía y ANCAP


Más allá de estos inconvenientes propios de los primeros pasos de la nueva disposición, los estacioneros realizaron planteos de más largo plazo la semana pasada ante el MEF y ANCAP por diferentes dolores de cabeza que, entienden, surgirán como producto de la salida de escena del efectivo.

Entre los pedidos que la gremial realizó al gobierno está que se tenga en cuenta el incremento de la venta con plásticos –según el cronograma estipulado por el Poder Ejecutivo, a partir del 15 de agosto ninguna estación de servicio del país podrá cobrar por el combustible en efectivo–.

La paramétrica de ANCAP reconoce que el 35% de las ventas en las estaciones se realiza a través de plásticos. La gremial, en tanto, indica que ese porcentaje supera el 40% y busca que a partir del 1° de julio –cuando durante todo el día las compras de combustible deban hacerse con medios electrónicos en las estaciones de la capital y Canelones– se "reconozca" que la totalidad de las operaciones se hacen mediante plásticos.

Según números de la gremial, hoy en promedio cada estación del país destina $ 120 mil por mes a pagar los aranceles que les cobran los sellos emisores de tarjetas. Con la nueva disposición estiman que ese número prácticamente se duplicará, por lo que buscan suavizar el costo de aranceles que el sector debe abonar.

Las estaciones pagan hoy un arancel de 1,3% más IVA por las compras con débito, guarismo que podría bajar a 1,25%, según les fue adelantado por autoridades. También se señaló que ese cambio incrementa costos para las empresas, tanto a nivel de personal como de operación y administración. "Cada transacción hay que hacerla, por el monto que sea, por tarjeta o por el método electrónico que sea, y luego implica todo un control también administrativo de las liquidaciones internas y de las liquidaciones que hacen a su vez las financieras", dijo Bonino.

Asimismo, se sostuvo que la prohibición del efectivo genera que el dinero llegue a las manos de los comerciantes de forma diferida, lo que hace difícil para las estaciones pagar por el combustible. "Estamos pidiendo que se nos contemplen cuatro días de crédito, por lo menos, para poder hacernos del dinero en la medida que vayan liquidando las tarjetas", explicó el secretario de Unvenu. El MEF prevé que entre julio y agosto el plazo de liquidación de las operaciones con débito pase de 48 a 24 horas.

La postura del MEF


El gobierno está dispuesto a considerar que los aranceles que las tarjetas de débito le cobran a los estacioneros por la venta de combustibles se reduzcan. De hecho la semana pasada durante su comparecencia en la Comisión de Hacienda del Senado, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, dejó abierta la puerta a la posibilidad de introducir modificaciones.

El jerarca subrayó que no es posible llevar a cero el costo de las transacciones (en general) porque seguramente nadie brindaría el servicio, pero sí pensar en "apretar los aranceles" para sectores de actividad donde la utilización del plástico para las operaciones sea obligatorio. "Estamos trabajando en dos casos: el de las estaciones de servicio y el de los taxis. Si solo se pueden utilizar medios electrónicos de pago, ahí sí se deben generar aranceles especiales para que sean los más pequeños posibles", afirmó Ferreri según la versión taquigráfica a la que accedió El Observador.

Cronograma de aranceles


El cronograma general prevé que a partir del 1° de julio, el arancel máximo que los emisores cobrarán para las operaciones con tarjetas de débito se reducirá desde el 2,35% actual a 2,2%, luego a 2% hasta llegar a 1,5%. El tema también fue abordado por el integrante de la Asesoría Macroeconómica y coordinación de la ley de Inclusión Financiera, Martín Vallcorba, en el Parlamento. El funcionario recordó que el negocio tiene como particularidad que es esencialmente de escala. Así el costo adicional que genera procesar cada una de las transacciones es "muy pequeño". El costo fundamental es fijo y está vinculado con las inversiones que se realizan en tecnología, seguridad y otras contingencias.

Vallcorba insistió en que la lógica de que los aranceles van a ir bajando a medida que aumente el uso de la tarjeta de débito responde a ese criterio. A medida que haya una mayor utilización de las tarjetas de débito, los costos fijos elevados se podrán diluir en una masa mayor de transacciones.

Unvenu elevó una carta a la presidenta de ANCAP


El miércoles, la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) envió una carta a la presidenta de ANCAP, Marta Jara, donde reclama "la inmediata adopción de medidas que permitan a las estaciones de servicio" cumplir con las disposiciones del decreto que introdujo la eliminación del efectivo en estos comercios. La misiva, a la que accedió El Observador, señala que la puesta en marcha de esta norma "implica problemas de carácter operativo, administrativo, financiero y económico". Entre otros, menciona que el trabajo en la pista se volverá más lento e incrementará los costos para las empresas. La gremial exige ajustar el porcentaje de venta con plásticos reconocida en la paramétrica que usa ANCAP para fijar la bonificación de las estaciones; aumentar en la paramétrica "la dotación de personal de pista y administrativo"; y estipular "como mínimo" cuatro días para abonar el combustible.


Populares de la sección