Granjeros auguran que precios de frutas y hortalizas seguirán bajos

La oferta es abundante y jugará a favor del bolsillo de consumidores en los meses de invierno

Los alimentos no elaborados, en especial las frutas y verduras, moderaron significativamente el ritmo de aumento en sus precios durante febrero y fueron un elemento clave, junto con el dólar, para que la inflación interanual alcanzara su nivel más bajo desde diciembre de 2010 (7,09%).

En el comienzo de año la canasta de frutas y hortalizas registra valores inferiores a los de 2016 en varios de sus componentes, de la mano con una muy buena oferta de productos en cantidad y en calidad, que se prevé continuará durante los próximos meses.

De acuerdo con el último informe del Observatorio Granjero –de la Comisión Administradora del Mercado Modelo– correspondiente a la primera semana de marzo, el precio de las manzanas muestra en la comparación interanual un descenso en sus valores de 55% con un precio por kilo de entre $ 15 y $ 18 (al por mayor). La última zafra ha sido con altos volúmenes y buena calidad, sumado a que el estado del tiempo no ha presentado mayores complicaciones.

También sobresale el descenso de la naranja que bajó 70% interanual y se comercializa al por mayor entre $ 11,5 y $ 13 por kg. Otro producto que bajó de precio es el boniato cuyo valor es de entre $ 8,5 y $ 9,5 por kg, 37% menos que hace un año atrás. Eso está asociado al buen nivel de lluvias durante el verano y a la forma en que se distribuyeron, lo que posibilitó niveles de producción mejores a los que normalmente se logran con riego artificial.

Algo similar ocurre con el precio del morrón rojo que muestra una caída de hasta 44%. El precio de la variedad verde hoy oscila entre $ 16,50 y $ 18 por kg, mientras que el rojo está entre $ 18,50 y $ 22,50 por kg. En el caso de la papa, la reducción es algo más moderada y alcanza una baja de 7% interanual con precios que van en el rango de entre $ 23 y $ 26 por kg al por mayor.

Por otro lado, las altas temperaturas de las últimas semanas hacen que cultivos como las zanahorias muestren algunos problemas de calidad, pero sin que ello afecte la oferta que sigue siendo amplia. Distinta es la situación para algunas hortalizas de hoja como espinacas y acelgas que se ven afectadas por el calor. Ese producto muestra un alza interanual de 25%. También el tomate se incrementó 40%. En esta época del año es habitual que morrones y tomates que se cultivan a campo empiecen a tener problemas de calidad.

Los alimentos no elaborados aumentaron en febrero 1,7% interanual y moderaron su comportamiento respecto a enero cuando el alza había alcanzado 5,4% respecto a igual mes de 2016, según el INE.

El panorama había sido muy distinto un año atrás cuando en los primeros cuatro meses las subas en esta categoría estuvo entre 8% y 11%. La oferta de frutas y hortalizas se había reducido por el exceso de lluvias que dificultó los procesos productivos. El agua, la humedad y los vientos habían afectado cultivos de hojas, como lechugas y acelga, y habían complicado otros, como los de boniatos y zanahorias.

Astros alineados

La reducción de la oferta se agravó en el primer semestre de 2016 y llevó a incrementar las presiones inflacionarias. Incluso las autoridades autorizaron la importación de algunos rubros para asegurar la oferta al consumidor.

A modo de ejemplo, el morrón alcanzó máximos históricos, a tal punto que el consumidor debió pagarlo a más de $ 300 el kg (con un valor en el mercado mayorista que llegó a $ 200 kg ). En la actualidad, en un claro contraste con aquella situación, la oferta del producto es muy buena en cantidad y en calidad, lo que mantiene un escenario de precios bajos.

"Hay de todo y de buena calidad. Además no hubo inclemencias del tiempo que perjudiquen", dijo a El Observador el presidente de la Confederación Granjera, Eric Rolando. En ese sentido, destacó que el clima ha sido propicio para los cultivos a campo que predominan en la oferta de esta época del año.

"Con calor, humedad y lluvias puntuales que hacen que todo esté bien regado el productor puede trabajar normalmente", señaló.

Además, Rolando dijo que la disponibilidad se va a mantener durante todo el verano y se ingresará al invierno con "oferta abundante y precios bajos si no hay ningún temporal".

"En el caso de la fruta se está acopiando y hay mucho guardado en cámara de producción nacional", agregó. En condiciones normales las eventuales variaciones que pueden darse son el traslado a precio de los costos de almacenaje.

Por otro lado, tampoco se han observado incrementos significativos en el precio de la carne. El presidente de la Asociación Nacional de Carniceros, Germán Moller, dijo a El Observador que los valores de los cortes se han mantenido estables e incluso algunos delanteros de vaca han disminuido. "Eso ha incidido de forma positiva y ha ayudado bastante a la inflación", afirmó.

Otro elemento que explica la moderación en la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC) es la apreciación del peso. Si se compara la cotización del dólar en el promedio de enero con la de igual período del año pasado, hubo una caída de 10,4%. Eso se refleja en el comportamiento en el precio de los bienes y servicios transables –aquellos que se comercializan con el exterior y, por lo tanto, sus precios están afectados por el tipo de cambio–. Ese componente de la canasta de consumo se encareció 5,2% durante los últimos 12 meses, mientras que a enero acumulaba una suba de 7,6% interanual.




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