Funeral privado y sin estatuas: el adiós a Fidel Castro

Finalizó una semana de multitudinarios tributos al líder de la revolución
Cuba entró en la era pos-Fidel Castro. El líder de la Revolución que desafió a Estados Unidos y convulsionó a América Latina fue enterrado este domingo tras una semana de multitudinarios homenajes.

Los restos de uno de los protagonistas del último siglo, que gobernó con mano de hierro durante casi 50 años, reposan ya en el cementerio Santa Ifigenia en Santiago de Cuba.

Castro eligió un cementerio en Santiago de Cuba, donde fueron sepultados varios héroes de la independencia y de la revolución, como José Martí o Frank País.

Su hermano, el mandatario Raúl Castro quien ocupa el poder desde que su hermano enfermó en 2006, depositó la urna con las cenizas dentro de una piedra ovoide que lleva una placa de mármol verde oscuro en la que se lee en relieve: Fidel.

"No hubo discurso, fue muy sobrio, sólo las cenizas fueron enterradas ante la familia, miembros del gobierno y funcionarios", dijo a la AFP la número tres del gobierno francés, la ministra de Medio Ambiente, Segolene Royal, una de las invitadas extranjeras a la ceremonia a la que no tuvo acceso a la prensa.

Fidel Castro, quien falleció el 25 de noviembre a los 90 años, fue enterrado junto al mausoleo del héroe independentista cubano José Martí. Salvas de cañón sonaron en La Habana al inicio de los funerales.

Así finalizó una semana de multitudinarios tributos al exguerrillero barbudo que montó un régimen comunista a menos de 200 km de Estados Unidos y fue implacable con los opositores.

Al grito de "Yo soy Fidel", millones de cubanos le rindieron homenaje en las calles y plazas y al paso de la caravana con las cenizas, que recorrió la isla desde La Habana hasta Santiago.

A partir de ahora Cuba abre una nueva página sin Fidel Castro. Muchos lo recuerdan como el hombre que universalizó la salud y la educación gratuitas en la isla, pero otros como el dictador que envió a la cárcel o al exilio a cualquiera que se le opusiera.

El líder de la Revolución cubana que gobernó durante medio siglo fue homenajeado el sábado en la Plaza Antonio Maceo en Santiago de Cuba.

Raúl Castro, su hermano, fue el último orador en el evento y juró defender el legado de Fidel.

"Ese es nuestro invencible Fidel, quien nos convoca con su ejemplo y demostró que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo, turbulencia o amenaza en nuestro firme empeño de cumplir el socialismo en Cuba, o lo que es lo mismo, garantizar la independencia y la soberanía de la patria", sostuvo Raúl Castro.

Sin estatuas en su honor

Fidel Castro dejó a su hermano Raúl una última petición: prohibir las estatuas o monumentos en su memoria. Pero con la transmisión de sus glorias en la televisión y tras una semana de homenajes en todo el país, los cubanos reafirmaron el culto a su líder.

Fidel "rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas de vida", dijo Raúl Castro durante un homenaje a su hermano.

El presidente cubano recordó que Fidel Castro, quien falleció el 25 de noviembre a los 90 años, siempre se opuso a que "su nombre y su figura fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles u otros sitios públicos".

Y por eso insistió en que tras su muerte no se erigieran "monumentos, bustos, estatuas y otras formas similares de tributos".

Fuente: Agencias

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