Golpe a mercados y la economía

Indicios de mejora de la actividad pueden esfumarse por el clima de incertidumbre que desató la acusación contra Temer

La actividad económica de Brasil parecía despertar de su peor recesión en un siglo. Datos alentadores de un crecimiento de 1,1% del PIB durante el primer trimestre, la generación de empleo, una inflación bajo control y un paquete de medidas de austeridad fiscal abrían una brisa de optimismo sobre el despegue del gigante del Mercosur. Sin embargo, todas esas buenas noticias quedaron eclipsadas cuando estalló en la prensa una filtración de corrupción que apuntó directamente al presidente Michel Temer.

Los mercados no tardaron en sucumbir y derramaron sus efectos sobre el resto de los países de la región. La Bolsa de San Pablo debió suspender este jueves sus operaciones poco después de la apertura por un lapso de media hora ante un derrumbe de más de 10% del índice Ibovespa, tras las nuevas acusaciones de corrupción contra Temer, para luego culminar la sesión con un desplome de 8,8%, a 61.575 puntos. En tanto, el real brasileño estuvo al frente de la depreciación de las monedas regionales, con un colapso del 8,15% a casi 3,39 unidades por dólar. La ansiedad se basaba en que una posible dimisión de Temer dejaría inconclusas las reformas de austeridad de su gobierno.

El pesimismo se trasladó a los mercados financieros de Latinoamérica por las dudas sobre el futuro del presidente brasileño. "Vemos un riesgo material a la baja para las acciones brasileñas y sacamos nuestra recomendación de ponderación superior al mercado debido a este escenario políticamente volátil", dijo un reporte de UBS. "La pregunta será cuándo, y no cómo, se resolverá el estado actual de incertidumbre política", alertó.

En la misma línea la economista jefe del BBVA Research en Argentina, Gloria Sorensen, dijo este jueves en una videoconferencia en Montevideo que las previsiones de crecimiento en Brasil "están atadas a la implementación de las reformas. Depende de que se concrete el congelamiento del gasto, que a su vez depende de la reforma de seguridad social. Todo esto ya era trabajoso y ameritaba mucha negociación política. Ahora es más difícil aún, por la erosión del capital político de Temer", reconoció.

"La preocupación es que la situación de Temer se prolongue en el tiempo, acarreando una volatilidad no tolerable para cualquier cartera", dijo Juan Pablo Vera, administrador de fondos de Tavelli y Cía. en Buenos Aires. "Podemos entrar en un proceso de meses", admitió.

Los bancos centrales pusieron manos a la obra para ofrecer seguridad a los mercados. Mientras que el organismo monetario de México sorprendió con una subida de tasas imprevista en un encuentro programado, su par brasileño vendió futuros de divisas para atender la creciente demanda de dólares. En Chile, las acciones retrocedieron 1,55% a 4.778 puntos. Los pesos argentino, chileno y colombiano bajaron en línea con la renta variable. En Argentina, el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires cayó 3,17%, a 20.977 unidades, siguiendo al vecino Brasil.

El lamento de Temer

"La caída de la inflación, los números de retorno del crecimiento y los datos de mejora del empleo crearon esperanzas de días mejores. El optimismo retornaba y las reformas avanzaban en el Congreso", dijo Temer durante un pasaje de la declaración brindó este jueves. Brasil sumó 59.856 puestos de trabajo netos a las nóminas laborales en abril, marcando el segundo mes de creación de empleo este año en momentos en que la economía comienza a dejar atrás lentamente la mayor recesión de su historia. Más de 14 millones de brasileños han perdido su empleo desde que la economía local entró en crisis en 2014.

Si bien la economía creció durante el primer trimestre, varios economistas destacan los débiles datos económicos de marzo y abril como indicadores de que la recuperación podría ser lenta y despareja, y creen que es improbable que haga caer el desempleo.

(Con agencias)


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