Fotografía: dos muestras diferentes de un arte inequívoco

Dos exposiciones: una en el Museo Nacional de Artes Visuales (la de Luis Alonso) y otra en la Fundación Unión (la de Pablo Bielli)

La fotografía es un arte pero esta expresión visual –que inunda el mundo desde la expansión de los dispositivos digitales- no está terminantemente asumida en el Uruguay. No obstante, nada está perdido.

EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

A nivel internacional, los principales museos –no está extendido esto en galerías- hay espacio de exhibición de fotografías. Hubo un momento –tal vez desde los 90- en donde se comenzó a hablar de la "fotografía de autor", como si Cartier Bresson(1908-2004) no pudiera ser considerado "autor", con ese halo de prestigio y calidad que contiene la expresión "fotografía de autor".

En Uruguay, se destaca la experiencia de AlfredoTestoni que trabajó con la fotografía tradicional y desde ese lugar, produjo verdaderas obras de arte con tecnología manual, sin intervenciones digitales.

Más acá en el tiempo, el fotógrafo Juan Angel Urruzola exhibió fotos del proceso de la enfermedad de su esposa que concluyó con la muerte. La exposición causó honda controversia. El fotógrafo Diego Velazco a su vez obtuvo una destacada presencia en un Salón del Museo de Artes Visuales con una foto intervenida. La profesional Magela Ferrero –quizás la más audaz fotógrafa contemporánea uruguaya- resultó elegida para representar a Uruguay en la Bienal de Venecia con fotografías intervenidas.

Armando Sartorotti, además de recordar esos antecedentes, advirtió "que todavía no se modificó es la venta de fotografía en remates de obras de arte". Sartorotti –editor de fotografía en El Observador- recordó que en 1998 Castells en su remate anual expuso trabajos de 10 fotógrafos y 23 obras. "Se vendió una sola foto, una mía de Zitarrosa en U$S 300", cuenta Armando.

LUIS ALONSO

"Me han dicho con insistencia que debía hacer una exposición temática y yo resolví hacer una exposición que contara mi carrera, con lo cual hay muchos temas", cuenta Alonso a LA VACA AZUL.

En efecto, la exposición de Luis Alonso–llamada "Inconclusa"- muestra eso que se aprende de principio en cualquier taller de fotografía: siempre hay que andar con la máquina al hombro. En sus algo más de 40 trabajos exhibidos en el Museo Nacional de Artes Visuales, aparece esa "rutina". La narración visual de Alonso tiene distintas estaciones y se vincula con el observador según las diversas sensibilidades que puedan ver esta exposición. Alonso –nacido en 1969- tiene una intensa carrera en los medios periodísticos, entrenamiento que le ha permitido el ensayo de acierto y error en forma permanente. Ha sido en esa fragua que creció. Hoy, como fotógrafo de estudio y docente, ya no corre junto a un periodista para hacer la mejor narración. En forma paralela a su trabajo profesional y docente ha dirigido sus miradas hacia otras zonas de la fotografía. Tuvo tres muestras personales (1994, 2002 y 2012), un libro publicado "El alma del parque" 2012 y una veintena de muestras colectivas en Uruguay y en el exterior, entre ellas "Una mirada desde el sur" en Nueva York, Estados Unidos. Obtuvo diversos premios, incluido el Primer Premio Concurso del Patrimonio 2002 y Mención de Honor en el Salón Nacional de Artes Plásticas 2001 y 2002.

En esta muestra, el ojo de Alonso parece estar disfrutando más sus fotografías de estudio –hay varias de una potente textura- que las cotidianas, aunque en ese segmento hay algunas de enorme calidad, como una en blanco y negro, de un chofer de ómnibus. La lente de Luis captura una inenarrable expresión de angustia.

PABLO BIELLI

Pablo exhibe en la Fundación Unión, en la Plaza Independencia. Allí el fotógrafo se aleja de la fotografía tradicional o, mejor dicho, desde ella, las interviene con varias técnicas: pintura, tintas, esgrafiado y collage.Bielli, como Alonso, nacido en 1969, es hijo de los avatares periodísticos. En esta exposición, Bielli se sale del soporte tradicional de la fotografía e incursiona en la impresión en un papel telado. Llamada "Ficciones anacrónicas", la muestra presenta un denominador común: atmósferas creadas desde la bruma, desde la superposición de climas. Bielli se arriesga además –desde la foto digital- con colores externos y rasgaduras. Los velos o capas fueron logrados con acrílico diluido con medium y tintas al agua. Todos los trabajos alcanzan a tener hasta siete capas de un barniz al agua dado con soplete.

Su curador, Enrique Badaró, habla de "napas visuales". Es verdad. Esas "napas" crean el clima con zonas fantasmales enriquecidas por las imágenes de estudio de hombres y mujeres en actitud triste o nostálgica.

Ha realizado otras exposiciones y recibido premios como la mención especial concurso IMM "Humedales y su entorno" y el premio UTE / 49º Salón Nacional de Artes Visuales.


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