Francisco pide perdón por exclusión a indígenas

El papa lamentó la separación de las poblaciones indígenas y advirtió sobre "crisis ambiental"

El papa Francisco, en México desde el pasado viernes, eligió el estado mexicano de Chiapas para mantener un histórico encuentro con los pueblos indígenas, generalmente excluidos en la sociedad mexicana.

El estado de Chiapas queda al sureste de México, en la frontera con Guatemala. Es uno de los más pobres del país, tiene 27% de población indígena y fue históricamente marginado. Es la puerta de entrada de miles de indocumentados que intentan cruzar a EEUU.

Millares de fieles empobrecidos participaron de la misa.

"Muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos (indígenas) han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones (...) ¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡Perdón!", manifestó el pontífice en la misa en San Cristóbal de las Casas.

La homilía en la pintoresca localidad montañosa fue oficiada en lenguas indígenas tzeltal, tzotzil y chol, y marcó formalmente la admisión de las lenguas autóctonas para oficiar misas católicas.

El papa llegó a citar en su homilía el Popol Vuh, que narra la mítica cosmovisión maya.

La misa, cargada de música y oficiada ante una multitud envuelta en los típicos abrigos coloridos de la región, tuvo un momento de gran emoción cuando un sacerdote indígena lloró al orar por el papa en lengua tzotzil.

"Queremos escuchar a Dios y hablarle en nuestro propio idioma", agradeció un representante indígena al papa, al que ellos llaman "jTatik".

Familias de indígenas tojolabales y zoques entregaron durante la misa las ofrendas de pan y vino, una ceremonia proyectada en pantallas gigantes que eran vistas por cientos de personas desde las azoteas aledañas.

El estado de Chiapas, donde está San Cristóbal de las Casas, es uno de los más indígenas y pobres de México. También el menos católico del país.

Así, la admisión de las lenguas autóctonas es "de tremendo significado porque son los indígenas de Chiapas los que más han abandonado el catolicismo en México", explicó a AFP Andrew Chesnut, profesor de estudios religiosos de la Universida de Virginia Commonwealth.

Crisis amabiental

En su mensaje, Jorge Mario Bergoglio alertó que el mundo no puede seguir ignorando la crisis ambiental que atraviesa, a la que calificó de la más grave de su historia.

"El desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos impactan a todos y nos interpelan. Ya no podemos hacernos los sordos frente a una de las mayores crisis ambientales de la historia", expresó Francisco.

Destacó que "la creación" ha sabido levantar su voz para reclamar por "el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso" de los bienes de la Tierra.

"La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo", agregó el pontífice.

En los primeros días de su visita a México, Francisco denunció el narcotráfico y la corrupción en mensajes dirigidos a la clase política y a los obispos.

Envueltos en cobijas o en los pelajes tradicionales de sus etnias, grupos tzeltales, tzotziles y choles, muchos con niños en brazos, se animaban en su larga peregrinación con cantos, porras y rezos de rosario.

Unos 600 feligreses provienen de Guatemala.

Tierra de migrantes

Chiapas, fronteriza con Guatemala, es la puerta por donde ingresa desde Centro y Suramérica un masivo flujo de migrantes que viajan clandestinamente para llegar a Estados Unidos y muchas veces son víctimas del crimen organizado.

El líder católico también se reunirá en la tarde con enfermos en la catedral de San Cristóbal.

Se espera que allí visite la tumba de Samuel Ruiz, un legendario obispo que fue mediador entre el gobierno y la guerrilla Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyo levantamiento en armas para defender los derechos indígenas sacudió al país en 1994.

Reconocer la labor del obispo Ruiz e integrar las culturas indígenas es "asegurar la supervivencia de la iglesia católica", estimó el padre Alejandro Solalinde, un aguerrido defensor de los indocumentados.

Pero, más allá del festivo recibimiento del papa, Chiapas no tiene mucho que celebrar.

"Sabemos que el gobierno quiere ocultar o quiere aparentar que todo está tranquilo, pero nosotros sabemos bien que eso no es verdad. Hay problemas: pobreza, marginación, desplazados", dijo molesto a AFP Octavio Gómez, un indígena tzeltal de 45 años que habita en la cercana comunidad de La Candelaria.


Fuente: EFE y AFP

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