Fría y calculadora: la campaña de Clinton quedó al desnudo

WikiLeaks divulgó mails y discursos ante Wall Street que comprometen a la demócrata
Faltan menos de cuatro semanas para las elecciones en Estados Unidos; es momento de sacar a relucir todos los trapitos sucios. Le había tocado primero al republicano Donald Trump, con un video de 2005 en el que alardeaba sobre su supuesto acoso sexual a las mujeres. Su salida a la luz el viernes pasado fue demoledora para el magnate inmobiliario. Pero no pasó ni una semana que el golpe le tocó a su rival, la demócrata Hillary Clinton.

WikiLeaks, una organización dedicada a filtrar públicamente documentos privados o reservados, liberó en las últimas horas correos electrónicos del jefe de campaña de Clinton, John Podesta, y supuestos discursos de la exsecretaria de Estado ante el mercado financiero de Wall Street que harán cada vez más difícil que la candidata logre quitarse el calificativo de "deshonesta".

El equipo de campaña de Clinton pensó en utilizar el oleoducto Keystone como medio de "desviar" la atención de la polémica sobre sus correos electrónicos. Además, mostró que su postura frente a Wall Street era decirles en privado una cosa y en público afirmar otra, según documentos revelados por WikiLeaks.

El proyecto de oleoducto, finalmente abandonado por el gobierno de Barack Obama en noviembre de 2015, centró el debate sobre energía y medioambiente en Estados Unidos y fue ferozmente combatido por el rival de Clinton en las primarias demócratas, Bernie Sanders.

Pocos meses antes de esa decisión, en agosto, uno de los asesores de Clinton se preguntó acerca de la mejor forma de exponer la oposición de la candidata presidencial demócrata al oleoducto Keystone, ya que hasta ese momento jamás se había pronunciado sobre el asunto.

"Buscamos un buen modo de filtrar su oposición al oleoducto sin que tenga que decirlo ella misma", sugirió el asesor Dan Schwerin.

Uno de sus colegas propuso una solución diferente: revelar públicamente su oposición. Esto "suscitaría críticas pero podría ayudar a desviar la atención de los correos electrónicos".

La polémica sobre el servidor privado usado por Clinton cuando era secretaria de Estado estaba entonces en su apogeo, lo que la obligó en setiembre a pedir disculpas en público.

La aspirante demócrata expuso finalmente en público su oposición durante un acto de campaña a fines de setiembre de 2015.

Los mensajes electrónicos publicados por WikiLeaks revelan asimismo las dudas de la candidata durante las primarias sobre su apoyo a una ley que separa los bancos comerciales de los bancos de inversión, uno de los caballos de batalla de Bernie Sanders y del ala izquierda del Partido Demócrata.

"Comprendo que nos exponemos a la acusación de no ser sinceros si ahora 'cambiamos' de posición (y Clinton pasaba a defender esa ley), pero también nos expone a riesgos políticos", indicó una asesora, que temía que una influyente senadora se pasara a las filas de Sanders.

Clinton se negó finalmente a defender el proyecto de ley.

Wall Street

De acuerdo a la transcripción de supuestos discursos frente al sistema financiero de Nueva York, también filtrados por WikiLeaks, la candidata demócrata jugó a dos bandas, al decir una cosa a los agentes del mercado y otra distinta en sus actos públicos.

Ante un grupo de agentes inmobiliarios, Clinton afirmó que "hay que tener una posición privada y una posición pública", según informó El País de Madrid. En otra charla ante representantes del Deutsche Bank, la exsecretaria de Estado dijo que una reforma del sistema financiero "debe salir de la propia industria", algo que vastos sectores dentro del Partido Demócrata rechazan por las devastadoras crisis que han causado los bancos y que han dejado a los banqueros igual de millonarios.

También fue revelada una frase de Clinton en la que asegura que su sueño es tener un "mercado común hemisférico, con libre comercio y fronteras abiertas", postura que rechazan quienes creen que la Casa Blanca debe adoptar una política de mayor proteccionismo.

El equipo de campaña de la candidata acusó luego a WikiLeaks de hacerle el juego a Donald Trump en la carrera a la Casa Blanca.

Intentan ligar filtración a Trump y Rusia

John Podesta, jefe de campaña de la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, culpó a Rusia del pirateo de su cuenta privada de correo electrónico y cree que el equipo del aspirante presidencial republicano, Donald Trump, pudo haber tenido conocimiento previo de la filtración.

En declaraciones a los periodistas, Podesta explicó que el FBI está investigando el "pirateo criminal" de su correo, dentro de una pesquisa más amplia sobre ciberataques cometidos por Rusia.

"La interferencia de Rusia en esta elección y aparentemente en nombre de Trump es, creo, de máxima preocupación para todos los estadounidenses, independientemente de si son demócratas, independientes o republicanos", advirtió Podesta.

El demócrata afirmó que es "razonable" creer que existe un vínculo dado que Roger Stone, amigo de Trump y exasesor de su campaña, estuvo en contacto con el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está considerando una "respuesta proporcional" a los ataques cibernéticos que, según su gobierno, cometió Rusia contra personas e instituciones estadounidenses para interferir en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, informó ayer la Casa Blanca.

El pasado viernes, el gobierno de Obama acusó oficialmente a Rusia de los ataques, que entre otras cosas facilitaron la publicación de 20 mil correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata por parte de WikiLeaks.

El gobierno estadounidense cree que "solo los más altos funcionarios de Rusia podrían haber autorizado" los ciberataques, según indicaron el Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.

Fuente: Agencias

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