Extienden emergencia en Salto e insisten con sacrificios a perros

Realizarán seguimiento casa por casa a quienes no cumplan medida
El 15 de enero el Ministerio de Salud Pública (MSP) emitió una emergencia sanitaria en el departamento de Salto por el aumento de casos de leishmaniasis, una enfermedad canina que se puede contagiar al humano y es mortal en el 90% de los casos si no se recibe un tratamiento adecuado.

El viernes se cumplieron los 180 días de validez pero la cartera decidió extenderla por otros tres meses. En febrero había 63 perros infectados y para comienzos de mayo la cantidad se había casi duplicado. Comenzaron a aparecer casos sospechosos en humanos y eso preocupó a las autoridades.

En la nueva ordenanza se especifica el Plan de Acción para la prevención y el control de la leishmaniasis, que recomienda la realización de la "eutanasia" de los perros infectados. En caso de que los dueños de los mismos se nieguen a sacrificar a los animales, deberán ingresar a un programa de seguimiento que se realizará casa por casa.

El plan incluye siete medidas obligatorias para los dueños de caninos a los que la prueba de positiva: colocación de un collar repelente con deltametrina, consulta mensual al veterinario, restricción de la salida del canino fuera de la vivienda, castración inmediata, colocación de un microchip para controlarlo, información inmediata a la Comisión Nacional de Zoonosis si el perro se extravía y limpieza de las áreas cercanas al domicilio.

Es una enfermedad incurable para los caninos, porque no existe tratamiento ni vacuna que lo prevenga.

El cumplimiento de estas medidas será fiscalizado en inspecciones a los domicilios y en caso de incumplimiento por parte de los dueños de los perros, realizarán una denuncia penal.

"Se ha relevado que ciertos propietarios o tenedores de perros asintomáticos no consienten la eventual eutanasia", indicó la ordenanza. Eso amenaza la salud pública, pues si la mosquita transmisora de la enfermedad pica a un perro infectado y luego a una persona, le transmite la enfermedad. Aún siendo tratados, el 10% de las personas fallecen.

Según el primer relevamiento, las estimaciones de la Comisión de Zoonosis indican que 1% de los perros del departamento tiene la enfermedad, lo que significa que serían unos 300, pero ese porcentaje aumenta a medida que se expande la enfermedad.

Los síntomas

En humanos los síntomas iniciales son fiebre, pérdida de apetito, diarrea y vómitos. Los efectos tardíos son la disminución de peso, aumento del tamaño del abdomen por agrandamiento de bazo e hígado, anemia, infecciones y sangrado.

Si el canino presenta caída del pelo –especialmente alrededor de los ojos y las orejas–, fatiga, pérdida de peso, caspa, crecimiento exagerado de las uñas, hemorragia nasal o sangrado en la materia fecal o fiebre, se recomienda llevarlo al veterinario porque son los principales síntomas de la leishmaniasis.

Existe una cantidad de perros infectados que para los expertos presupone que hay circulación de la infección en humanos, y Salto está en el límite, aseguró tiempo atrás Raquel Rosa, por lo que podría haber personas con leishmaniasis. Pero eso no quiere decir que estén enfermos, porque del gran porcentaje de personas infectadas, solo algunas contraen la enfermedad, en general niños, adultos mayores, o quienes no tienen inmunidad que responda.

Al ser imposible el control del vector, las autoridades sanitarias enfatizan en el control de los reservorios de los vectores, que no precisan agua para reproducirse. Suelen hacerlo en tierra húmeda, en suelo con restos orgánicos, hojas o restos de leña.

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