Gobierno considera poco probable que Venezuela retorne al Mercosur

La administración de Maduro tiene pocos recursos formales y políticos para volver
La reunión se comunicó por lo bajo, tan bajo que se hacía inaudible. No fuera a ser que a la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, se le ocurriera volver a aparecerse por el Palacio San Martín -sede de la cancillería argentina- para ingresar a la reunión aún cuando no había sido invitada. Esa posibilidad tenía un antecedente concreto: el 14 de diciembre pasado los funcionarios diplomáticos del ministerio argentino le habían obstaculizado el acceso a Rodríguez que, sin embargo, logró ingresar y se instaló en la sala donde todo estaba preparado para la reunión.

Más allá del realismo mágico de la escena, ese día quedó claro que la vuelta de Venezuela al bloque era una posibilidad remota. Tres meses después, no hay señales de que el gobierno de Nicolás Maduro pueda volver a integrar la alianza regional. El proceso de resolución de controversias que se inició en diciembre no llegó a un final feliz para los intereses de Caracas y, desde el punto de vista institucional, la única alternativa que le queda a la diplomacia venezolana es convocar a un arbitraje.

Sin embargo, para eso tienen que ocurrir dos hechos. Primero, Venezuela debe presentar su lista de árbitros, cosa que nunca hizo. Segundo, el resto de los cuatro socios deben aprobar esa lista.
En caso de que ese proceso avanzara conteste a los intereses venezolanos, aún el tribunal arbitral debería fallar en su favor. De manera, que la vuelta formal al bloque se parece mucho a un laberinto con final incierto.

La otra posibilidad es que los estados parte del Mercosur tomen la decisión política de volver a incorporar al gobierno de Maduro como socio con voz y voto. A juzgar por las expresiones recientes de los gobiernos de Argentina y Brasil y por la oposición que Paraguay exhibe desde que Venezuela ingresó al bloque, es difícil que esos países piensen en tenderle una mano a Venezuela.

Una fuente de alta jerarquía del gobierno uruguayo dijo a El Observador que en las circunstancias actuales es muy difícil avizorar el retorno de Venezuela a la organización regional.

El nuevo canciller de Brasil, Aloysio Nunes Ferreira, dijo en una entrevista con el diario O Estado de San Pablo que en Venezuela se "desbordó la normalidad democrática" y se convirtió en una dictadura. Sin embargo, el jefe de la diplomacia brasilera dijo que los socios del Mercosur dudan de que la aplicación de la Carta Democrática vaya a traer efectos positivos.

"Este es un asunto que, en el momento, no tenemos condiciones políticas de resolver en el ámbito del Mercosur. Todos están de acuerdo en que hace mucho tiempo desbordó la normalidad democrática. Pero hay dudas sobre la eficacia de esta decisión", comentó.

Para Nunes, la aplicación de la cláusula "podría hasta ser utilizada por el gobierno (venezolano) para buscar legitimarse bajo el argumento de que hay un cerco del imperialismo contra ellos". Maduro ya hizo referencia a que existe una "renovada" triple alianza que busca actuar contra su gobierno. "Toda dictadura acostumbra a usar el artífice del fantasma del enemigo externo para legitimarse", apuntó el canciller de Brasil.