Gobierno decretó esencialidad y aseguró abastecimiento de combustible

ANCAP elaboró una reorganización del trabajo en la planta de La Tablada que comienza hoy
El Poder Ejecutivo decidió el lunes por la tarde a través de un decreto declarar la esencialidad de la distribución de combustible. Para hacerlo, tomó en cuenta que había desabastecimiento y esa situación podía poner en riesgo la salud de la población.

El decreto firmado por el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, declaró la esencialidad de los "servicios de importación, producción, distribución y comercialización de todos los combustibles en todo el país públicos y privados, incluyendo los que se provean a través de empresas contratadas a terceros".

Señaló que esos servicios deberán ser prestados bajo control, dirección y responsabilidad de ANCAP y que rigen desde este lunes. Por tanto, este martes los trabajadores de la planta de La Tablada deben presentarse a cumplir sus labores o serán sancionados. El texto indicó que las medidas gremiales adoptadas por Fancap afectaron seriamente la normalidad en el abastecimiento de combustibles y supergás a la población.

Añadió que información aportada por el Ministerio de Industria mostraba que "era notorio y de público conocimiento que el país se encontraba con dificultades de abastecimiento de gas licuado al petróleo (supergás) y de combustibles líquidos, situación que afecta a sectores productivos y a la población en general". El 90% de los hogares utilizan supergás para cocción.

El Ministerio de Trabajo consideró que "las medidas adoptadas ponen en grave e inminente riesgo a la población en general y en particular a los desplazados por las indundaciones, así como también al sector productivo, en virtud que conducen al desabastecimiento de elementos vitales para la salud, la vida y la seguridad humana".

La doctrina laboral entiende que un servicio es esencial cuando su interrupción puede causar un grave perjuicio público o aparejar el riesgo de provocar un infortunio colectivo, para toda o parte de la sociedad. Tomando a la misma doctrina como referencia, el decreto expresó que "el funcionamiento que se debe asegurar es el de un servicio mínimo, eso es, un régimen especial y transitorio propio de una situación anormal y pasajero". Por tanto, con todas esas consideraciones la cartera aprobó la esencialidad de todos los servicios.

El lunes a última hora de la tarde, la ministra de Industria, Carolina Cosse, informó que el objetivo del decreto de esencialidad fue "cuidar la salud y el bienestar de la población".

"Lo fundamental es que se cumpla con los cometidos de la empresa. El único ganador debe ser la población, por eso mantuvimos el diálogo (con Fancap). Se agotaron las vías y tenemos una situación de desabastecimiento que puede poner en riesgo la salud de los compatriotas", dijo Cosse.

Horas extra

Si en algo están de acuerdo autoridades, sindicalistas y empresarios es en que el sistema de distribución de combustible depende de las horas extras para sostenerse. La crisis generada a partir de la no realización de esas horas lo puso nuevamente de manifiesto. Por ello, advierten, si no se cumplen esas horas en los próximos días el desabastecimiento continuará.

Gerardo Rodríguez, secretario general de Fancap, explicó que esa dependencia es algo que vienen denunciando desde hace tiempo. Según afirmó, el problema se basa en la falta de cobertura de "unas 200 vacantes".

"En octubre de 2016 firmamos un convenio con la administración para que se llenaran las vacantes, pero hasta ahora no se ha podido cristalizar", aseguró.

Según el sindicato, esa falta de personal genera dificultades no solo para cumplir con las necesidades de abastecimiento, sino también con las operativas en las plantas de logística y cemento.

Las explicaciones que da el Directorio de ANCAP no distan demasiado de las de los trabajadores.
Según explicó la empresa a través de un comunicado, se recurre al régimen de horas extras cuando "no se cuenta con la dotación mínima establecida", un concepto que "no responde necesariamente a criterios técnicos sino que ha formado parte de concesiones en las negociaciones colectivas". A medida que se agregan vacantes sin cubrir "la necesidad de recurrir a horas extra se torna más frecuente", sostiene el texto.

A raíz de ello, y teniendo en cuenta que las negociaciones iniciadas en octubre del año pasado no han logrado su cometido, ANCAP resolvió "reorganizar el trabajo disponiendo la dotación mínima en cada área crítica de la empresa", aunque no dio demasiadas pistas acerca de qué implicará esa reorganización.

Al respecto, Cosse indicó que esas acciones incluyen una nueva definición de horarios, el número mínimo de integrantes de los equipos de trabajo y también los turnos y las guardias dentro de La Tablada. Indicó que con la dotación actual de personal con la que cuenta ANCAP, en principio, se puede abastecer combustible con normalidad a la población.

Acusaciones cruzadas

La Unión de Transportistas de Combustible (UTC) y Fancap se atribuyeron mutuamente las culpas por el faltante de combustible en los últimos días.

En un comunicado difundido el fin de semana, el sindicato de ANCAP señaló que el sábado estaban prestos a trabajar en la planta de La Tablada, pero que no pudieron hacerlo por la negativa de los transportistas a cargar combustible.

Para la UTC, ese argumento es engañoso. Según el presidente de la gremial, Oscar Benavides, es sabido que su sindicato no trabaja los sábados luego de un conflicto porque no están "para salvarle las castañas del fuego a nadie". El dirigente sindical agregó que la actitud de Fancap "fue un intento de pasarnos el conflicto a nosotros, porque ya sabían que no íbamos a entrar".

Sobre la tarde del lunes, un nuevo comunicado de Fancap defendió el accionar del sindicato, asegurando que se brindaron "todas y cada una de las guardias gremiales" y que se aseguraron "todos y cada uno de los servicios esenciales solicitados". Los trabajadores de ANCAP afirmaron que lo que ocurrió el sábado fue un lock out patronal.

Previa

El gobierno había decidido que no dejaría pasar muchas más horas con ausencia de combustible y supergas en la calle.

En una conversación que tuvieron el domingo 11, Cosse le manifestó su "inquietud" al presidente Tabaré Vázquez por el faltante de combustible y "elementos de calefacción", relató el mandatario este lunes durante el Consejo de Ministros abierto en Montevideo. El presidente recogió la preocupación de la ministra, sobre todo por las inundaciones y los fríos que afectan en el norte y en el oeste del país y manifestó su "respaldo total". En ese momento el mandatario anunció que tomarían las medidas necesarias para asegurar el suministro.

"Tenemos que tomar las medidas que tengamos que tomar para que a la población no le falte ni combustible ni supergas", señaló.

Vázquez no especificó el contenido de las medidas. La idea del gobierno era, en primer orden, seguir abordando el conflicto en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Si en esa instancia no se lograban los resultados esperados entonces el gobierno pasaría a analizar "todas las alternativas" que estuvieran a disposición.

Cosse dijo el lunes en una entrevista con Teledía que el grado de desabastecimiento de los combustibles es "alarmante" y que el Ejecutivo no ve "mucho más margen para negociar" con los funcionarios de ANCAP. La ministra defendió la propuesta del gobierno.

"Yo creo que hay que bajar la pelota al piso y que los trabajadores tienen que reflexionar porque desde el jueves tienen una propuesta muy amplia", afirmó.


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