Good bye default: Don´t cry for you Argentina, Cristina

La administración Macri dejó atrás la etapa más oscura de la historia financiera argentina y busca levantar al gigante económico tras el desaguisado K

“Fui durante años trader de mercados emergentes en Wall Street y puedo decir que  pone y saca mercados de moda todo el tiempo. Por la sencilla razón de que tenés un mundo que rinde 0% y Argentina 8% y de golpe encontrás un gobierno que parece ser racional, están las condiciones dadas para pintarlo como la nueva perla de emergentes otra vez más, con lo cual a la niña de 15 la van a pintar y le van a comprar el vestido" declaró a El Observador un día después del recambio gubernamental en Buenos Aires el economista argentino German Fermo, que cuenta con una vasta experiencia como operador para mercados emergentes en Manhattan. Agregó que ese mercado financiero,  corazón del capitalismo mundial, pone y saca países de “moda” todo el tiempo y aventuró que eso sucederá con Argentina mientras dure la luna de miel del nuevo gobierno de Mauricio Macri con los mercados.
Y el primer coqueteo de la administración macrista con la comunidad financiera internacional, que tuvo lugar esta semana que termina tras 15 años de ostracismo, no pudo ser mejor.   
Argentina deja atrás una cesación de pagos de 15 años con la cancelación de más de US$9.000 millones de deuda a fondos conocidos como "holdouts", tras un extenso conflicto judicial que impedía al país acceder a los mercados voluntarios de crédito.
Luego del acuerdo judicial que las partes alcanzaron en Estados Unidos, Argentina colocó el martes deuda por US$ 16.500 millones para pagar a sus acreedores, en un exitoso retorno a los mercados de capitales. Lo hizo con tres bonos a 3, 5 y 10 años por los que recibió demandas por un monto cuatro veces mayor, “la mayor de la historia” según festejó el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay
El proceso de pago a los holdouts -también conocidos como "fondos buitre"- comenzó en la mañana del viernes y concluyó cerca del mediodía argentino, aseguró una portavoz del Ministerio de Economía.
Al final de cuentas, el país vecino pagará 7 por cada 10 dólares a sus acreedores
La emisión de los US$ 16.500 millones en bonos fue publicada en el Boletín Oficial de la Nación.
Una vez cancelada la deuda, Argentina deberá esperar la autorización de la Justicia estadounidense -que se da por descontada- para pagar a los acreedores que habían aceptado canjear sus bonos en 2005 o 2010 y cobraban regularmente hasta que los pagos fueron bloqueados en 2014 por un juez de Nueva York a petición de los holdouts.
Prat-Gay precisó que se hicieron 220 acuerdos con holdouts de "distinto tamaño, forma y color". De los US$ 16.500 millones que se colocaron, unos US$$ 9300 millones fueron asignados al pago, este viernes, a los acreedores que aceptaron la oferta.
El saldo de US$ 7000 millones se utilizará para cubrir parte del déficit fiscal, gastos de capital y servirá también para financiar obras de infraestructura.
En el gobierno están trabajando además en resolver "las cuestiones administrativas necesarias "para habilitar el pago de los US$ 3000 millones que le corresponden a bonistas reestructurados y que están congelados desde junio de 2014, a partir de los bloqueos impuestos por el juez estadounidense Thomas Griesa. El giro recién se podrá ejecutar cuando Griesa levante definitivamente los embargos. El jueves el magistrado ordenó destrabar dichos embargos.
La operación completa significa unos US$ 1500 millones más que los autorizados en la Ley de Normalización de deuda. Prat-Gay explicó que la ampliación se realizó al amparo de la Ley de Presupuesto, que contemplaba emisiones de bonos dentro del programa financiero para 2016.
Recordó también que la Ley de Normalización autorizó a emitir específicamente hasta US$ 12.500 millones para pagar a holdouts y se mostró confiado en que se seguirán alcanzando acuerdos por encima de los US$ 9300 millones ya suscriptos. El ministro puntualizó que esa cifra a cancelar incluye a los litigantes que firmaron los convenios antes del 29 de febrero, “condición impuesta por Griesa”, y también a quienes lo hicieron después de esa fecha.
Según estimaciones del mercado, cerca del 2% de la deuda que ingresó en default en 2001 quedó por fuera de los acuerdos judiciales. Sin embargo, estos acreedores con bonos impagos no están en condiciones de bloquear los pagos del resto de la deuda externa, reportò El Cronista.

Inversores consultados por Reuters dijeron que se espera que los pagos a los acreedores con deuda reestructurada se reinicien a mitad de mayo.
En diciembre de 2001, el efímero presidente peronista Adolfo Rodríguez Saa declaró entre vítores del Congreso el mayor default de deuda pública de la historia del país por unos US$ 140.000 millones, lo que mantuvo a esa nación aislada de los mercados voluntarios de crédito durante tres lustros.
Abrazada a un modelo de odio y división de la sociedad entre buenos y malos, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que ahora debe responder en la Justicia por actos de corrupción con dineros públicos, hizo de la bandera “patria o buitres” una causa para distraer la atención mientras ella y su círculo íntimo se enrriquecían ilegalmente con plata del fisco y presunto lavado de dinero.

Tras recuperar reputaciòn internacional ahora a Macri le espera lla dura tarea de morigerar el aumento del costo de vida para que los argentinos logren sentir el mismo entusiasmo que los jerarcas al ir al supermercado y poder llenar el carrito.
La administración macrista apuesta a que desde ahora podrá reconstruir una economía en recesión y ganar la batalla a la inflación, que devora buena parte de los ingresos de los argentinos, fruto de los ajustes tarifarios que sobrevinieron al fin de un “modelo” de subsidios y desbocada emisión monetaria para perpetuarse en el poder. Hasta que los argentinos a través del voto le dijeron adiós a la desidia kirchnerista.   


Comentarios

Acerca del autor