Florencia Ferrari y Leandro Íbero Núñez: microclima

Los invitamos a recorrer el interior del hogar de Florencia Ferrari y Leandro Íbero Núñez, a descubrir sus objetos más preciados y a entender su mundo. Porque las casas (y las cosas) hablan mucho de sus dueños

En la planta baja de un edificio ubicado en el límite de los barrios Parque Rodó, Pocitos y Punta Carretas, Caloncho canta "echados al sol", de su tema Palmar. Como todos los objetos que van apareciendo para ilustrar anécdotas, viajes y recuerdos, la banda de sonido a cargo del emergente cantautor mexicano dice mucho sobre los dueños de casa: trendies, curiosos, sensibles, globalizados, digitales.

Florencia Ferrari es asesora en comunicación de la agencia N3XO. Le gusta jugar a autodefinirse como fashion lover y sustenta el título vistiendo un exclusivo modelo de Carola Cló, una mezcla de camisa y túnica de viscosa estampada. Leandro es integrante de la Comedia Nacional desde 2008 y ganador de los premios Morosoli y Florencio Sánchez como mejor actor.

A través de una puerta ventana, un pequeño patio interior le da aire y luz al living comedor, con pisos de madera y paredes blancas. Entre café y obleas de chocolate, estas son algunas de las sorpesas que depararon estantes, cajas y rincones de la casa.

PAREDES QUE HABLAN. Retrato de la pareja realizado con pasteles por Leandro, que dibuja desde niño.

PAREDES QUE HABLAN

GATOMAQUIA. Colección de marcos en un rincón del living y marioneta de madera que Leandro le había regalado a sus colegas de la obra de teatro Gatomaquia.

GATOMAQUIA

RINCÓN. Para evitar problemas de humedad, en la pared se dejó el ladrillo a la vista, que también funciona como recurso estético. Los cuadritos son de hojas secas, hechos por una amiga de la familia de Florencia. Tocadiscos Crosley y vinilo Girls in peacetime want to dance de Belle & Sebastian.

RINCÓN

JUGADORCITOS DE PAPEL. Como un pequeño gran tesoro de su autoría, Leandro tiene decenas de sobres de papel madera en los que guarda diferentes equipos de fútbol, con todos sus jugadores dibujados, pintados y caracterizados de acuerdo a su época. Una colección digna de exposición.

JUGADORCITOS

BELLA INFANCIA. Rodeado de plantas que aportan un toque tropical al microclima hogareño, este viejo monopatín de Leandro aún conserva el detalle del manillar, hecho artesanalmente por su mamá, con la tela de la túnica de jardinera.

BELLA INFANCIA

BUENA MADERA. Camioncito de madera con colección de yo-yo, baleros y trompos de diferentes lugares del mundo.

BUENA MADERA

SILLA VOLADORA. Antiguo juguete de hojalata comprado en Mapas y Compañía, Málaga.

SILLA VOLADORA