Frente Amplio consolidó políticas de blancos y colorados, según estudio

Instituto de Ciencias Políticas analiza primera década del la coalición de izquierda en el gobierno

Los dos primeros gobiernos del Frente Amplio, liderados por Tabaré Vázquez (2005-2010) y José Mujica (2010-2015), consolidaron políticas iniciadas por sus predecesores del Partido Nacional y del Partido Colorado al menos en las áreas de política exterior, defensa, seguridad social, vivienda y educación. Además, en las primeras dos experiencias de la coalición de izquierda en el poder se observó un incremento en la participación de actores privados en la prestación de servicios, y a la reorientación del Estado hacia funciones directivas y de custodio de la competencia "en esquemas de cuasi mercado (...), observación que podría resultar sorpresiva, por cuanto estos constructores neogerencialistas han sido asociados con la ideología neoliberal y, por extensión, con la derecha política".

A esas y a otras conclusiones llega el libro El decenio progresista, las políticas públicas de Vázquez a Mujica, escrito por investigadores del Instituto de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales, con la coordinación de Nicolás Bentancur y José Miguel Busquets, y que fue presentado anoche.

El trabajo es ambicioso en el análisis y profundiza en una larga lista de temas que se relacionan a la gestión de los gobiernos de izquierda en Uruguay. Para ello repasan hechos y ensayan enfoques reflexivos, pero también acuden a datos estadísticos e indicadores de construcción propia, lo cual ayuda a visualizar el efecto de las políticas desplegadas por el Frente Amplio desde 2005.

A juicio de los autores, la llegada del FA al gobierno "fortaleció la intermediación neocorporativa" en varias áreas de gestión, y su ampliación a otras nuevas. Y en ese sentido mencionan la legislación laboral como ejemplo de ese corporativismo a favor de trabajadores, y el caso del nuevo marco para la construcción de vivienda social como resultado del peso corporativo del sector empresarial.

El trabajo además indica que a pesar de la mayoría parlamentaria que gozó el Frente Amplio en los dos períodos analizados, el porcentaje de iniciativas legislativas del Poder Ejecutivo transformadas en ley "no difirió sustancialmente" del nivel correspondiente a legislaturas anteriores. "Más aun, los partidos de la oposición exhibieron la mayor incidencia en la legislación luego de la registrada en el año 1990", agrega.

Los investigadores elaboraron un indicador propio a base de los análisis incluidos en el libro, en el cual dividen las áreas de políticas en las que el Frente Amplio innovó, realizó cambios profundos, aplicó algunas modificaciones o directamente mantuvo el enfoque.

La única área donde consideraron los autores que hubo innovación fue en descentralización (creación de municipios), en tanto que hubo "sucesión lineal" en género y diversidad sexual, políticas tributaria, sanitaria y laboral. "Sucesión liberal" le llaman a la aplicación de nuevas políticas que sustituyen "por completo" las anteriores. Del mismo modo identificaron que hubo "sucesión no lineal", es decir manteniendo la política anterior pero aplicando cambios varios, en asistencia social, seguridad pública y política agropecuaria.

Partidocracia

Bentancur y Busquets aseguran en sus conclusiones que el gobierno de Mujica construyó ciertos "segundos pisos" en políticas antes iniciadas por Vázquez. Sin embargo, comparado con el de Vázquez, el gobierno de Mujica se distinguió por una "mayor vocación hacia los acuerdos partidarios sobre políticas seleccionadas y por una menor incidencia relativa de saberes especializados y elencos técnicos en la elaboración de planes y programas".

"En ambas manifestaciones su gobierno fue, pues, más partidocrático que el de Vázquez", asegura el libro.

En el capítulo dedicado a analizar la política de salud, escrito por Marcelo Setaro, asegura que el sistema implementado por Vázquez y continuado por Mujica mantiene una "debilidad congénita, que es la atadura establecida entre la intensidad de la ciudadanía social y el funcionamiento del mercado de trabajo". Alude el autor a que la fortaleza planteada en cuanto a que los usuarios puedan elegir y cambiar de prestador, no se genera para quienes no tienen trabajo. En cuanto a vivienda, Altair Jesica Magri asegura en su artículo incluido en el libro que la política en ese rubro durante el gobierno de Mujica fue favorable pero "opacada" por la impronta "personalista" del presidente al difundir y promocionar el Plan Juntos.

Finalmente en su artículo sobre políticas de género, Niki Johnson y Diego Sempol aseguran que el mecanismo rector de las políticas de género "sigue ocupando un lugar subordinado en la estructura estatal", y agregan que persisten resistencias en la izquierda sobre el tema.

"Todavía se identifican dentro de la izquierda resistencias y obstáculos que impiden consolidar la institucionalidad y construir las capacidades estatales necesarias para lograr la efectiva traducción de la normativa en políticas públicas, lo que permitiría hablar de un cambio de paradigma".


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