Gorsuch, el elegido de Trump para la Suprema Corte en Estados Unidos

Su nominación puede alterar el futuro de políticas de salud reproductiva y LGBT, entre otras
"El mejor juez de los Estados Unidos". La frase, por supuesto, es de Donald Trump, fiel a su estilo de usar esa palabra como si estuviera hablando de un producto manufacturado, o de los materiales de construcción de un edificio. Así, en medio de una suerte de inciso de reality show, el presidente de los Estados Unidos presentó ayer a Neil Gorsuch, su selección para ocupar el cargo en la Corte Suprema de Justicia de ese país que dejó vacante Antonin Scalia con su muerte el año pasado. Lo hizo mediante una transmisión en vivo en Facebook Live, y no se supo quién sería el elegido sino hasta el momento en que Trump lo anunció desde su estrado.

La nominación, que llega tras solamente once días de administración, viene a concluir un tema recurrente en Estados Unidos durante el año pasado. En parte, la importancia de estas elecciones estaba centrada en la posibilidad de elegir un reemplazo para ese puesto vacante, cuyas decisiones pueden alterar el futuro de diversas cuestiones que tocan la vida cotidiana en los Estados Unidos como los derechos de diversas comunidades, la inmigración, la libertad religiosa, la eutanasia, la protección ambiental y muchas otras. Y el tema se discutió de forma recurrente puesto que durante todo el año pasado, los demócratas intentaron colocar en esa silla a Merrick Garland, juez de perfil más liberal y que hubiera inclinado la balanza dentro de la SCJ a favor de posturas más liberales. Haciendo uso de sus mayorías, los republicanos bloquearon sistemáticamente la nominación, incluso cuando al presidente Obama le quedaban más de 10 meses en su puesto. Los republicanos llegaron incluso a asegurar que harían lo mismo durante toda una eventual presidencia de Hillary Clinton. Ahora, con sus mayorías conservadas y un presidente, pueden elegir al juez de su preferencia.

Efectivamente, de los nueve jueces dentro de la corte, el balance ahora es de cinco jueces de perfil conservador contra cuatro de perfil más liberal, según consignan los medios estadounidenses. Una mayoría de este tipo puede eventualmente modificar viejos progresos en otros asuntos de la vida publica estadounidense.

Pero a pocas horas de haberse conocido la decisión, la reacción parece de relativo alivio en algunos de los grupos opositores a Donald Trump. Gorsuch es una selección conservadora dado su perfil y procedencia, pero en líneas generales se parece mucho a una nominación de un presidente republicano estándar, señalan medios como Vox.com o Politico. Dadas las ordenes ejecutivas de la actual administración en asuntos como inmigración, la reacción es de cierta calma incluso en algunos círculos opositores al estilo de Trump.

"Realmente no puedo pensar en una sola cosa que el presidente Trump haya hecho bien en los últimos 11 días desde su inauguración. Eso fue hasta el martes, cuando nominó a un extraordinario juez y hombre, Neil Gorsuch", escribió en The New York Times Neal K. Katyal, un ex integrante de la administración Obama. A pesar de su pedigree, desde ayer se presentó a Gorsuch en diferentes medios como un juez de alto nivel intelectual incluso en lo que refiere a su producción literaria dentro de diferentes temáticas de corte, y a un hombre de perfil pragmático, del cual lo primero de lo que se habla al mencionarlo es de su extrema competencia y cierta libertad de pensamiento más allá de su afiliación ideológica o estilo.

Gorsuch, de 49 años y durante 10 un juez de apelaciones radicado en la ciudad de Denver, es hijo de una exdirectora de la agencia ambiental gubernamental (la famosa EPA) que fue forzada a renunciar durante la administración de Ronald Reagan y fue compañero de clase del expresidente Obama en la escuela de leyes de Harvard.

Pero si bien su perfil es en general aceptado por todos los círculos, el asunto de la forma en que los republicanos se quedaron una vez mas con una elección de juez (la mayoria de los jueces de la corte fue nominada por gobiernos de este partido, desde hace un siglo y medio) sigue siendo tema de discusión. En la misma edición del New York Times, la editorial dice que "en tiempos normales, el juez Gorsuch -un juez ampliamente respetado y joven a sus 49 años- sería una elección obvia para un presidente republicano. Pero estos no son tiempos normales".

"Gorsuch es un conservador, pero uno elocuente y reflexivo", sentenció Vox.com.

"La silla en la que Gorsuch espera sentarse es una que debería haber sido llenada por Garland, un veterano de 20 años en los juzgados que está más calificado y es más moderado que Gorsuch (...) La destructiva lección que los senadores republicanos enseñaron en este proceso es que la obstrucción paga", señala el texto, que reclama a los legisladores por no haber avalado lo que señalan era un derecho constitucional que correspondía a la anterior presidencia.

Aún falta saber cuál será la reacción de los demócratas a la hora de ratificar la nominación. Sin embargo, en algunas entidades a favor de los derechos de salud reproductiva la respuesta fue negativa a todas luces. "Gorsuch es una amenaza existencial al derecho al aborto en Estados Unidos", sentenció Iylse Hogue, presidente de la asociación NARAL.

Por otro lado, por su propia bibliografía se sabe que Gorsuch no es partidario de la eutanasia, pero el tema realmente apremiante tiene que ver con cómo se manejará como juez en conceptos como el reciente veto a personas de países musulmanes del presidente Trump, o las relaciones del presidente con sus negocios y su vinculación con la política, dos de los temas sobre los cuales seguramente el senado le consulte en el proceso de ratificación.




Fuente: El Observador y Agencias

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