Expectativa sobre cuánto daño hubo en las chacras

Cautela en los productores a la hora de cerrar negocios con soja
Blasina y Asociados, especial para El Observador

Gradualmente durante la semana el clima permitió ir bajando la humedad de los cultivos en Uruguay, pero la cosecha seguía hasta ayer a ritmo de secadora.

Los mapas siguen marcando una ventana para seguir trillando y tener una idea algo más aproximada de los impactos en rendimiento y en calidad.

Con este escenario hay cautela de los productores por cerrar negocios concentrándose en cumplir con lo pactado.

El mercado internacional de la oleaginosa ha seguido firme básicamente por la incertidumbre sobre la oferta final en América del Sur y por el clima durante la siembra y el desarrollo del cultivo en Estados Unidos. Esta doble prima de riesgo climático ha sostenido los valores en Chicago junto a un dólar relativamente débil y una inyección de dinero de los fondos en el mercado de materias primas.

Este jueves el contrato julio en Chicago llegó a operar en máximo de US$ 384 por tonelada para terminar prácticamente sin cambios en torno a US$ 378 por tonelada.

Continuará la incertidumbre por lo que suceda con el avance de la cosecha especialmente en Argentina y de la siembra en las próximas semanas en Estados Unidos.

Hoy la relación de la soja frente al maíz favorece a la oleaginosa en Estados Unidos y eso podría alentar a algún cambio en las intenciones de siembra.

En Argentina el gobierno y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires han recortado sus proyecciones de producción en torno a cuatro millones de toneladas, aunque con una flechita para abajo que se verá más exactamente en las próximas semanas.

En Uruguay hay distintas aproximaciones en cuanto a la pérdida de producción debido al exceso de lluvias. A esto hay que sumar lo que se recortó la oferta potencial de producción por la falta de lluvias en enero y parte de febrero. Es así que hay previsiones con un rango con centro sobre 2,3 millones de toneladas.

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