Francia amenaza apertura de la UE otra vez por proteger el agro

Hollande rechaza acuerdo con Estados Unidos y también puso trancas al TLC con Mercosur
El gobierno francés encabezado por François Hollande y sus políticas proteccionistas al sector agropecuario amenazan otra vez las intenciones de apertura comercial de la Unión Europea (UE). El mandatario galo salió esta semana a trancar contra la firma de un acuerdo para eliminar barreras arancelarias entre la Eurozona y Estados Unidos (EEUU) con un discurso similar al que tuvo a comienzos de año sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) negociado entre la UE y el Mercosur.

Hollande afirmó el martes en Paris que Francia se opone al "libre comercio sin reglas" y por eso "dice no", en "el estado actual de las negociaciones", al acuerdo en discusión entre la Casa B lanca y la UE.
"Nunca aceptaremos el cuestionamiento de principios esenciales para nuestra agricultura y nuestra cultura, y de reciprocidad de acceso a los mercados públicos", declaró Hollande en su discurso de clausura de un coloquio titulado "La izquierda en el poder".

Aunque Europa y la Casa Blanca buscan un acuerdo de libre comercio, entre las partes existen varios puntos de discordia, tanto sobre la apertura de los mercados como sobre el mecanismo de protección de inversores que pide Washington.

"Hemos planteado principios en el marco de las negociaciones comerciales internacionales. Pienso en las normas sanitarias, alimentarias, sociales, culturales y medioambientales", dijo Hollande el martes. "Es por ello que, en el estado actual, Francia dice no a la etapa que conocemos de las negociaciones comerciales internacionales", agregó.

El caso del Mercosur

Cuando Hollande visitó Uruguay en febrero de este año, el presidente Tabaré Vázquez buscó acelerar las negociaciones de un TLC entre Europa y el Mercosur.

En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Hollande no fue tan drástico como esta semana para el acuerdo entre la Eurozona y EEUU pero de todos modos pasó la advertencia. "Nosotros queremos apoyar y mostrar nuestra disposición, y señalar nuestra vigilancia en agricultura y audiovisuales", dijo Hollande en la residencia presidencial ubicada en el Prado de Montevideo.

En 2015 Francia había puesto reparos al acuerdo por considerar que los avances eran escasos.
El sector agropecuario es un punto clave en el acuerdo, ya que mientras Francia protege a sus productores, ese tipo de productos son la principal carta de exportación de Brasil, Argentina y Uruguay.
Aunque las autoridades galas niegan que sus políticas sean proteccionistas con el agro, eso sí fue señalado por jerarcas de los gobiernos sudamericanos. Eso fue lo que opinó a fines de febrero el en distintas entrevistas el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, y también la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti, tras reunirse con su par uruguayo, Raúl Sendic. Los otros países europeos identificados como proteccionistas por Nin Novoa fueron Irlanda y Polonia.

Con Francia o sin nadie

En relación al acuerdo entre Europa y Estados Unidos, el secretario de Estado de Comercio Exterior francés, Matthias Fekl, había declarado la semana pasada que "la opción más probable" es la interrupción de las negociaciones, "teniendo en cuenta la posición de Estados Unidos", según consignó la agencia AFP.

"Queremos reciprocidad. Europa propone mucho y recibe muy poco a cambio. No es aceptable", dijo. "No puede haber acuerdo sin Francia, y mucho menos contra Francia", insistió.

La organización ecologista Greenpeace reveló el lunes 248 páginas de documentos confidenciales de las negociaciones, según los cuales los intereses de las grandes corporaciones se pondrían por encima de los sanitarios y medioambientales si el acuerdo llegara a firmarse.

Bruselas y Washington calificaron de "engañosa" esa publicación que perjudicaba los intereses de una negociación que viene estancada pese a que el presidente norteamericano, Barack Obama, quiere cerrarla antes de dejar su cargo.

Según Vivien Pertusot, director del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) en Bruselas, las declaraciones francesas no impedirán la continuación de las negociaciones. "Cuando la Comisión Europea encara un tema, en general va hasta el final. Por ello es difícil prever un cese puro y simple de las negociaciones en los próximos meses", dijo Pertusot a la AFP. No obstante, la posición francesa complicará las negociaciones, de las que "es difícil imaginar una conclusión positiva y rápida sin el apoyo político de Francia", acotó.

La opinión pública europea es reticente a esas negociaciones, cuya opacidad critica.

Fuente: En base a agencias

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