Griselda Siciliani y la estrella que solo quería bailar

La protagonista de Educando a Nina llega a Montevideo con el musical Sputza!
Aunque su rostro también responde a los nombres Nina y Mara, las gemelas a las que interpreta en la exitosa telenovela Educando a Nina, hoy la actriz argentina Griselda Siciliani irá por nombre y apellido, asumiendo con orgullo la italianidad que se desprende de ellos. Sobre el escenario del Teatro El Galpón, Siciliani se unirá al actor, bailarín y cantante Carlos Casella con Sputza!, un musical que despliega una serie de situaciones románticas y de seducción.

Ideada por ambos artistas pero dirigida por Casella, la obra mezcla canciones italianas con danza, histrionismo, humor y actuación, conjugando, en sí misma, los distintos caminos que ha seguido la carrera de Siciliani. Aunque sea mayoritariamente conocida por Educando a Nina, Patito Feo o, incluso, en las tapas de la prensa rosa por su matrimonio con el productor y actor argentino Adrián Suar, lo que definió a Siciliani durante gran parte de su vida fue la danza.

Criada en Villa Luro, Buenos Aires, en una familia de padres docentes y cinco hermanos, Siciliani se interesó por la danza a los ocho años y a los diez ingresó en la Escuela Nacional de Danzas de Argentina. "Solo tenía en la cabeza a la compañía del San Martín. De muy chiquita me gustaba mucho Maia Plisetskaia y era fanática de la gran Pina Bausch: todo lo que hacía ella me fascinaba", comentó a Clarín Siciliani, cuyo amor por Bausch la llevó a especializarse en danza contemporánea.

Aunque parodiaba el programa humorístico Mesa de noticias junto a sus hermanos cuando era pequeña, la Siciliani de los primeros años se percibía únicamente como bailarina. "No (jugábamos) a ser actrices, sino a la situación", explicaba. Sin embargo, una función de Vivitos y coleando en el teatro Blanca Podestá fue el que abrió una nueva puerta. "Fui con mi hermanita menor y una amiga, nos sentamos, empezó y casi me muero (...). Se trataba de un musical, pero al mismo tiempo era muy teatral, algo hermoso trabajado por actores. En el apagón se me caían las lágrimas, y salí de ahí y me anoté en la escuela de Hugo Midón", señaló a Clarín. Las clases de actuación fueron complementadas con lecciones de canto, y Siciliani llegó a bailar con el prestigioso grupo de danza y teatro argentino El Descueve, y a participar en obras de importantes coreógrafos de danza contemporánea argentinos.
El inesperado salto hacia la televisión recibió el empuje de su actual esposo, Suar, quien le ofreció el rol de una torpe secretaria en Sin código, una telenovela de la productora Pol-Ka que le supuso un Martín Fierro y un Premio Clarín a Artista revelación en 2005.

Sos mi vida, de Canal 13, fue el proyecto siguiente, en el que interpretó a la prima tonta de Facundo Arana, pero el primer protagónico llegó con la popular telenovela juvenil Patito Feo, en la que Siciliani interpretaba a la madre soltera de Laura Esquivel. "Soy muy espectadora de tele. Me encantaba, pero no pensaba que iba a trabajar allí. Me veía como actriz de teatro o por el lado de la danza (...). Hace meses atrás decía que era bailarina. Hasta que todo el mundo me decía: 'estúpida, sos actriz todo el día'", comentó Siciliani antes de comenzar Patito feo, en 2006.

Constantemente convencida de que su trabajo en televisión "iba a ser esporádico", Siciliani intercaló obras de teatro con ofertas en telenovelas de diferente tono, como Para vestir santos, con Celeste Cid, o Los únicos, con Mariano Martínez. Solo después de Los únicos, Siciliani comenzó a reconocerse y califcarse como actriz. "Hoy soy una bailarina que no ejerce", comentó en aquel momento.

Tras un protagónico en Farsantes (2013), con Arana, Julio Chávez, Benjamín Vicuña y Alfredo Casero, Siciliani se debió debatir entre Educando a Nina, de Telefé, y Los ricos no piden permiso, producida por su esposo. La decisión final, Educando a Nina, resultó ser uno de los grandes éxitos de la televisión argentina actual, también permitiéndole interpretar a "la cheta", Mara, y "la cuartetera", Nina. "Me gustó más que la propuesta de Adrián de ser la maestra rural. Después él me lo reconoció: 'Vos te vas a lucir mucho más en Nina, haciendo dos personajes...'", dijo Siciliani a Caras. Y mientras, con Nina, puede seguir bailando. Aunque sea cuarteto.