Gremio defendió a fiscal trasladado y critica actitud de Díaz

Advirtieron que ningún magistrado está "exento" de un "error" si está sobrecargado de trabajo

La Asociación de Magistrados Fiscales del Uruguay (AMFU) cuestionó “la forma inapropiada e irrespetuosa” con la que fue tratado el fiscal Ricardo Chiecchi, cuyo traslado de una sede penal a una de aduanas fue dispuesto la semana pasada por el fiscal de Corte, Jorge Díaz, a raíz de los errores que cometió en la instrucción del caso de las reiteradas violaciones de un hombre contra su hija que tuvo a su cargo en 2011 mientras se desempeñaba en Rivera.

Sin mencionar directamente a Díaz, en un comunicado emitido este lunes la gremial defendió a Chiecchi y señaló que respecto a él se han realizado “valoraciones no jurídicas que extralimitan las formas correspondientes”.

El pasado 25 de julio, al anunciar su decisión de trasladar a Chiecchi, el fiscal de Corte dijo que éste cometió “horrores inexcusables” que hicieron que la víctima de los abusos de su padre (que quedó embarazada en dos ocasiones) “quedara bajo el dominio de su abusador durante más de siete años y eso es absolutamente inaceptable”.

Según Díaz, el primer error de Chiecchi fue no apelar una decisión del juez que entonces estaba a cargo del caso de archivar el expediente por falta de denuncia de la madre de la menor abusada ni de la propia adolescente. Y luego, la segunda falla, fue considerar que se trató de un caso de incesto y no de violación y -en consecuencia- haber archivado la causa por la ausencia de la alarma pública que exige esa figura.

“El segundo error inexcusable, por no decir horror inexcusable, es que nunca se estuvo ante un caso de incesto sino ante una violación”, sostuvo el fiscal de Corte respecto a la actuación de Chiecchi, que tras su pasaje como fiscal de Rivera siguió con su carrera y ascendió al cargo de fiscal nacional en Montevideo.

El hombre imputado por violar a su hija fue procesado con prisión a comienzos de julio, siete años y medio después de presentada la primera denuncia. El imputado se suicidó horas después de haber sido encarcelado.

Según dijo Díaz la semana pasada, la falla de Chiecchi en principio no podría dar mérito a una sanción administrativa ya que los plazos actuales de prescripción en esos casos es de dos años y este hecho tuvo lugar en 2011.

Ninguno está “exento”

En su comunicado, la AMFU aclara que “no desconoce la gravedad de los hechos” que derivaron en el traslado de Chiecchi, a la vez que remarcó que se trata de un fiscal que “tiene una larga trayectoria en el Ministerio Público, sin demérito, y habiendo ingresado y ascendido por concurso”.

El comunicado señaló que en ese momento Chiecchi “llegó a tener las tres fiscalías de Rivera a su cargo”, siendo que actualmente la presencia del Ministerio Público en ese departamento asciende a 10 magistrados. Y en esas circunstancias “la posibilidad de incurrir en errores se incrementa exponencialmente y ningún operador está exento de ellos”, advierte la gremial.

La semana pasada, Díaz sostuvo que uno de los mecanismos para evitar fallas de este tipo son las instrucciones generales, modalidad prevista en la reforma de la ley orgánica del Ministerio Público que permitiría al fiscal de Corte dar pautas para priorizar ciertos delitos, como por ejemplo, los sexuales.

Sin embargo, la AMFU opinó en el comunicado que ante escenarios de fiscales sobrecargados de trabajo ese mecanismo “no es garantía infalible”.


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