Gobierno prepara app de celular para emitir alertas meteorológicas

Pretenden que muestre riesgos de inundación, incendios y siniestros de tránsito

Uruguay era un país donde rara vez ocurrían desastres naturales. Sin embargo, esa realidad cambió. En el último año hubo un tornado en Dolores, un sismo en Canelones y Montevideo, y las peores inundaciones de los últimos 50 años en Santa Lucía y San José. También hubo una turbonada en Piriápolis y un temporal en Aguas Dulces. Los últimos eventos sumaron lo que los expertos califican como "corriente descendente", ocurrido en la ciudad de San Carlos, y un temporal en Melo. En todos esos episodios hubo techos que se volaron, árboles que cayeron, personas heridas y, en algunos casos, muertos. "Fue un año muy complicado", reconoció a El Observador el presidente del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), Fernando Traversa.

Y aunque el presidente Tabaré Vázquez dijo que el país "ya está preparado para este tipo de eventos", el gobierno está preocupado en mejorar el sistema de alerta temprana y en generar una cultura de la precaución. Hay un desconocimiento por parte de las personas de cómo actuar frente a estos fenómenos, reconoció a El Observador el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo.

En ese sentido, Traversa adelantó que trabajan en la elaboración de una aplicación para teléfonos móviles que busca mejorar los sistemas de información, para que este tipo de desastres naturales sean comunicados en tiempo real a la población. "Para que la aplicación funcione, tiene que tener información que sea importante", aseguró.

Pretenden que esta app muestre, entre otras cosas, riesgos de inundación, de incendios y de siniestros de tránsito.

Seguimiento de inundaciones

Traversa consideró que la prioridad debe ser desarrollar iniciativas como el sistema de alerta temprana para inundaciones, que fue instalado en el departamento de Durazno en diciembre de 2014.

A través de la instalación de sensores en los ríos, es posible realizar un monitoreo remoto y alertar, con hasta 72 horas de antelación, una futura inundación. Por su eficacia, el gobierno quiere extender el sistema a "toda la red hidrológica nacional", aunque hasta ahora se priorizan las zonas más inundables del país: los departamentos de Artigas, Cerro Largo y Treinta y Tres.

Traversa explicó que, a través de estos puntos de alerta temprana, el Sinae junto al Instituto Nacional de Meteorología, la Dirección Nacional de Agua y la Universidad de la República, buscan crear una unidad permanente de seguimiento de inundaciones. A través del monitoreo sistemático de los ríos y de la cantidad de lluvia que cae, pueden estimar qué casas serán afectadas por el agua.

Generalmente las viviendas no están preparadas para soportar los embates del agua, y es por eso que se generan planes de realojo. Lo mismo ocurre con los tornados -como el de Dolores- o incluso con los fuertes vientos. Que un tornado impacte en una ciudad no puede evitarse, pero las casas pueden estar construidas para que determinados niveles de viento no las afecten. "Nuestro país tiene una cultura histórica de techos livianos" que "hay que empezar a revisar", reconoció el presidente del Sinae. Traversa indicó que los vientos que azotaron el viernes a San Carlos estiman que alcanzaron los 140 kilómetros por hora, pero el tornado de Dolores superó los 240. "Un viento de esas características, no importa como hayas construido, destruye", apuntó Traversa.

"El país se ha preparado para responder a estas cosas, lo que no quiere decir que cuando ocurra un gran evento, no genere también grandes impactos", agregó el presidente del Sinae.

Falta de educación

Una de las carencias reportadas tanto por Roballo como por la directora de Inumet, Madeleine Renom, es la falta de conocimientos frente al tema. "No hay una educación en meteorología en Uruguay, de que todo el mundo comprenda las cosas, que sepa cuando uno dice tormentas puntualmente intensas todo lo que puede acarrear esa advertencia", sostuvo Renom.

En ese sentido Roballo indicó que otro de los objetivos del gobierno es generar una "cultura de precaución" que no está instalada en Uruguay, dado que el país no ha experimentado estos eventos de manera sistemática. El jerarca puso el ejemplo de Chile donde hubo un terremoto el domingo, de 7,6 grados en la escala Richter, ante el cual cada persona sabía lo que tenía que hacer y por tanto no hubo muertos.

El prosecretario de Presidencia consideró esencial que haya una "sinergia" entre los estamentos sociales y públicos con los privados como meteorólogos o medios de comunicación. En ese sentido advirtió que sería bueno que, al tiempo de difundir las alertas, los medios pudieran explicar las recomendaciones que da el gobierno frente a estas emergencias.


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