FMI alerta por riesgo de "guerra comercial" debido a giro proteccionista

El Banco Mundial destacó un aumento de políticas contracíclicas en América Latina, un camino que Uruguay no ha adoptado
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó este martes en una décima su previsión de crecimiento económico global en 2017, de 3,4% a 3,5 %, y mantuvo incambiado el 3,6% que proyectaba para 2018.

Estos datos suponen una aceleración tras el crecimiento del 3,1 % de 2016 y se sustentan en la mejoría de los pronósticos de China, que se estima crecerá a 6,6 % este año y a 6,2 % el próximo, una y dos décimas de alza sobre lo calculado en enero, respectivamente.

También contribuye la consolidación de la recuperación en Estados Unidos, con una estimación del 2,3 % para 2017 y 2,5 % para 2018, alentada por la expansión fiscal prometida por el presidente Donald Trump.

Los datos se presentaron en Washington, en el marco de la cumbre semestral del Fondo Monetario Internacional, que congrega a los 189 países miembro.

Sin embargo, el organismo advirtió acerca de los riesgos crecientes de las "políticas aislacionistas" en las economías avanzadas, que "ponen en peligro la integración económica y el orden económico de cooperación mundial" y conllevan "el riesgo destacable de un giro hacia el proteccionismo que haga estallar una guerra comercial", según consta en la introducción del informe Perspectivas Económicas Globales escrita por el economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld.

Según Obstfeld, "se observan varios factores que han generado respaldo político a favor de marcos de política de suma cero, capaces de socavar las relaciones comerciales internacionales y, a nivel más general, la cooperación multilateral". El informe da cuenta de un creciente descontento en las clases medias de las economías más avanzadas, en contraste al notable crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo: los países más ricos han continuado creciendo, sostiene, aunque en términos del ingreso lo han hecho a menor medida que en años anteriores y a un ritmo más lento que las economías en desarrollo.
"Un riesgo destacable es un giro hacia el proteccionismo que haga estallar una guerra comercial", advierte el informe del FMI.

Por lo tanto, "no es sorprendente constatar en las principales encuestas que las actitudes respecto de los efectos del comercio internacional en el empleo y los salarios tienden a ser más positivas en las economías más pobres", afirma el informe.

El FMI insiste así en sus alertas sobre los efectos negativos de este tipo de propuestas, especialmente ante su auge en economías avanzadas como Estados Unidos y el Reino Unido. Para este último, inmerso en el proceso de salida de la Unión Europea (UE), se prevé un menor impacto del esperado en el corto plazo, con unas proyecciones de crecimiento de 2 % este año y 1,5 % el próximo. El organismo ajustó al alza 0,9 puntos porcentuales el crecimiento del Reino Unido en 2017, aunque lo ajustó 0,2 puntos a la baja para 2018.

"Desde el voto de junio a favor del Brexit, el desempeño económico superó las expectativas, lo cual apunta a una materialización más gradual de lo previsto de los efectos negativos de la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea. Estos efectos incluyen una pérdida de poder adquisitivo para los consumidores tras la depreciación de la libra y su transmisión paulatina a los precios, así como el impacto de la incertidumbre en la inversión privada", sostiene el informe, que advierte sobre la "gran incertidumbre" de los efectos que tendrá el alejamiento de la Unión Europea.

Los datos se presentaron en Washington, en el marco de la cumbre semestral del Fondo Monetario Internacional. En el encuentro, que congrega a líderes económicos de los 189 países miembro del FMI, se discuten los principales desafíos globales, aunque este año la principal atracción es la participación del nuevo gobierno estadounidense, encabezado por Donald Trump, quien ha enarbolado la bandera del proteccionismo comercial, una doctrina opuesta a la del organismo internacional.

Los ciclos de América Latina

Por otra parte, el Banco Mundial destacó positivamente el camino elegido por muchos países de la región, que en la última década implementaron políticas fiscales contracíclicas, un camino que Uruguay no ha adoptado.

Según un informe titulado "Contra viento y marea: Política fiscal en América Latina y el Caribe desde una perspectiva histórica", coordinado por el Economista Jefe del Banco Mundial para ALC, Carlos Végh, países como Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay y Perú tomaron políticas fiscales contracíclicas en la última década, mientras que Argentina, Bolivia, Brasil, Nicaragua, Panamá y Uruguay continuaron siendo procíclicos.

El Banco afirma que el primer grupo "tendrá algo de espacio fiscal para recurrir al gasto público como herramienta de estímulo" en tiempos de crecimiento bajo, mientras que para el segundo grupo, en el cual está incluido Uruguay, "la situación se tornaría más difícil". El informe recuerda que históricamente América Latina y el Caribe ha sido una región volcada al gasto procíciclo, "intensificando el riesgo de sobrecalentamiento de sus economías durante los períodos de bonanza y profundizando las recesiones durante los difíciles".

Más allá de que se percibe una recuperación para el continente en 2017 –se estima un crecimiento de 1,1% luego de caer 1% el año pasado–, el Banco Mundial alerta que las cuentas fiscales de muchos países se han resentido como producto de los años de desaceleración.

En 2016, 29 de los 32 países de la región enfrentaron déficit fiscal, en gran parte debido a un gasto más elevado. La deuda bruta promedio de la región se encuentra en 50% del PIB. El déficit medio para América del Sur fue de 5,2% del PIB (4,6% mayor que el promedio cinco años antes) mientras que el de México, América y el Caribe alcanzó el 2,1% del producto.
De acuerdo al Banco, los países que implementaron un giro hacia políticas anticíclicas se encuentran en una mejor posición para escapar de coyunturas económicas desfavorables.

El número de países latinoamericanos con políticas fiscales contracíclicas aumentó como respuesta a la crisis financiera global de 2008 y pasó de 10% a 45%. Países como Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay y Perú comenzaron a aumentar el gasto público o a bajar los impuestos en un intento por estimular la economía. Si bien estas medidas resultaron en déficits fiscales, estos fueron consecuencia de un esfuerzo concertado por minimizar la desaceleración.

Por otro lado, aquellos países que continuaron con sus políticas procíclicas ahora deben consolidar aún más sus cuentas fiscales si pretenden minimizar el riesgo de un deterioro en su calificación crediticia y un aumento del gasto de financiación, señala el informe.

Populares de la sección