Fondos de incentivo son récord

Privados invirtieron 43,2 millones de pesos en unos 240 proyectos, y saturaron el sistema
Por Matías Castro, especial para El Observador

En el último semestre, empresas privadas destinaron $ 43,2 millones al auspicio de proyectos culturales beneficiados por el mecanismo de los Fondos de Incentivo Cultural, de acuerdo a cifras divulgadas por sus coordinadores. Se trata del segundo récord que marca este sistema perteneciente al Ministerio de Educación y Cultura y que desde 2012 fomenta la participación privada en distintos emprendimientos también privados.

En líneas generales, cada empresa que aporta a un proyecto amparado por los Fondos recibe una devolución de impuestos equivalente al 55% de lo que puso. Se trata de un sistema que tomó ideas de los empleados en Brasil, Argentina y Chile, pero que se ajustó a la realidad uruguaya. De hecho, esta semana el diputado argentino Javier Faroni, del Frente Renovador, presentó en Buenos Aires un proyecto de ley de mecenazgo cultural que, de acuerdo a la coordinadora de los Fondos, Claudia Mera, toma como referencia el modelo uruguayo.

El viernes 4 de marzo el cupo semestral de impuestos que puede devolver el Ministerio de Economía por medio de este sistema se saturó. Casi cuatro meses antes del cierre del semestre, la participación privada llegó al tope de lo que el mecanismo admite. "Esta no fue la vez que el cupo semestral se saturó más rápido", dice Mera. "El año pasado sucedió lo mismo en el mismo plazo, pero con la diferencia de que el tope era menor". Hasta 2015 el tope de devolución de impuestos que admitía el Ministerio era de $ 17 millones por semestre, cosa que se amplió a $ 23,8 millones porque había muchos emprendimientos utilizando esta herramienta.

De acuerdo con Mera, en la actualidad hay 300 proyectos que cuentan con este beneficio, y aproximadamente 240 de estos lo usan con frecuencia. "En 2012 (que fue el primer año de funcionamiento de los Fondos) solo el 20% de los proyectos lo usaban con efectividad; ahora el 80% lo hace". La cantidad de emprendimientos que aprendieron a captar fondos privados es uno de los factores que ocasionó esta rápida saturación. Entre ellos, los que más consiguen auspicios son las películas. También hay editoriales, algunas revistas mensuales o publicaciones puntuales, muchas ferias de libros, espacios de exposiciones como el Museo Gurvich, el Espacio de Arte Contemporáneo y las galerías Marte y SOA, festivales y espectáculos musicales como el de Nicolás Arnicho, obras de teatro e incluso la Fundación de Amigos del Teatro Solís y el Ballet del Sodre. El área que menos ha usado estos Fondos es la de la danza.

A pesar de que el sistema ha beneficiado notoriamente al ambiente cultural (en 2012 se recibieron solamente $ 600 mil, y en los años siguientes la inversión privada creció exponencialmente hasta la cifra actual), la saturación de hoy plantea un inconveniente. Una vez que el cupo semestral se completa, los auspiciantes y los gestores culturales deben esperar hasta el inicio del siguiente semestre para usar el sistema. Esto abre la posibilidad de que a algunos no les sirva el desfase de fechas y que los auspicios no se concreten.

Los coordinadores de los Fondos intentaron solucionar esto al negociar el año pasado con el Ministerio de Economía el aumento del cupo, pero se encontraron este mes con que los auspicios privados crecieron. A pesar de esto, según Mera, en Uruguay se han superado algunos problemas que viven otros países. Por ejemplo cita el caso de Brasil, donde no habría topes en los montos que pueden aportar los particulares y esto ocasiona que unos pocos patrocinantes y unos pocos proyectos saturen el cupo y cierren la chance a otros proyectos y participantes menores.

Cada proyecto amparado por los Fondos de Incentivo goza del beneficio por tres años y luego debe postularse nuevamente. Una alternativa que ahora se estudia es que el beneficio empiece a ser anual, para que haya mayor rotación de emprendimientos y más flujo que en la actualidad.

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