Fiscalía reconoce ineficacia en el combate al robo de vehículos

Parque Batlle es el barrio de Montevideo con más hurtos de autos y motos
Los robos de motos y autos son un negocio millonario que no ha sido perseguido. "El fenómeno criminal de los hurtos y/o rapiñas de vehículos no ha sido objeto ni de estudio ni de persecución como tal (mucho menos de prevención o disuasión) por parte de las autoridades en el trienio 2013-2015 sin perjuicio de actuaciones concretas en casos puntuales o individuales", reconoce un informe elaborado por la Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía General de la Nación divulgado el viernes 23.

El fiscal de Corte, Jorge Díaz, creó esta unidad para que elabore informes que permitan delinear políticas de combate al delito. En este estudio, abordó especialmente el mercado ilícito de vehículos en Montevideo entre 2013 y setiembre de 2015.

En la capital hubo 6.720 denuncias de rapiñas de vehículos durante este trienio (robos violentos), mientras que se denunciaron 21.436 hurtos (robos sin violencia). "Habida cuenta que el parque automotor de Montevideo, en su gran mayoría se encuentra por varias horas en la vía publica, es mucho más sencillo y precisa menos logística hurtarlos que rapiñarlos, por ello se explicaría la gran diferencia que existe entre el número de denuncias de hurtos y rapiñas de vehículos", expresa el informe.

La Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía, además de reconocer deficiencias en la persecución de estos delitos, plantea "una aparente explicación" sobre el incremento de las rapiñas.
La mayoría de los autos hurtados salieron al mercado entre 1970 y el año 2000. "¿La explicación? Los autos nuevos tienen sistema de alarma y protección que dificulta maniobrar con los mismos en la vía pública. Al contrario, los autos anteriores al año 2000 carecen de sistemas de seguridad sofisticados o es más fácil, por ejemplo, realizar 'un puente' a fin de encenderlos", expresa.

En contrapartida, los vehículos que fueron robados con violencia "cuentan con sistema de seguridad y encendido más sofisticados, por lo que se torna más rápido (el robo) y requiere menos 'conocimiento mecánico' rapiñarlos que hurtarlos", agrega el informe.

La Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía cuestiona el trabajo policial y del sistema judicial, tanto de jueces como de fiscales, en este asunto. "La Policía no cuenta con un departamento especializado en materia vehicular desde el año 2011 y en la actualidad sólo tiene dos peritos en materia vehicular. A nivel internacional no se ha participado de las investigaciones que referidas a este tema ha realizado Interpol en otros países de América", sostiene el informe, que luego aborda el nudo del problema, la falta de persecución del fenómeno delictivo. "Tal como se revela en las actuaciones policiales y/o judiciales, en ocasión de investigar delitos más graves (homicidio por ejemplo) quedan al descubierto operativas vinculadas con el mercado ilícito de vehículos. El delito de hurto y/o rapiña de vehículos muchas veces ni siquiera es investigado como tal –ya no globalmente sino que muchas veces ni siquiera individualmente-, y su resolución aparece por vía colateral en virtud del estudio de otro ilícito más grave o casualmente por operativos puntuales generados por alguna denuncia o en la búsqueda de indicios durante la investigación de otros delitos por parte de las autoridades correspondientes", concluye Fiscalía.

Incluso, en otro momento del informe, se advierte que "muchas veces" la Justicia devuelve los vehículos que son utilizados para cometer otros delitos, a pesar de que las posibilidades de que el auto o la moto sean robadas son altos. Esta entrega se hace porque el delincuente argumenta que los vehículos utilizados para delinquir "pertenecen a un tercero ajeno al hecho (sin indagar fehacientemente que ello es así)". "En muchos casos, incluso, se hace entrega del vehículo sin haber sido periciado", reconoce la Fiscalía.

Falta de coordinación


La Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía considera que el mercado ilícito de autopartes y de vehículos en Montevideo puede combatirse también con coordinación entre actores públicos y privados y con actualización de la normativa. Lo relevante, más allá de las medidas concretas, es abordar el problema de forma integral.

"La normativa actual ha hecho propicio el mercado de la circulación ilegal de partes o piezas de vehículos prohibiendo la importación de repuestos usados (desde el año 2005), no controlando el ingreso de marcas de vehículos al mercado y no favoreciendo una industria de producción de piezas o repuestos identificables, para abastecer el mercado nacional; actualmente toda la producción nacional se exporta", expresa el informe.

A esto se suma que la mayoría de los vehículos robados no se recuperan. "Los índices de recuperación de los vehículos (y por tanto de recupero económico) son muy bajos (en el caso del Banco de Seguros del Estado no llegan al 20% del total de los vehículos desaparecidos)". El informe agrega que se han pagado indemnizaciones por casi US$ 34.500.000.

Teniendo en cuenta la baja recuperación de autos robados, la Fiscalía adhiere a la hipótesis de que "los vehículos son desarmados para comercializar sus partes, otros son 'desaparecidos' para eliminar rastros de la comisión de algún delito, otros son vendidos a otros países y otros podrían estar circulando 'transformados' y empadronados en comunas del interior de nuestro país con menores exigencias y/o controles que en la capital a la hora de empadronar y rempadronar vehículos".

Parque Batlle


La Seccional Novena de Policía, perteneciente a la Zona policial II, es la seccional donde más se denuncian hurtos de vehículos de la ciudad de Montevideo; en dicha jurisdicción está comprendido el barrio residencial Parque Batlle. Allí se encuentran el Estadio Centenario, la pista de atletismo, el Velódromo Municipal y dos estadios de fútbol más pequeños. Se extiende al sur de avenida Italia y al norte de avenida Rivera contando con amplios bulevares y avenidas propicias como rutas de escape", expresa el informe.

"Los hurtos de vehículos en la zona se dan en un contexto de actividades rutinarias de las víctimas y victimarios que siguen ciertos patrones ligados al uso de esa zona de la ciudad, donde se da gran concentración de autos, ya que el lugar es propicio para el estacionamiento de los mismos, por su gran extensión, es zona de estacionamiento no tarifado, el lugar carece de controladores naturales, los delitos se cometen sin esfuerzo y sin arriesgar demasiado". agrega. l

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