Flores, Florida y San José tienen las peores tasas de muerte en el tránsito

Los datos del informe de Seguridad Vial de 2016 muestran grandes disparidades entre las 19 jurisdicciones
A nivel general, y desde hace varios años, los números de seguridad vial muestran avances positivos. Es así que en 2016 Uruguay registró la menor cantidad de muertes en el tránsito de los últimos cinco años: fueron 446 las víctimas fatales en accidentes de tránsito y la tasa de mortalidad bajó de 14,6 muertos cada 100 mil habitantes en 2015 a 12,8 el año pasado. Sin embargo, al mirar el mapa, son pocos los departamentos en verde, y predominan las luces de alerta. Las disparidades son grandes y solo cinco de los 19 departamentos presentan tasas de mortalidad por debajo de la media nacional, algo que preocupa a las autoridades.

Sin planes específicos, evaluaciones y medición de las políticas en tránsito, las metas no quedaban claras, y llegar a la baja de un 50% de la mortalidad para 2020, compromiso que asumió Uruguay ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estaba lejos de ser alcanzado.

Con ese escenario en mente, a partir de 2017 la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) decidió cambiar el rumbo, y puso en marcha un programa para establecer estrategias departamentales y la meta de reducir los lesionados (heridos y fallecidos) en 10% al 31 de diciembre, en cada departamento.

Los datos del informe de Seguridad Vial de 2016 muestran grandes disparidades entre las 19 jurisdicciones. Mientras que en Rivera las cifras cumplen estándares europeos, con 3,7 muertes cada 100 mil habitantes, Florida con una tasa de mortalidad de 24,5 es el departamento que está en la peor situación. África, el continente con peor promedio según datos de la Organización Mundial de la Salud de 2014, tenía un promedio de 24,1.

En Rivera las cifras cumplen estándares europeos, con 3,7 muertes cada 100 mil habitantes, Florida con una tasa de mortalidad de 24,5 es el departamento que está en la peor situación.

A Florida, en Uruguay, lo siguen de cerca Flores, con una tasa de 22,6; San José, con 20,1 y Cerro Largo, con 19 muertes cada 100 mil habitantes a causa de los siniestros de tránsito.

En la mayoría de los departamentos, las cifras son "altísimas", lo que "preocupa mucho", dijo a El Observador el director de la Unasev Adrián Bringa. "Si bien venimos bajando, estamos bastante lejos de los guarismos que se manejan por ejemplo en Europa", donde las tasas rondan los cinco fallecidos cada 100 mil habitantes, reconoció.

El director de Unasev explicó sin embargo que, dada la baja población, una muerte puede incidir mucho en las tasas, y las cifras son variables. De todas maneras, si se observan los datos de 2014 y de 2015, Florida, San José, Flores y Cerro Largo se han ubicado siempre entre los departamentos con los índices más altos, por encima de la media nacional.

Por ejemplo, en 2014 San José presentó una tasa de mortalidad de 31 y en 2015 de 26,9. Flores registró en 2014 un guarismo de 33,9 y en 2015 del 15,1. Florida tuvo en 2014 una tasa de 20, 2 y en 2015 del 18,8. En tanto, Cerro Largo tuvo en 2014 una tasa de mortalidad de 16, 8 y en 2015 de 19.
Tanto en San José como en Florida, los mayores problemas se registraron el año pasado en las rutas nacionales, con más de 70% y 80% de los fallecidos en esa jurisdicción. Según el Informe de Seguridad Vial de Unasev de 2016, si bien los accidentes en rutas (48,2%) aún no superan a los ocurridos en ciudades y caminos departamentales (51,8%), "la proporción de fallecidos en siniestros de tránsito ocurridos en rutas nacionales es la mayor desde el 2009".

Al ser consultado por El Observador, Bringa explicó que, como forma de mejorar esas cifras y de tener indicadores concretos de cómo se comporta la siniestralidad en todo el año en cada departamento, se creó un Plan Nacional Operativo de Seguridad Vial (Posevi), que implica llegar a acuerdos con las intendencias e implementar planes de acción, con una base común.

La meta es que en todos los departamentos se logre disminuir en 10% la cantidad de lesionados. El documento de acuerdo con las intendencias establece que los esfuerzos estarán dirigidos a no superar los 24.540 lesionados y los 401 fallecidos.

Hasta ahora, si bien las intendencias realizaban acciones en ese sentido, no había una meta clara, lo que hacía difícil evaluar la situación. El plan pretende ser una base de actuación común en todo el territorio y consta de tres áreas: la fiscalización y el control del tránsito; la mejora de la respuesta sanitaria en los accidentes; y la comunicación y educación para la prevención.

"No había un plan. No había un esquema de trabajo. El porqué y el para qué no quedaban claros", explicó el director de Unasev.

Bringa explicó que el Posevi consiste, primero, en una evaluación de los siniestros en los departamentos que se adhieran al sistema, con cifras y una ponderación en el lugar para determinar las áreas y zonas críticas. Una vez detectado el problema, en conjunto con la intendencia, las autoridades de Salud y la Policía elaborarán un plan de acción que atienda las particularidades de cada lugar, que pueda medirse y evaluarse. Hasta ahora, Unasev ha firmado acuerdos en el marco de ese plan con Salto, Durazno, Paysandú, San José y Río Negro. Si bien la invitación a participar se hizo por igual a las 19 localidades, son los intendentes quienes deben dar el paso inicial para firmar el acuerdo.

En el caso de San José, explicó Bringa, la situación más compleja se da en las rutas, por lo que el plan intentará atacar ese problema. El objetivo es entonces intensificar los controles en esa zona y mejorar la asistencia. Por ejemplo, en 2016 en ese departamento fallecieron siete personas que circulaban en ciudades y caminos departamentales, y 16 que lo hacían por rutas nacionales.
En Florida se da algo similar y los fallecidos en rutas casi quintuplican la cantidad de fallecidos en calles o caminos departamentales. Otro departamento que tiene problemas en las rutas es Rocha, con 10 accidentes, contra uno en las ciudades.

Los mejores

En el extremo opuesto de la tabla se encuentran Rivera y Montevideo, con 3,7 y 9 fallecidos cada 100 mil habitantes. Esos son los únicos dos departamentos que desde hace tres años presentan cifras por debajo de la media nacional.

Este año otros tres departamentos se sumaron a la lista de los que se encuentran dentro de ese guarismo: Treinta y Tres (11,9%), Salto (11,4%) y Río Negro (10,5%). En el caso de Rivera, explicó Bringa, la baja siniestralidad tiene que ver con un control y una fiscalización continua.

Es un trabajo de años, explicó el director de Unasev, que se relaciona con la situación especial de proximidad con Brasil. En ese país "los controles son fuertes" y por tanto la población uruguaya ha adoptado el cumplimiento de las normas. Eso se suma a una fiscalización por parte de la Intendencia de Rivera, dijo.

En el caso de Montevideo, "hay una cultura fuerte del control de tránsito en la ciudad, y el Centro de Gestión de Movilidad (CGM) contribuye a eso", señaló. Por eso, pese a ser el departamento con el mayor parque automotor, Montevideo se ubica en segundo lugar en la tasa de siniestralidad.
Donde se controla con cámaras: la rambla, avenida Italia y avenida Rivera, los siniestros fatales bajaron hasta en el 80%.

En el caso de Montevideo, "hay una cultura fuerte del control de tránsito en la ciudad, y el Centro de Gestión de Movilidad (CGM) contribuye a eso"

Según asegura el informe de la Unasev que confirman estas cifras, "no hay resultado favorable posible en seguridad vial sin control y fiscalización", por lo que se propone "seguir potenciando la figura de los agentes de tránsito como aquellos que con su trabajo son capaces de salvar vidas en la vía". El presidente de la Unasev, Gerardo Barrios, dijo en ese sentido al programa Todo pasa de Océano FM que "hay una carencia de agentes de tránsito", lo que se quiere subsanar a través del Posevi. El problema, dijo Barrios, "no puede estar sujeto a jurisdicciones", por lo que tiene que haber un accionar nacional.

Durante 2016 fallecieron en Uruguay, en promedio, 37 personas por mes, es decir, más de una por día. El valor máximo se dio el año pasado en diciembre, cuando murieron 53 personas. En ese mes fue en el que hubo además más muertos en ciudades. En tanto, enero y marzo fueron los meses en que fallecieron más personas en rutas. En cuanto al día de la semana en el que murieron más personas en accidentes, el sábado es el que registra los mayores índices, con 83 muertos. Le siguen el domingo, con 76, y el viernes, con 66. El fin de semana, "comprendido desde el viernes a las 20 hasta el lunes a las 8", sigue siendo entonces el período crítico.

Motociclistas, hombres, jóvenes

Aunque por primera vez desde que existe una base única de registros de siniestros los motociclistas no superaron el 50% de los fallecidos, siguen siendo los que presentan cifras más altas.

Quienes viajaban en ese medio de transporte configuran el 45,7% del total de fallecidos, seguidos por quienes viajaban en auto, 29%; peatones, 17%, y bicicleta 7%. Según el informe, la mayor parte de los fallecidos en los siniestros de tránsito fueron hombres (74,7%). También son mayormente hombres los que conducen cuando ocurren accidentes. El informe explica que si se tiene en cuenta el rol de las personas lesionadas en accidentes y el sexo, el 72,4% de los que manejaban el vehículo eran hombres, contra el 27,3 conductoras mujeres.

Por otra parte, casi la mitad de los fallecidos en este año –el 42,9%– tenían entre 15 y 39 años. La tasa de mortalidad más elevada se registró en el rango de 20 a 24 años, con 22,9 cada 100 mil. En similar situación se encuentra la franja de 50 a 54 años, y las superiores a los 60 años.

En cuanto al porqué de los accidentes, y teniendo en cuenta que la mayoría de los fallecidos iban en moto, uno de los principales factores de riesgo es el no uso del casco.

Si bien los porcentajes de uso de ese elemento de seguridad en general son altos, únicamente el 56% de los motociclistas fallecidos utilizaba el casco de protección al momento del siniestro y solo 21,1% utilizaba la vestimenta de alta visibilidad.

Preocupa además la baja utilización de ese elemento de seguridad en los niños y jóvenes. A pesar de que las autoridades han hecho hincapié hasta el hartazgo en los beneficios del casco para los motociclistas, pocos niños de los que circulaban en motocicleta como pasajeros y participaron en accidentes lo utilizaban. "A su vez, las franjas de 15 a 19 años y de 20 a 24 años presentan muy bajos valores de utilización y son las de mayor incidencia porcentual en los motociclistas fallecidos", dice el informe de Unasev.

La proporción de heridos graves y fallecidos en motociclistas sin casco es casi 60% superior a los que sí lo usaban al momento del siniestro. Los motociclistas son los que presentaron números más altos (8,8%) entre conductores que participaron en accidentes y se les detectó presencia de alcohol en sangre. En 2016 se alcanzó el promedio más alto de uso del casco de los últimos seis años, con casi el 80%. Sin embargo, las disparidades en el uso del casco protector por parte de los motociclistas, como en años anteriores, son notorias entre los diferentes departamentos. Con una política de no controlar el uso de esos implementos, Cerro Largo presenta "valores anómalos" al respecto. Mientras que los restantes 19 departamentos superan el 60% de uso, en el territorio del intendente Sergio Botana, menos de uno de cada cuatro motociclistas lleva consigo el casco protector. Por otra lado, desde hace tres años consecutivos, San José, Canelones y Colonia se mantienen con índices bajos de uso.

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