Firmeza e incertidumbre

Paros, temporales y crisis política en Brasil hacen de la que pasó una semana muy peculiar y que sea difícil determinar qué dirección tomará el mercado
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

En una semana de enorme incertidumbre, el mercado ganadero se mantiene firme en las referencias que se fueron constituyendo en la semana pasada. Los mejores novillos siguen superando los US$ 2,90 y con muchos productores esperando los US$ 3 para vender los mejores novillos.

Hay una oferta importante de novillos de campo bien terminados que se comercializan entre US$ 2,85 y US$ 2,90. La lógica de esperar a los US$ 3 ganando kilos, que se veía fortalecida por un mayo amigable climáticamente, puede verse interrumpida con el temporal que se anuncia sobre el cierre de esta edición.

Por otra parte al cierre también siguen reunidos los trabajadores de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica que interrumpieron la faena durante dos días esta semana y cuyo conflicto no está claro que rumbo seguirá.

Para agregar complejidades, la debacle del gobierno de Temer generó una disparada del dólar en Brasil y por lo tanto una baja de los precios brasileños en dólares que también puede ser un factor que incida en las próximas semanas. De modo que da la impresión que la suba que acumuló durante las últimas cuatro semanas puede hacer una pausa tanto por clima como por incertidumbre externa.

Se han concretados negocios puntuales por más de US$ 2,90 para lotes voluminosos, de ganados bien pesados, de buena calidad y con poco flete, pero fueron operaciones puntuales que no es claro puedan sostenerse en el corto plazo.

Para la vaca la referencia de precios se ubica en US$ 2,60 a US$ 2,65, con más oferta disponible y menos demanda que el novillo. La semana pasada fue la de más faena del año, cruzó los 50 mil vacunos, pero más que ser un indicativo de una corrida de oferta, parece un indicador de acopiar previo al paro.

Esta semana las cargas se vieron interrumpidas el lunes y martes por el paro de los trabajadores de la industria cárnica. Este miércoles se cargó con normalidad. Y las entradas se mantienen entre una semana y 10 días.

Preocupa el impacto que pueda tener el paro, "porque los ganados que estaban para estos días se corren para la semana que viene, demora las entradas a los frigoríficos, va a empezar a pesar el clima y las primeras heladas y eso posiblemente vaya a debilitar la posición vendedora de los productores", consideró un consignatario.

Las cuadrillas kosher siguen operando, aunque se espera su retirada para fin de mes, otro factor que será clave en la evolución del mercado en los próximos días.