Gustaf va tras la América

El actor uruguayo se presenta con su espectáculo Moltobene el próximo viernes en una de las tribunas más emblemáticas del Estadio Centenario
Gustavo Pierini es actor pero hace más de diez años que no va al teatro a ver una obra. El intenso ritmo de trabajo del último tiempo lo ha llevado a estar la mayoría de las noches sobre el escenario y, por tanto, no ha tenido muchas chances de estar debajo de él.

Esa misma rutina con tiempos desmedidos fue la que llevó a Gustaf –así es como lo conoce todo el Uruguay– tener que tomarse una pausa más larga de la acostumbrada dentro de su actividad profesional en julio y agosto de este año. Agotamiento, colon irritable y la enfermedad de un familiar, fueron los motivos por los cuales se alejó de la escena pública por un tiempo y pospuso funciones con entradas ya vendidas por primera vez en su carrera. "Me costó tomar la decisión de cancelar shows pero cuando no se puede, no se puede, y hay que permitirse no poder", dijo a El Observador. Pero ya en aquel entonces sabía lo que se venía: un espectáculo sobre la tribuna América del Estadio Centenario. El actor se presenta el próximo viernes 15 de noviembre con su monólogo de humor Moltobene ante miles de personas. Un Teatro de Verano, un Hipódromo de Maroñas y varios festivales en el interior del país lo han hecho actuar frente a mucho público, pero nunca tanto. "La gente es la que te va llevando. Los artistas no podemos ir a ningún lugar si no nos lleva la gente. Y la tribuna América me pareció un formato lindo a nivel teatral cuando alguien me sugirió, sin pensarlo mucho, que podía ser una buena idea", explicó.

Sin embargo Gustaf se mantiene tranquilo y se prepara igual que para cualquier otro show, tanto actoralmente como físicamente con entrenamiento y una alimentación balanceada, dos aspectos que considera fundamentales para que cualquier actor pueda realizar correctamente su trabajo.

"La parte más difícil de todo este proceso es estrenar", dijo. Y agregó: "Este espectáculo, como todos, me genera una mezcla de ansiedad e incertidumbre total". Es que a pesar de que Moltobene se presentó varias veces en el año, el actor explicó que constantemente está renovando el texto y agregándole cosas nuevas ya que "es como un trapo de piso que chorrea y hasta el último día se sigue escurriendo".

Gustaf explicó que Moltobene fue el elegido para tomar la América ya que los espectadores, además de estar una hora y media riendo, se emocionan, reflexionan y se conmueven con las historias. "Me pareció un ejercicio actoral más complejo de mi parte".

A demás, este espectáculo pretende ser, más allá de un monólogo de humor, todo un evento. Debido a que las entradas no son numeradas, la previa del show estará a cargo de un Dj que musicalizará la espera. Luego, al término de la presentación del propio Gustaf, la cantina de la tribuna hará las veces de after-show y prestará sus instalaciones para que la gente pueda bailar y tomar algo.

Ante la posibilidad de fracasar y no lograr llenar una tribuna América, Gustaf comentó que sí tiene miedo, pero es una sensación que le resulta familiar ya que él se autoconsidera "un flan de inseguridades". "Si hacés comedia siempre estás inseguro. El humor es el lodo porque nunca se sabe cómo puede reaccionar el público; es algo subjetivo porque nadie se ríe de lo mismo", explicó.

¿El humor salvará al mundo?

Además de estar en los preparativos para su próximo gran espectáculo, presentarse en el interior del país con varias fechas, y escribir, Gustaf sigue alimentando sus personajes en radioLas cosas en sitio, Sarandí– y televisión –Santo y Seña, Montecarlo TV–.

"Los medios son un puente, después hay que ver qué hace uno con ese puente y qué querés hacer para llegarle al espectador. Lo primero es entretener porque si no tenés la atención del espectador no podés generarle nada y mucho menos plantar una semilla en él. Mientras haga lo que quiera hacer con total libertad no tengo problema", dijo el actor que también reconoció que en un principio renegaba de trabajar en los medios. "Siempre me llamaron y las primeras veces dije que no. Yo quería ser como Los Redonditos de Ricota que no aparecían en ningún lado y llenaban teatros. Quería ser como el Indio Solari, pero con el teatro acá eso no pasaba", agregó.

Gustaf ha explorado varios géneros teatrales, pero podría decirse que su refugio es la comedia. Trabajando, el actor descubrió que "el humor salvará al mundo". "Estoy convencido de eso", remarcó. Para él, el humor exorciza y le quita dramatismo a la cotidianeidad. "Ahora, por ejemplo, con lo que está pasando con la violencia en el deporte, reflota más este concepto porque hay escasez de alegría en las hinchadas. No puede ser que cada vez vaya menos gente a ver un partido por miedo a que le den un balazo". Gustaf confía en que su trabajo no quede solo sobre las tablas, y que la tribuna América será solo una de sus próximas grandes conquistas.

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Están a la venta en la red Abitab, con un costo único de $450.

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