Gobierno teme que inversión de UPM termine aumentando el déficit

Busca reducir riesgos en la inversión para la pastera
La negociación entre UPM y el gobierno para la instalación de una nueva planta de celulosa sigue su curso pero las partes están tomando sus recaudos en busca de que el beneficio sea mutuo. Uno de los puntos focales de ese intercambio hoy se centra en la necesidad del gobierno de "armonizar" la millonaria inversión en infraestructura que hará el país -si se avanza a la segunda fase proyecto- con la decisión final de inversión que la empresa adoptará recién sobre el fin del proceso.

Las partes están en la primera de las tres etapas de trabajo que se marcaron cuando se anunció el inicio de las negociaciones y cuyo punto final estará dado por la firma de un acuerdo de inversiones.

En la segunda fase está previsto el inicio de las obras de infraestructura, entre la que se destaca la construcción y remodelación de los 270 kilómetros de vía férrea que unirán la planta –en una de las márgenes del Río Negro- con el puerto de Montevideo.

Los trabajos incluirán las adaptaciones necesarias en materia de seguridad, fundamentalmente en las ciudades, en donde se requieren de arreglos especiales.

Para el gobierno, la noticia de la llegada de una nueva planta fue indudablemente una buena noticia. Pero la novedad también constituyó un enorme desafío desde el punto de vista material: el Estado deberá invertir alrededor de mil millones de dólares en materia de infraestructura.

El sacrificio del gobierno se redimensiona en virtud de la forma en que está diseñado el proceso de toma de decisión por parte de la empresa. Desde un principio, UPM fue claro en que no tomaría la decisión de hacer la inversión de 4 mil millones de dólares en Uruguay hasta la tercera etapa.

La decisión final sigue proyectada para fines de 2018 y, por tanto, si se avanza hacia la segunda etapa, el gobierno habrá de comenzar con parte de la inversión en infraestructura antes de conocer la decisión final de la multinacional finlandesa. Este es un tema que tiene toda la atención del gobierno y que está planteado en la mesa de negociación, dijo el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, a El Observador.

"Se está buscando la forma de que el proceso se acompañe o armonice razonablemente", dijo el jerarca. Consultado acerca de cuáles son los caminos que se están explorando en este asunto, el ministro explicó que esa información está comprendida dentro de la confidencialidad que implica a la negociación.

En este sentido, el ministro de Economía, Danilo Astori, dijo jueves 1 de junio en una entrevista con el semanario Búsqueda que el gobierno debía mirar "con lupa" el acuerdo que se está negociando con UPM. "Hay que observar con mucha atención y rigurosidad el contenido que tendrá ese acuerdo", dijo el jerarca quien argumentó que el esfuerzo que hará el país es "muy importante".

"La intención de UPM es una buena noticia pero también es enorme la responsabilidad de Uruguay de definir con la mayor precisión posible el contenido de los acuerdos que firme con la empresa. A diferencia de la primera planta de UPM y de la de Montes del Plata, este proyecto exige al país cosas más importantes que tendrá que encarar como un desafío muy relevante. Lo de la infraestructura es muy significativo y ahí nuevamente el tema fiscal juega. No podemos dejar para las futuras generaciones una carga fiscal muy espesa debido a la instalación de UPM", señaló.

El presidente Tabaré Vázquez pretende que el acuerdo de inversión quede encaminado para fines de junio. "Trabajamos con la empresa UPM en un acuerdo de inversión que se firmará a fines de junio", dijo Vázquez el lunes 8 de mayo en el Consejo de Ministros abierto en Villa Cardal.

El mandatario había dicho en febrero, durante una visita de Estado a Finlandia, que los trabajos de la primera etapa culminarían en marzo.

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