"Fueron los dos años más difíciles de mi vida"

El presidente de Dessange Uruguay habla sobre su peluquería de lujo y la posibilidad de subfranquicias
A Cristhian del Préstito siempre le apasionaron los aviones. A los 18 años emigró hacia España ("Ninguno de los que nos fuimos entre 2001 y 2003 lo hicimos por gusto", recuerda). Se diplomó como gestor aeronaútico y trabajó durante 10 años en aeropuertos españoles. Por cuestiones personales, se fue a vivir a Suiza y entró en contacto con el mundo de la peluquería. En particular, quedó fascinado con la marca Dessange,una cadena de lujo, especializada en técnicas de color y corte, con 500 salones en 47 países. De vacaciones en Punta del Este en febrero de 2014, se dio cuenta de que no había una peluquería que estuviera a la altura del principal balneario uruguayo. Es una persona decidida, y al regresar a Europa golpeó las puertas de Dessange en Paris y propuso abrir un local en Punta del Este.

La marca rechazó ese primer planteo pero lo instaron a estudiar Montevideo primero y después volver a pensar en Punta del Este. Del Préstito compró la master franquicia y, junto a un socio español, abrió el primer salón en Carrasco antes de que finalizara el 2014, en el que lleva invertidos unos US$ 600.000. "Todo el mundo me decía que debía ser en Punta Carretas. Esta ubicación (en la calle Rostand a pasos del Sofitel Carrasco) no es de pasaje. Pero Dessange no es un lugar de pasaje, sino de ritual", comenta.

Con un estricto protocolo -que va desde saludos de bienvenida estudiados y estandarizados a batas e instumentos de trabajo esterilizados-, Dessange ofrece peluquería y tratamientos capilares (con espacios diferenciados para mujeres y hombres), spa, maquillaje, su propia línea de productos (que distribuye a otras peluquerías), y un salón especial para novias y sus amigas, con una entrada exclusiva. Y a Del Préstito, hoy, no se le pasa por la cabeza volver al mundo de los aviones.

¿Cómo fue este período de consolidación del local en Uruguay?

Fueron los dos años más difíciles de mi vida. Fue difícil (hacer ver el valor de que) las personas que atienden han sido formadas por técnicos franceses, y van a capacitarse en Francia, que se trata de los mejores productos,que hay un savoir faire, un mimo, una atención al detalle, todo lo que uno recibe por ejemplo cuando va a un hotel como Sofitel. Eso es la esencia de Dessange y es el lujo en esencia.

Pero una vez que conectás con las personas que están acostumbradas a viajar por el mundo, que han conocido Dessange en otros países, aquellos que buscan calidad en el trato, el servicio y el resultado final, pueden ver la inversión que se hizo, que se palpa, y que no es una peluquería normal.
También fueron años durísimos porque Uruguay es un país en el que no se tiene claro el costo de la obra en el inicio. Me decían de calcular siempre un 20% más; eso en países como Suiza es imposible. Y también por mi afán de crecer, que me llevó a apostar a más. Conseguí mucho apoyo financiero por parte de bancos que creyeron en el proyecto.

¿En este tiempo, qué fortaleza se descubrió como empresario?
La capacidad de resolver problemas, y la buena y la mala ansiedad: el querer resolver todo para ayer. Eso me ayudó a que funcione.

¿Cómo es emprender en el rubro cuando no se es peluquero?
Ya hubiese querido estudiar peluquería (risas). Siento cercanía (con los empleados), y veo respeto y agradecimiento mutuo. No he visto esa disociación que a veces se genera entre empresario y empleado. También colabora la infraestructura que genera la marca, proque les muestran el secreto de lo que ellos eligieron como profesión, y la dignifica.
Me gusta que cumplan el sueño de ir a París a aprender y ver el show de peluquería más grande del mundo
Creo que hemos entendido que estamos unidos por una marca y por un trabajo pero que todos queremos lo mismo: la excelencia.

¿Tienen alguna novedad en cuanto a subfranquicias?
Han pasado por mi oficina muchas propuestas. La más reciente para fuera del país.
Hemos estado muy cerca pero el proceso no puede depender de una chequera, o del mejor postor.
Tiene que ser una persona que tenga dos cualidades que vayan juntas o separadas: que conozca y ame realmente la peluquería, y que adore la marca, o que no quiera saber más nada que recuperar la inversión, y que quiera que Dessange le gestione ese negocio.
Lo más importante es que se respete la marca.
Ya llegará el empresario o inversor que esté dispuesto a hacerlo de esa manera.
El lugar natural de Dessange es Punta del Este, y es un punto difícil si no lo hacés bien.

¿Cuánto cuesta una subfranquicia de Dessange?
Se calcula en base a la ubicación y el metraje del salon en cuestión. El derecho de entrada a la marca oscila entre US$ 20.000 y US$ 50.000. Es llave en mano: la master franquicia se ocupa de todo hasta entregar el establecimiento incluyendo selección y formación del personal. Depende de cada franquiciado la inversión en obra civil, material, productos y mobiliario. Podría decirse que con menos US$ 200 mil se podría tener un salón Dessange. Es más existe un proyecto con un banco de plaza que permitiría financiar casi el 90% del valor de la inversión y pagarlo en cuotas de acuerdo al flujo de fondos presentado.


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