Frigoríficos señalan que en 15 años la ganadería no tuvo crecimiento

La faena de novillos nunca superó un millón de cabezas en ese período
Si mirás la faena de novillos de los últimos 15 años es exactamente la misma. Eso quiere decir que no hay ningún crecimiento desde el punto de vista productivo", afirmó Alberto González. El presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), director de frigorífico Las Piedras e integrante de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC), agregó que en Uruguay no hay más que faenar un millón de novillos gordos.

Entrevistado en el programa Agronegocios Sarandí, de radio Sarandí, el empresario lamentó que el país no haya logrado un quiebre importante en materia productiva. Sostuvo que lo ideal, más que 3 millones de terneros, es producir 3 millones de novillos para faenar, "porque terneros no faenamos", expresó.
Destacó que fue importante el aumento de 5% en la faena en 2015 y agregó que ojalá se pueda volver a aumentar otro 5%, pero de forma genuina, "no como este año que la actividad aumentó debido a un crecimiento en la faena de vacas".

González repasó que la faena que corresponde a la cuota 481 representa 100 mil novillos, "no somos capaces de tener una producción mayor", dijo. Sostuvo que hay solo dos formas de aumentar la faena a 2,5 millones de cabezas vacunas. Una que es poco genuina, que es aumentar la faena de vacas, y la otra es acortar el ciclo productivo de los machos.

Indicó que la segunda es muy difícil, porque si bien en el país hay reglas de juego muy claras, también hay costos que son muy poco competitivos. "Tengo que reconocer que la estabilidad del país en los últimos años en reglas de juego le hizo mucho bien a la agropecuaria, pero también el peso fiscal del sector es muy excesivo", afirmó.

Dijo que todos los sectores están soportando un peso fiscal excesivo, pero enfatizó que el sector agropecuario está perdiendo competitividad frente a la región. Sostuvo que producir un novillo en Brasil, Argentina o Paraguay es significativamente menos oneroso que hacerlo en Uruguay.

"Si pudiéramos seguir vendiendo nuestra carne a US$ 4.000 por tonelada equivalente peso carcasa no habría ningún drama. El tema es que estamos compitiendo con gente que podrá vender a 20% por debajo, y tendremos que ir a ese terreno", alertó.

La actividad de faena en 2015 fue 5% superior a la de 2014, pero ahora la incógnita está en los mercados. El cierre del año tuvo precios notoriamente distintos a los de fines de 2014. En diciembre del año pasado la tonelada de carne de exportación cotizaba a US$ 3.732, mientras que en el mismo mes de 2014 su valor promedio fue US$ 4.057.

González indicó que al observar todo 2015 se percibe que la baja de los precios ocurre en el segundo semestre, mientras que en el primero no hay casi variación.

Insistió en que lo más importante en este comienzo de año es tomarle el pulso a cómo vienen los mercados y en esa tarea es notoria una desaceleración de los mercados compradores.
Subrayó la importancia del mercado chino para la carne uruguaya. Fue el principal comprador en 2015, absorbiendo 42% del total exportado, y además el único mercado que creció respecto a 2014.

Sostuvo que se puede pensar que el impacto de los problemas de China será solo sobre 50% del mercado de la carne uruguaya de exportación, pero dijo que hay que considerar que si se desacelera China el otro 50% también se desacelerará. Agregó que así como esos mercados responden a una aceleración de China, también reaccionan ante su desaceleración.

El empresario afirmó que si China baja sus precios, los demás países también lo harán, porque la globalización es una realidad. Analizó que existen colocaciones de carnes diferentes en todos los mercados y que Uruguay utilizó muy bien esa colocación. Recordó que tuvo las vicisitudes de Rusia y logró sortear esa mercadería a otros destinos con gran ductilidad, pero a la vez alertó que el mundo está muy acotado.

Dijo que si mañana Australia, Brasil o Argentina, que volverá a ser un fuerte animador en el mercado cárnico, aumentan su participación, la situación de Uruguay se podría complicar. Por eso dijo que es importante cuestionarse el futuro y pensar alternativas.

El segundo mercado para la carne uruguaya en 2015 fue el Nafta, que compró 24% del producto que exportó Uruguay; la Unión Europea absorbió 12%; e Israel, 8%. El 14% restante se comercializó hacia otros mercados.

"Argentina ingresó a Canadá y Brasil ingresará a Estados Unidos. En estos últimos siete años vivimos en un mundo ideal, que seguirá existiendo, pero ahora lo tendremos que compartir con otros países", concluyó.

Preferencia por la carne de Argentina

Alberto González aseguró que si mañana llega a Europa carne argentina sin trazabilidad al mismo precio que la uruguaya (con trazabilidad), "ellos venden el producto y nosotros no". El presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica reconoció que la carne uruguaya tiene características que la destacan, como la trazabilidad, el bienestar animal, certificaciones en inocuidad, pero sostuvo que la relación precio/calidad es el primer atributo de un producto.