Gobierno de Colombia y FARC logran acuerdo de paz definitivo

Ponen fin tras 52 años a la guerrilla más antigua del continente
El gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC anunciaron anoche que llegaron a un acuerdo de paz definitivo, después de casi cuatro años de negociaciones en Cuba, lo que pone fin a un violento conflicto armado.

El histórico pacto para acabar con el enfrentamiento de más de 52 años considera la desmovilización de los guerrilleros, el abandono de las armas y la transformación de las FARC en un movimiento político.

Los colombianos irán a las urnas el 2 de octubre para votar en un plebiscito si respaldan o rechazan los acuerdos de paz.

"Terminada la negociación y concluido el acuerdo, queda en manos de ustedes -de todos los colombianos- decidir con su voto si apoyan este acuerdo histórico que pone fin a este largo conflicto entre hijos de una misma nación. Les prometí que ustedes tendrían la última palabra, ¡y así será!", dijo Santos en una alocución por radio y televisión.

El embajador noruego Dag Nylander había leído horas antes ante la prensa un comunicado conjunto a nombre de los países garantes en el que señalaba que "la terminación de la confrontación armada significará, en primer lugar, el fin del enorme sufrimiento que ha causado el conflicto".

"Son millones de colombianos y colombianas víctimas del desplazamiento forzado, cientos de miles de muertos, decenas de miles los desaparecidos de toda índole (...) No queremos que haya una víctima más en Colombia", agregó.

El acuerdo final, un texto de más de 200 páginas, aún debe ser enviado al Congreso, firmado por el presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", y sometido luego a plebiscito.

Las encuestas de opinión muestran que la mayoría de colombianos que acudiría a las urnas votaría por el "No", en un rechazo a los acuerdos y al pasado criminal de la insurgencia.

El acuerdo de paz incluye complejos temas como el acceso a la tierra para los campesinos pobres, garantías para la participación en política de los guerrilleros desmovilizados, lucha contra el narcotráfico, justicia, víctimas, desminado, fin del conflicto y la implementación de los pactos.

Negociación con varias crisis

La negociación llegó a término pese a que sufrió varias crisis que amenazaron con una ruptura debido a que el diálogo avanzó en medio de la confrontación. Pero la firma de un acuerdo de paz con las FARC no garantiza el fin de la espiral de violencia en Colombia.

Las conversaciones de paz con el más pequeño Ejército de Liberación Nacional (ELN) se encuentran estancadas, mientras el gobierno combate a las bandas criminales formadas por antiguos paramilitares de ultraderecha implicadas activamente el lucrativo negocio del narcotráfico, considerado por expertos como el principal combustible del conflicto interno.

"Esto es el principio del fin de la guerra", dijo el analista Ariel Ávila, de la organización privada Paz y Reconciliación, quien aseguró que el primer reto del acuerdo es la aprobación en un plebiscito para que tenga legitimidad política.

Otro de los desafíos será la implementación de los acuerdos por los altos costos que implica para una economía en desaceleración como consecuencia de la caída de los precios internacionales del petróleo y la seguridad para los antiguos líderes de la guerrilla, sostuvo Ávila.

Fuente: Reuters

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