Falta de negocios para el arroz llegó antes de lo esperado

Aún hay muchos camiones trancados en la frontera con Brasil
Los molineros preveían que en noviembre o diciembre se instalaría un escenario de muy pocos negocios por arroz, ya que en ese entonces Brasil tendrá una estimación más clara de su producción, que en caso de ser voluminosa le quitría la necesidad de importar. A eso se sumaría una gran producción de Asia a partir de noviembre, pero esos pronósticos se adelantaron y las complicaciones comerciales ya son una realidad al finalizar agosto.

La situación comercial del arroz uruguayo es muy compleja y se concretan muy pocas ventas, informó a El Observador una fuente de la industria de los molinos arroceros.

El mercado de Brasil también está muy deprimido. En los meses anteriores hubo una fuerte corriente comercial, pero a pesar que los clientes ya pagaron, en muchos casos la mercadería aún no llegó a destino, debido a las medidas gremiales en la aduana brasileña, que impiden el paso de los camiones de una forma fluida.

Los funcionarios que se encargan de ese tema solo están trabajando los lunes y viernes, y se desconfía que pueda haber algún incentivo de parte de los productores brasileños para que retrasen el ingreso, ya que la importación incide en el mercado interno.

Las medidas gremiales en los pasos de frontera a Brasil son comunes, y en algunos puestos se libera el tránsito a los vehículos que están en espera por más de 48 horas. Pero no es el caso del que está en Yaguarón, que es de los más complicados. Allí hay camiones uruguayos esperando desde hace más de tres semanas, aseguró el empresario consultado.

Enviar la mercadería por otro paso como el del Chuy, por ejemplo, implicaría un costo extra de US$ 20 o US$ 30 en el flete, para después ir a Pelotas, ciudad que está más cerca de Yaguarón. Pero además se considera que pasar por el Chuy tampoco es fácil.

Otro problema que se observa en Brasil es la iliquidez, que afecta a todas las transacciones comerciales hacia ese destino, algo que se observa en el volumen de negocios no solo de arroz sino de todos los demás rubros.

Otros mercados

Por otra parte está Perú, que posiblemente a partir del 1º de setiembre aumente considerablemente el derecho específico (arancel), que está en US$ 33 por tonelada –con un precio de referencia de US$ 414 por tonelada–, pero podría pasar a US$ 80 o US$ 90.

Perú le está comprando poco arroz a Estados Unidos, a pesar de haber un tratado de libre comercio entre ambos países. El motivo es que a los consumidores peruanos no les agrada el producto norteamericano. Además, el resultado culinario no es el deseado por los expertos de ese país, que es reconocido por su gastronomía.

Negocios con Medio Oriente tampoco se están realizando. Esperan que próximamente haya una licitación de Irak, pero no está confirmada. Al mismo tiempo se cree que es muy difícil ganarla, ya que Irak ha comprado arroz de India, puesto en destino, a US$ 429 por tonelada, un precio considerablemente inferior al que puede proponer Uruguay.

En el primer semestre Colombia fue uno de los destinos del arroz uruguayo, pero en ese país están cosechando y se estiman que los rendimientos serán muy buenos, del entorno de 2 millones de toneladas, por lo tanto se cree que no volverá a comprar en este semestre.

El último barco con arroz para Venezuela zarpó hace más de un mes y desde ese entonces no se concretaron nuevos negocios.

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