Fallo de La Haya enfrenta a China y a EEUU por aguas asiáticas

Corte dice que Pekín carece de derechos sobre un mar estratégico
La Corte Permanente de Arbitraje (CPA) con sede en La Haya, un organismo apoyado por la ONU, resolvió ayer que China no tiene "derechos históricos" sobre el mar meridional de China, una zona rica en hidrocarburos por la que el gigante asiático mantiene conflictos con sus vecinos Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunéi. El dictamen fue tomado por el gobierno de Estados Unidos como una fallo "final y vinculante", pero el gobierno chino lo rechazó inmediatamente.

Los intereses de la potencia emergente sobre esos recursos naturales y logísticos tuvieron ayer un fallo en contra cuando la CPA determinó que China viola los derechos soberanos de Filipinas al edificar o navegar con sus barcos en esas aguas.

El rechazo por parte de un tribunal arbitral sobre las pretensiones territoriales del gobierno chino es "final y legalmente vinculante", dijo el portavoz del departamento de Estado norteamericano, John Kirby, lo que pone a Washington en una situación de enfrentamiento directo con China (ver recuadro).
Zona estratégica

Además de sus recursos naturales, el mar de China Meridional es atravesado por múltiples rutas marítimas, vitales para el comercio mundial.

Para apoyar sus reivindicaciones sobre los derechos de uso de esas aguas, China había agrandado islotes o arrecifes y creado en ellos pistas de aterrizaje, puertos y otras instalaciones, como por ejemplo faros.

Eso le valió una demanda de Filipinas que en 2013 presentó ante la CPA por considerar que China viola con sus pretensiones la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (Cnudm).

En su decisión de 479 páginas, la CPA aseguró que China carece de "base legal" para reclamar "derechos históricos" sobre la mayoría de las aguas en ese mar.

La CPA también asegura que barcos chinos han cometido "actos ilícitos" y que ciertas zonas reivindicadas por el gobierno "están incluidas" en las aguas filipinas.

Desde hace meses, el gobierno chino repetía que la CPA no tiene competencia en el asunto, y que por tanto no reconocería la sentencia. China ha erigido este caso en verdadera "causa nacional".

Derechos soberanos

La CPA afirmó que "China violó los derechos soberanos de Filipinas en su zona económica exclusiva" de 200 millas marinas, al "interferir en su exploración pesquera y de petróleo" mediante la "construcción de islas artificiales".

Poco después de hacerse pública la sentencia, Pekín replicó que "no acepta ni reconoce" el dictamen de la CPA, cuyas audiencias habían sido boicoteadas por el gigante asiático. "China ha indicado múltiples veces que la CPA" a la "que acudió de forma unilateral el (precedente) gobierno filipino, no tiene ninguna jurisdicción" sobre este asunto, indicó la agencia oficial china Xinhua.

Por su parte, el gobierno filipino "saludó" el dictamen de la CPA. Filipinas, aliado militar de Estados Unidos que había propuesto compartir con China los recursos de la zona, apeló sin embargo a la "moderación".

Se pone firme

China fundamenta sus demandas en una delimitación llamada de las "nueve rayas", que apareció en los mapas chinos en los años 1940.

Pero el tribunal llegó a la "conclusión de que no hay base legal para que China reivindique derechos históricos sobre las zonas marítimas al interior de la línea de las nueve rayas".

Un medio oficial chino había asegurado ayer, antes de conocerse la decisión, que Pekín "no dará ni un paso atrás" después de la sentencia de la CPA.

El propio presidente Xi Jinping había asegurado a comienzos de mes que su país no cedería en temas de soberanía. "Nosotros no causamos problemas, pero tampoco les tenemos miedo", insistió el mandatario.

La Casa Blanca pone presión

"Estados Unidos expresa su esperanza y expectativa de que ambas partes cumplirán sus obligaciones", dijo ayer el portavoz de la diplomacia estadounidense, John Kirby, tras conocerse el fallo condenatorio de las pretensiones chinas sobre el mar de China meriodional.

"La decisión de hoy del tribunal de arbitraje Filipinas-China es una importante contribución al objetivo compartido de una resolución pacífica de las disputas en el sur del Mar de China", agregó Kirby.

En las últimas semanas Estados Unidos envió buques de guerra a patrullar cerca del arrecife de Scarborough y en el archipiélago de las Spratleys, reivindicado por China, con el apoyo del portaaviones USS Ronald Reagan, según el diario estadounidense Navy Times.

Fuente: Agencias

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