Frankenstein: 200 años de terror

En 1816 una joven viajaba por Ginebra cuando tuvo la idea de escribir el libro que se convertiría en una de las obras más famosas

La erupción de un volcán en Java impide a un grupo de ingleses disfrutar del verano en el lago Leman, en Ginebra. Recluidos, aceptan el reto de escribir la más espantosa obra de terror y una jovencísima Mary Shelley crea Frankenstein.

El próximo junio se cumplirán doscientos años desde que una joven burguesa británica de 18 años, Mary Godwing, gestó en el barrio ginebrino de Cologny la que se convertiría en una de las más famosas obras de terror de la historia, Frankenstein o el Prometeo moderno.

Mary era una joven inquieta, hija de un filósofo y de una escritora feminista, libertaria y bohemia, que a su corta edad era amante del casado y reconocido poeta romántico Percy Shelley.

Tras dos décadas de guerras napoleónicas en las que los británicos no habían podido abandonar la isla, por fin, en 1816 se les permite viajar al continente y centenares de ingleses adinerados emprenden viaje hacia Italia.

No obstante, por razones que se desconocen, el poeta Lord Byron, decide recalar en Ginebra, alquilar Villa Diodati e invitar a sus amigos, John Polidori, Percy Shelley, y a Mary Godwing a disfrutar del verano.

Lo que no sabían es que las cenizas esparcidas por un volcán en erupción en 1815 en la isla indonesia de Java nublaría el cielo de europa y provocaría temperaturas otoñales y lluvia casi persistente.

Ante la imposibilidad de salir al exterior, Lord Byron propone un concurso: que los cuatro escriban una historia de fantasmas.

Byron escribe un relato corto sin mucha importancia; Polidori escribe El Vampiro; Shelley el poema Darkness; y Mary gesta y comienza a escribir Frankenstein.

La Fundación Martin Bodmer es un museo dedicado a la conservación del pensamiento universal inscrito en libros y está situada, además, en el mismo Cologny, es por ambas razones que ha organizado como si se tratase de una fiesta popular la exhibición Frankenstein, creación de tinieblas, que abrirá sus puertas del 13 de mayo hasta el 9 de octubre. Todas estas obras se exhiben en la muestra, incluyendo el diario íntimo de la autora y varios manuscritos de Mary editados por Percy en los que se puede percibir la evolución del texto.

"La primera edición del libro no estaba firmada. Hay que tener en cuenta que en la época no se hubiera visto con buenos ojos que la autora fuera una mujer. Se especuló con que fuera de Percy, y no fue hasta la versión francesa en 1821 -la primera edición data de 1818- y cuando la obra ya había cosechado una gran fama que el nombre de Mary, ya con el apellido Shelley, se incluyó", indicó David Spurr, uno de los encargadas de llevar adelante el evento.

Percy y Mary se casaron en diciembre de 1816 tras el suicido de la primera esposa del poeta.

"Para cuando se casaron ya tenían dos hijos juntos, eran realmente modernos y bohemios para su época. Al grupo les llamaban La liga del incesto", subrayó Spurr.

Una de las incógnitas que nadie ha resuelto en doscientos años es la elección del apellido de Victor Frankenstein, creador de la horrenda criatura.

"Hay dos versiones: la que dice que lo copió de un libro de François-Félix Nogaret de 1790 que pudo leer a su paso por París donde hay un inventor llamado Frankestein, sin 'n'; o que se refiere a una derivación de un nombre de una zona de Alemania que habrían cruzado en su trayecto hacia Ginebra", indicó Spurr.

En la exhibición se exponen retratos de los cuatro personajes, y pinturas, litografías y dibujos tanto de los lugares que visitaron los ilustres escritores como de escenas de Frankenstein, que de hecho, en muchos casos se repiten.

La infame criatura visita la Plaine de Plainpalais, sube el monte Salève, o se enfrenta a su creador en el glaciar Mar de Hielo, en Chamonix, lugares a donde habían ido Mary.

La autora no sólo se inspiró de los lugares sino también del espíritu del lugar, especialmente del filósofo Jean Jacques Rousseau, ilustre ginebrino.

"La criatura explica en el libro que él nació bueno pero fue el rechazo de la sociedad el que le convirtieron en malo, es la esencia de Rosseau", explicó Spurr.

"Los temas abordados están en el centro de las preocupaciones literarias y filosóficas de la época aunque siguen de actualidad 200 años después: el progreso científico descontrolado, la relación entre la tecnología y la biología, la soledad y los misterios de la psicología humana. Ahí radica su trascendencia", concluyó Ducimetière.
Fuente: Marta Hurtado / EFE

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