Guía básica para que el Frente Amplio recupere el voto 50

El FA necesita suplir en Diputados el apoyo que perdió con la disidencia de Gonzalo Mujica
El año empieza a terminarse, hay escasos proyectos de interés para abordar en el Parlamento y es muy poco probable que surja algún asunto inesperado antes de que termine este período legislativo el 15 de noviembre.

Pero en el 2017 cuando, por ejemplo, el gobierno deba redactar una nueva propuesta de Presupuesto, el Frente Amplio tendrá que buscar atentamente en el listado de la Cámara de Diputados para reencontrarse con el escurridizo voto 50 que le ha arrebatado el disidente Gonzalo Mujica.

Aunque el voto de ese legislador estará en alguna oportunidad al servicio del oficialismo, para la coalición de izquierda ya no es seguro confiar en ese solo respaldo si es que quiere preservar la mayoría parlamentaria cuando le sea indispensable.

Mujica ya ha votado en contra de la opinión de sus compañeros respecto a la investigadora de los negocios con Venezuela propuesta por la oposición, y se apresta a hacer lo mismo con la reforma de la caja militar que el Poder Ejecutivo enviará al Parlamento.

Entonces, los diputados de la izquierda se aprestan a buscar en otras filas lo que les falta en la propia y apuntarán preferentemente a aquellos con los que tienen algunas coincidencias previas.

Si el oficialismo busca por el lado del Partido Nacional, poco eco tendrá entre los legisladores del grupo Todos de Luis Lacalle Pou pese a que este realizó una campaña "por la positiva" en las pasadas elecciones.

Lacalle Pou se ha convertido en un opositor tenaz a las propuestas del oficialismo con el que no ha encontrado casi ningún punto de contacto desde que comenzó la administración de Tabaré Vázquez.

En la Alianza Nacional de Jorge Larrañaga, la izquierda puede tener un poco más de posibilidades. Pero no demasiadas.

En el período pasado, Larrañaga negoció algunas leyes con el gobierno de José Mujica y las respaldó aunque el voto de su grupo no era fundamental para que fueran aprobadas.

Pero ese sector nacionalista ha ido afirmándose en su rol opositor y sus principales diputados como Jorge Gandini y Pablo Abdala suelen ser particularmente críticos con el gobierno de Vázquez.

En el Partido Colorado difícilmente los diputados que responden a Pedro Bordaberry estén dispuestos a ayudar al gobierno de izquierda si necesita sus votos para aprobar una ley. Tampoco aquellos legisladores que responden a José Amorín y Tabaré Viera han sido demasiado tolerantes con la gestión del oficialismo.

Más probable es el diálogo con Fernando Amado, quien recientemente formó un grupo propio dentro del Partido Colorado y se ubica a la izquierda de sus correligionarios.

Amado acompañó al Frente Amplio en propuestas como la habilitación del matrimonio entre personas del mismo sexo y, últimamente, ha sido más crítico con blancos y colorados que con los frenteamplistas.

Asimismo, el diputado Guillermo Facello, quien abandonó el coloradismo para irse con el empresario Edgardo Novick, puede ser otras de las piezas con las que el Frente Amplio complete la mayoría de cincuenta votos.

Los ediles de Novick fueron los que le otorgaron al intendente socialista Daniel Martínez las mayorías especiales para aprobar el denominado Fondo Capital con el que se prevé realizar varias obras en Montevideo.

En tanto, el radical de izquierda Eduardo Rubio (Unidad Popular) ya se unió al oficialismo para impedir con su voto que se conformara la comisión investigadora que pretendía indagar los negocios con Venezuela. Y estaría dispuesto a aprobar aquellas iniciativas que tengan un indiscutible tinte "de izquierda" como el impuesto a las jubilaciones militares más altas y la reforma de la caja de pasividades castrenses.

Más al centro, el Partido Independiente, con sus tres diputados, considera que en esta emergencia el Frente Amplio "es mano" y se muestra dispuesto al diálogo.

En el pasado gobierno, cuando al Frente Amplio le faltaba un voto para darle andamiento a la la despenalización del aborto, fue el independiente Iván Posada quien presentó un proyecto alternativo y facilitó su aprobación.

Básicamente, en esos legisladores deberá pensar el Frente Amplio cuando quiera conseguir el disputado voto 50. Antes, claro, deberá asegurar el apoyo de sus propios diputados quienes, en lo que va del gobierno, se han mostrado bastante esquivos a la hora de aunar opiniones.

Los posibles apoyos.

Iván Posada

Integra junto a Daniel Radío y Heriberto Sosa la bancada del Partido Independiente. Este grupo está integrado, mayormente, por dirigentes provenientes del Frente Amplio. El PI se ha mostrado dispuesto a negociar con la izquierda tema por tema sin comprometerse de antemano.

Eduardo Rubio

El diputado de la Unidad Popular (izquierda radical) ya votó con el oficialismo en contra de la investigadora de los negocios con Venezuela y respaldará la reforma de la caja militar y el impuesto a las jubilaciones castrenses mayores a
$ 50 mil pesos.

Fernando Amado

Dice ser la izquierda del Partido Colorado. Rompió con el grupo de Pedro Bordaberry y fundó su propio sector político. Votó con el oficialismo la ley de matrimonio igualitario

Guillermo Facello

Se fue del Partido Colorado para respaldar a Edgardo Novick. Los ediles que responden al empresario votaron el Fondo Capital impulsado por el intendente de Montevideo Daniel Martínez. Por este motivo fueron criticados por sus colegas blancos y colorados

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