Gremial de la construcción busca "evitar" llegar a "huelga"

Una cámara del sector dice que son rehenes de "posiciones extremas"

"Seguir creyendo que la industria es como en los 90 es un error"
Entrevista completa con el presidente de la Cámara de la Construcción Ignacio Otegui.

La posibilidad de una huelga en la construcción que paralice la actividad del sector en el país está latente, en la medida en que la negociación colectiva no avanza y tanto el gobierno como los trabajadores dejan poco espacio para la negociación.

"Si yo tengo una aproximación razonable entre la postura de los trabajadores, de los sindicatos y del gobierno, es posible llegar a un acuerdo. El problema es cuando las posiciones son tan extremas: esto o nada", dijo ayer el presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, en entrevista con El Observador TV.

Mientras que el gobierno se aferra a las pautas salariales e impide que los constructores trasladen a precios cualquier aumento salarial por fuera de esos lineamientos, los trabajadores insisten con una plataforma alejada de esos parámetros.

"Nos hemos convertido en tomadores de posiciones ajenas y nosotros tratamos de ver qué es lo que podemos articular. La lógica de poner pautas el Poder Ejecutivo y los sindicatos venir con su plataforma, hace que el sector empresarial en general esté en una actitud de dar respuesta", dijo Otegui. El empresario recordó el episodio de huelga que tuvo el sector en 1993, que duró 83 días con la actividad paralizada. Ante la pregunta sobre si se puede repetir, dijo que sí. "Si no llegamos a un acuerdo y nos vamos a una confrontación de intereses entre el sector empresarial y los trabajadores, la podemos tener", afirmó.

"Estamos haciendo lo posible para impedir un escenario que nos lleve a esa situación. No estamos en condiciones de rehuirlo. Si se presenta ese escenario, la huelga no la decreto yo", agregó.
Su diagnóstico es que la construcción se encuentra en una situación media: "No estamos en un escenario de crisis y ni hablar en un esceanrio óptimo". En dos años y medio la industria pasó de ocupar 74.000 trabajadores a 48.000 personas.

Sostuvo que en el último semestre ha tendido a estabilizarse y espera que en el resto del año mantenga la tendencia. "Nuestra impresión es que este año va a terminar como viene, el primer semestre del año que viene va a ser parecido y es posible que en el segundo semestre empecemos a mejorar", proyectó.