Famosa o no, estas son las claves para proteger las fotografías en su celular

¿Guarda las imágenes en su smartphone o en la nube? ¿O en los dos lados? El culpable no es iCloud, sino el usuario distraido que da permisos sin conciencia. Una guía para dominarlo

A la hora de hablar de Internet y privacidad la regla de oro es un convidado de piedra ineludible: en la red no hay nada privado o potencialmente privado, no importa cuánto se invierta en seguridad y no importa cuánta confianza le tengamos a los productos y servicios que usamos.

Cualquier usuario es pasible de que le “roben” cualquiera de los datos que ingresa a Internet, desde una contraseña hasta una imagen guardada en un servicio en la nube al que, en teoría, nadie tiene acceso sin su contraseña.

Sin embargo, la realidad demuestra otra cosa. El problema se extiende incluso a los datos y contenidos que no almacenamos directamente en Internet; en muchos casos ni siquiera somos conscientes de que –por ejemplo- las fotografías que tomamos con nuestros celulares pueden quedar automáticamente respaldadas en servicios en la nube tales como iCloud (de Apple), Onedrive (Microsoft), Google + o incluso Dropbox. Claro que estos servicios no tienen voluntad propia y siempre, en algún momento, le preguntaron a usted si quería que se guardaran sus fotos en la nube. Distraído dijo “sí, como no, qué amable”. Y luego, cuando tomó aquella foto comprometedora o simplemente íntima, olvidó aquel permiso que alguna vez le dio al servicio.

Si bien esas imágenes no fueron voluntariamente “subidas” a Internet (tal como se hace cuando cargamos una en Facebook o Twitter o incluso en sitios de fotografía tales como Flickr) existen mecanismos por los cuales, si no se presta mucha atención, uno misma termina dando permiso a un servicio a aplicación para que acceda a nuestras fotos y las “guarde” en la nube.

Esto es lo que habría pasado esta semana con centenares de fotografías de famosas desnudas y en situaciones muy íntimas. Tal vez leyeron que esas imágenes se “filtraron”, pero de hecho lo que pasó poco tiene que ver con una filtración accidental o incluso voluntaria, método al que tantas veces recurren los propios famosos para mejorar un período de “sequía” en el que sus quince minutos de fama rinden poco. Todo indica que estas estrellas nunca quisieron que esas fotos que tomaron íntimamente y que pensaron estaban guardadas en sus celulares a los que solo ellas tienen acceso, serían vistas por el mundo entero.

Por lo tanto, las fotos que tomamos en un celular -en este caso iPhone- muchas veces quedan respaldadas automáticamente en un sistema llamado iCloud, que es el servicio que ofrece Apple a sus clientes de aparatos móviles (iPhone, iPod Touch y iPad) para guardar en la nube.

Cuando se habla de “la nube” básicamente se está definiendo un servicio que almacena nuestros datos en servidores. Es decir, de nube etérea nada. Los datos –que son físicos aunque no lo parezcan- se depositan también en un lugar “real” con una memoria que es una computadora llamada servidor; este puede ser propiedad de Amazon, Google o de alguno de otro de los gigantes de la tecnología. Allí se guardan las fotos que subiste a Facebook, las que guardaste en Flickr o Google + e incluso cada uno de los correos electrónicos que pasan por tu Gmail o Outlook.

Es casi imposible desprenderse de la nube por completo, pero sí se pueden tomar algunas medidas para evitar que datos muy íntimos terminen publicados en cualquier lado. Estos pasos de seguridad también servirán en caso de que se extravíe el celular o se lo roben.

-Si guarda contenido íntimo en su celular, no habilite iCloud ni Skydrive ni Google + ni Dropbox para respaldar estos datos.

-Para deshabilitar iCloud en su iPhone o iPad vaya a Ajustes y presione allí en iCloud. Puede elegir no usar el servicio, para lo cual no debe cargar su cuenta de iTunes, o puede decidir cuáles de los dastos que guarda en su iPhone quieren que efectivamente sean respaldados.
Por ejemplo, podría elegir que iCloud asegure sus Contactos pero no sus Fotografías. Esta opción es ideal en caso de que pierda o le roben el celular, porque bastará que se conecte a su iCloud desde el nuevo aparato para que se le carguen automáticamente todas las direcciones y números de teléfono que fue guardando.

-Si quiere que sus fotos queden también guardadas en iCloud, además de en el propio teléfono, debe saber que el sistema genera algo así como una copia de todas las imágenes nuevas que haya tomado y, apenas el celular se conecta con una red de Wifi, las envía a la nube. De esta manera usted puede acceder a sus fotos en cualquier dispositivo, incluyendo su computadora.

iCloud es un sistema super cómodo, pero no apto para imágenes hot. Incluso si usted borra una fotografía de su carrete de imágenes, ésta permanecerá en la carpeta “Mis fotos en streaming”, que es la que se guarda en el iCloud. Así que si tiene activado este servicio y pretende borrar una foto, debe eliminarla de ambas carpetas (y luego chequear en su iPad, por ejemplo, donde quedan disponibles automáticamente). iCloud ofrece 5GB de espacio de almacenamiento sin costo y luego de ese límite se pueden comprar diversos paquetes por mes o por año.

-Otro servicio, muy útil por cierto, que suele almacenar las fotos que tomamos automáticamente es Dropbox. Cuando instala esta aplicación en cualquier teléfono, Dropbox le da posibilidad de sincronizar sus imágenes automáticamente, de manera que cada vez que tome una fotografía esta quedará subida automáticamente en una carpeta particular de Dropbox. Es decir, en la nube y como tal a disposición de vivillos quiebra-contraseñas. Si activó este sistema de subida automática sin mucha conciencia, ingrese a la app de Dropbox en cualquier de sus dispositivo móviles, vaya a Ajustes (que es el ícono en forma de tuerca) y cancele el permiso.

-Para evitar otras intromisiones bastante más mundanas que las de los hackers, recuerde que su smartphone debe estar siempre protegido por un número PIN –en general es de cuatro dígitos- o contraseña. También habilite la función de tranca automática, que es lo que permite que cuando deja de usar su celular se bloquee automáticamente luego de un cierto período de tiempo que usted mismo puede definir. Acá hay consejos y herramientas para utilizar contraseñas robustas de verdad

-Ojo con el contenido que descarga o los mails ante los que reacciona; esta es una de las “leyes” de Internet que cada vez demuestra más su utilidad, porque la mayoría de los hackeos suelen utilizar algún medio que primero el usuario instaló sin advertirlo en su propio dispositivo. También es común –y todo indica que ésta podría haber sido la manera en que los hackers ingresaron a las cuentas de las famosas- recibir un mail que pide el cambio de contraseña de una cuenta. En algunos casos son engaños groseros y se detectan fácilmente, pero en otro son mails que se ven idénticos a los de su banco, a los de Apple o a los de otras empresas confiables.

Por ley general, si no pediste que te enviaran un mail para cambiar la contraseña ninguna empresa seria lo hará. Si hay dudas lo mejor es ir directo al sitio web de ese banco o servicio y buscar el área de ajustes en la que se puede cambiar la contraseña. Si en cambio se hace click en el link que aparece en estos mails falsos, terminarás dejando tus datos de usuario y contraseña a merced de los hackers.

- Si lo que se desea es tener una forma de guardar fotos “secretas” en el smartphone, hay varias aplicaciones que permiten crear algo así como una carpeta a la que solo se puede acceder con una contraseña. Incluso hay apps como Secret Calculator Icon, que crea un ícono que parece el de una calculadora pero que en realidad es una app que maneja datos que no se quieren compartir, desde fotos y videos hasta mensajes y documentos.

-Mantenga siempre al día y en su última versión el sistema operativo que usa. De esta manera se asegura de contar también con los últimos recauchutajes de seguridad que suelen hacer las empresas, a medida que van descubriendo sus vulnerabilidades.

-Si decide no usar ninguno de estos servicios de respaldo, recuerde que sus fotos solo están en su celular, por lo cual desaparecerán si el aparato se pierde o se lo roban. Para evitar lamentar pérdidas irrecuperables, es aconsejable hacer un respaldo de esas imágenes en la computadora o en un disco duro portable.

Advertencia: lo que pasó en estos días tiene mucho más que ver con la ingenuidad de nosotros los usuarios, que con la viveza –innegable- de los hackers o la laxitud en materia de seguridad de grandes compañías como Apple, aunque como siempre hay culpas compartidas.

El malo de la película es ese pirata –o banda de hackers- que se metió a adivinar contraseñas y finalmente logró colarse por algún vacío de seguridad que una empresa como Apple no había previsto. Apple, si es que se confirma que buena parte de estas fotos fueron “robadas” de iCloud, es el cómplice –involuntario, pero cómplice al fin- de este film. Y usted, señor o señora mía, es el inocente que metió la pata, aunque se le haya advertido hasta el cansancio que nada en Internet es privado y que la contraseña que está usando es más fácil de adivinar que los nombres compuestos de una casa de balneario.


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