Fiscal desiste de la casación y se cierra el caso de los enfermeros

Se confirma la absolución de los profesionales procesados en 2012

Luego de 50 meses de juicio, la Justicia cerrará definitivamente el caso de los enfermeros acusados de haber matado a 15 pacientes. La fiscal Mónica Ferrero no presentará recurso de casación contra la absolución que dictó el mes pasado el Tribunal de Apelaciones Penal de 1º Turno y eso da por concluido el polémico caso que en su momento tuvo amplia repercusión internacional.

En marzo de 2012, a pedido del fiscal Diego Pérez, el entonces juez Rolando Vomero envió a prisión a los enfermeros Ariel Acevedo (que trabajaba en la Asociación Española) y Marcelo Pereira (que se desempeñaba en esa mutualista y en el Hospital Maciel), quienes confesaron haber matado a 15 pacientes al suministrarles medicación no indicada por los médicos y aire. Junto a ellos —que estuvieron presos durante tres años— fue imputada su colega Andrea Acosta, en calidad de cómplice.

En febrero de 2015, a pesar de que en julio de 2013 el fiscal Gilberto Rodríguez había pedido que Pereira fuera condenado a 14 años de prisión y Acevedo a 16, la jueza Dolores Sánchez los absolvió al concluir que habían sido inculpados en base a un "rumor". Luego de ese fallo fueron liberados.

La fiscal Ferrero (tercera representante del Ministerio Público que interviene en la causa) apeló la absolución dictada por la jueza Sánchez. El 18 de mayo el Tribunal de Apelaciones Penal de 1º Turno desestimó la apelación y confirmó la sentencia exculpatoria.

Tras estudiar el expediente, la fiscal decidió que no presentará recurso de casación contra el fallo de la sala, que según los mecanismos procesales cabía la posibilidad de que fuera revisada por la Suprema Corte de Justicia.

"En este caso no se dan las condicionantes que exige la Corte para aceptar un recurso de casación, dado que en esa instancia no se pueden analizar hechos sino solamente aspectos jurídicos", dijo Ferrero ayer a El Observador. "Por más que insista en casación, si se entiende que no hay prueba científica, no será posible revertir el fallo absolutorio", agregó.

Pruebas se "diluyeron"

Inicialmente, los enfermeros fueron acusados por los homicidios pero luego, cuando no se contó con evidencia científica para sustentar la imputación, primero Rodríguez y después Ferrero argumentaron que igualmente cometieron delito a suministrar medicación por fuera de la indicada por los médicos, aunque eso no hubiera terminado con la vida de los pacientes.

El fallo del Tribunal de Apelaciones Penal de 1º Turno indicó que al dictar los procesamientos "se contó" con los elementos probatorios que requiere el Código del Proceso Penal, pero en el transcurso del proceso se "diluyeron" las pruebas y por eso no es posible dictar un fallo condenatorio.

La resolución critica que la Fiscalía "ha venido paulatinamente claudicando en sus posiciones", ya que primero a pedido de Pérez imputó "con gran precisión" cinco homicidios a Pereira y diez a Acevedo; luego Rodríguez pidió que fuesen condenados como autores de esos delitos pero en grado de tentativa y Ferrero planteó "figuras aún más leves", como violencia privada y suministro de estupefacientes.

Por ese motivo, sin pericias técnicas que confirmen que los enfermeros asesinaron a los pacientes, la resolución afirmó que la clave del caso está en el "valor convictivo" que se le asigne a las confesiones de Acevedo y Pereira. En un caso se produjo el "derrumbe" de esa declaración y en el otro hay "serias dudas sobre su certidumbre".

El eje de la acusación contra los enfermeros fue la confesión de Pereira en relación a la muerte de una paciente del Hospital Maciel a la que dijo haberle suministrado medicación no indicada por los médicos. Sin embargo, tal situación no se probó en las pericias realizadas en el cuerpo de la mujer.


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