Gobierno busca acuerdo con Shell tras negativa argentina por el gas

La venta de los excedentes es clave para definir la continuidad o cancelación del proyecto

Las negociaciones entre el gobierno uruguayo y su par argentino para que empresas estatales de la vecina orilla aseguraran la compra de excedentes de gas natural que se originen en una futura planta regasificadora no prosperaron.

Ahora la concreción del proyecto depende fuertemente de un eventual acuerdo que pueda cerrarse con la multinacional Shell, que fue la única que se presentó al llamado vinculante que culminó hace un par de semanas.“Todo va a depender mucho de lo que vamos a conversar con Shell, afirmó el presidente Tabaré Vázquez en un conferencia de prensa durante su gira por España.

A fin del mes pasado Vázquez y el presidente argentino Mauricio Macri mantuvieron la última negociación en Buenos Aires y no hubo acuerdo. Uruguay había planteado que Argentina se comprometiera, mediante la firma de un contrato, a comprar la totalidad de los excedentes de gas por un plazo no menor a 10 años. Pero esa propuesta no sintoniza del todo con los planes de política energética a futuro que tiene Argentina.

El gobierno encabezado por Macri ofreció comprar gas en momentos de pico de demanda que no pueda cubrir y por un lapso no mayor a cinco años. Las autoridades argentinas consideran que cumplido ese plazo y a partir de los yacimientos de hidrocarburos descubiertos de forma reciente, se estará en condiciones de satisfacer la demanda sin problemas.

“En esa condición de vender solamente por los picos que ellos necesiten (por Argentina) y por cinco años, los números, así en esas condiciones a Uruguay no le cierran. Este gobierno no está dispuesto a transitar aventuras que pongan en riesgo los equilibrios macroeconómicos que el país tiene”, dijo Vázquez, según el sitio web de Presidencia.

En diálogo con El Observador TV, el embajador argentino en Uruguay, Guillermo Montenegro, reafirmó ayer que su país tiene interés por una parte de los excedentes. “Hay que ver si esa parte que puede comprar Argentina le justifica a Uruguay hacer una inversión o no”. Los dichos de Vázquez fueron contundentes: esas condiciones no sirven.

Negociación con Shell

Con ese escenario, el resultado de las negociaciones con Shell serán claves para determinar si es viable continuar con el proyecto en las condiciones que está planteado. Ayer Vázquez manejó otras dos alternativas: evaluar una planta de menor capacidad de producción o cancelar la obra de forma definitiva.

Una delegación de la multinacional estadounidense llegará hoy al país para iniciar conversaciones con autoridades nacionales y la empresa Gas Sayago –la sociedad anónima que crearon UTE y ANCAP para gestionar el emprendimiento–. Shell fue el único que confirmó su interés en contratar la capacidad de regasificación del buque en el llamado vinculante, y según había informado Búsqueda colocó una garantía de US$ 50 millones.

No ha trascendido cuál es el volumen que inicialmente Shell se comprometería a comprar ni tampoco los plazos. En el llamado no vinculante cerrado en junio pasado se habían presentado nueve empresas privadas –en su mayoría de la región–, y la capacidad total requerida por las empresas sumaba alrededor de 30 millones de metros cúbicos diarios. Cerca de la mitad correspondía a Shell.La capacidad inicial prevista para el proyecto está pensada para una producción diaria de 10 millones de m3 ampliables a 15 millones de m3 por día.

Actualmente hay un acuerdo con la japonesa Mitsui OSK Lines (MOL) para el arrendamiento del buque regasificador. Gas Sayago tiene la opción de utilizar ese barco en caso de que defina continuar con el proyecto y en caso contrario podrá descartarlo. El contrato prevé una cláusula específica que exonera a Gas Sayago de cualquier sanción económica, porque el barco originalmente fue fabricado a pedido del consorcio GNLS.

“Uruguay necesitaría de la producción de gas y como mucho aproximadamente unos 2 millones de metros cúbicos por día. Esta regasificadora estaría en el orden de producción de unos 10 a 12 millones de metros cúbicos por día. Tenemos un excedente de 10 millones de metros cúbicos. ¿Qué hacemos con ellos? Los tenemos que vender para que sea redituables y para que se puede amortizar la inversión”, dijo Vázquez.

Socio estratégico

Otra pata clave para tomar la decisión final de inversión en la terminal es la incorporación de un socio estratégico para la ejecución y operación de la planta. Inicialmente había cinco grupos internacionales interesados y luego quedaron tres en carrera. Pero las conversaciones quedaron en “stand by”, una vez la Cámara de Diputados aprobó la instalación de una comisión para investigar lo sucedido con el proyecto inicial que terminó con la salida de GNLS, dijeron a El Observador fuentes vinculadas al negocio de la regasificadora.


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