Habrá más competencia en el mercado cárnico internacional

La oferta empieza a acelerarse con los vecinos del Mercosur proyectando una producción mayor
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

El mercado internacional de carnes tiene dos potencias emergentes, una como exportadora y otra como importadora. De un lado, embarcando cada vez más y dominando la industria mundial gracias a los generosos créditos de su banco estatal en tiempos pasados, Brasil se consolida como el exportador maior do mundo.

Las primeras proyecciones del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, por su sigla en inglés) ubican a Brasil en el podio por varias razones. Primero porque prolonga un ascenso de largo aliento, con un dólar más amigable y una demanda interna golpeada por el estancamiento económico, y segundo porque se despega en 2017 cuando exportará prácticamente dos millones de toneladas. Y seguramente sea difícil alcanzarlo en el futuro porque tiene margen para seguir creciendo.

En parte es un fenómeno regional del que Uruguay no participa. Al crecimiento de Brasil se suma el de Argentina y Paraguay, aunque estos muy moderadamente. Es claro que habrá un escenario de mayor competencia a las carnes uruguayas en 2017.

Del otro lado, está China sosteniendo una demanda también creciente, con una producción interna que no crece y consumidores que prefieren la carne importada, lo que permite mantener una lógica de estabilidad –aunque en leve declive– para los precios internacionales.

El problema de mediano plazo es que son varios los países exportadores en crecimiento –EEUU con su maíz barato, India abasteciendo los mercados de bajo precio y Australia en el mediano plazo con una fuerte retención de vientres–, mientras que en la importación el dinamismo se limita a los chinos. Japón y Corea crecen muy levemente y el resto es apenas estabilidad.

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Fuerte competencia


Por otra parte, el comercio internacional de carne vacuna crecerá 3% en 2017 y se acercará a las 10 millones de toneladas (9,7 millones, en la proyección del USDA). Pero en una mirada más amplia hay además una competencia creciente de la carne de pollo y cerdo.

El mercado internacional mantendrá un factor de sostén para los precios: la producción de Australia seguirá muy baja. Pero eso es algo circunstancial por una fuerte retención que dará lugar posteriormente a un aumento en la producción.

Es decir, la carne vacuna debe prepararse para un escenario de fuerte competencia posiblemente hasta 2020. Porque además de los años de altos precios que han estimulado a la producción hay otro factor muy importante: la sobreabundancia de maíz en EEUU que determinará una persistencia de bajos precios para un insumo clave en la alimentación del ganado.

Con el precio más accesible del insumo principal, los feedloteros empujaron la demanda por terneros, la retención de vientres de cría y la expansión en el rodeo que seguirá intensa en 2017 a pesar de que el precio del novillo gordo y los terneros ya ha bajado respecto a los récords alcanzados en 2015.
EEUU viene agregando 500 mil vacas por año y, aunque todavía no se nota demasiado en la producción de carne, va a ir incidiendo cada vez más.

Brasil es el que más crece en producción de carne y en población vacuna, mientras que Argentina y EEUU van aumentando su producción gradualmente, pero incidirán en la competencia con Uruguay cada vez más.

Si miramos los números globales, la producción de carne vacuna en 2017 será récord. Aun creciendo a una tasa modesta de 1,7%, cruza las 61 millones de toneladas producidas por primera vez, una suba de 900 mil toneladas respecto al año anterior.

Pero la competencia es fuerte porque la producción también es récord en pollo y cerdo. La carne suina es la más producida en el mundo, con 111 millones de toneladas previstas para el año próximo, tres millones más que el año anterior. En el caso del pollo, la producción del año próximo será de 90,5 millones de toneladas, un millón más que en 2016.

En ambos casos el crecimiento es mucho más fuerte que en carne vacuna. Tienen un precio más accesible y en el caso del pollo una demanda en fuerte ascenso en todas partes.

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La competencia con Brasil


Para Uruguay el foco de la competencia es Brasil. Los brasileños crecen en la producción de todas las carnes y van rumbo a una producción récord de maíz, lo que también impulsará a su producción cárnica. Pero lo principal es que tiene un rodeo en fuerte crecimiento. De acuerdo a las cifras del USDA, este año el stock vacuno brasileño creció en tres millones de animales y el año que viene crecerá en seis millones, de los cuales casi un millón serán vacas.

Con un rodeo de 232 millones de vacunos, Brasil tiene 100 millones de bovinos más de los que tenía a mediados de los años de 1980 y ha acelerado su crecimiento. Podría estar abasteciendo a un consumo creciente. Pero no es así.

Los brasileños han incorporado al pollo a su dieta en forma creciente, pero la carne vacuna se ha estabilizado una vez que el auge económico pasó. Tras acercarse a 8 millones de toneladas en 2014, ha caído en 500 mil toneladas y se mantiene estancado en 7,5 millones de toneladas. El aumento en la producción se traduce en forma permanente en un crecimiento del saldo exportable. Al empezar este siglo exportaba menos de un millón de toneladas. En 2017 exportará dos millones y seguirá creciendo.

Argentina y Paraguay crecen a tasas más lentas, pero tienen rodeos y exportaciones en expansión. Las exportaciones paraguayas son algo superiores en volumen a las de Uruguay desde 2013 y la situación no cambiará en 2017, en el que el USDA espera que se mantenga incambiado el volumen de exportaciones de Uruguay y siga en gradual ascenso el de Paraguay. Paraguay pasa de 390 mil a 395 mil toneladas exportadas. Uruguay se mantiene sin cambios en 375 mil toneladas.

En el caso de Argentina, el año 2017 marcará el comienzo de la expansión del rodeo de vacas. En exportaciones, aunque va creciendo, sigue lejos abajo, con una proyección de 235 mil toneladas colocadas el año próximo, desde 210 mil exportadas este año.

Pero más importante que ese dato es el de la expansión del rodeo de vientres, que de a poco irá delineando el retorno de las colocaciones del país vecino, que tanto en Hilton como en cuota 481 compite cada vez más con las carnes uruguayas.

Los argentinos en 2017 aumentarán su rodeo de cría en 200 mil vientres y su producción de terneros en 600 mil. Como para ir indicando que sobre el final de esta década su protagonismo será nuevamente importante.

Lo mismo sucede con Australia, que crece en la misma cantidad de vacas de cría, 200 mil más para el año próximo, de 12,5 a 12,7 millones. Pero con los precios que disfrutan los ganaderos australianos, la retención seguirá al máximo, disminuyendo la producción de corto plazo para expandir lo más posible la producción futura.

En el corto plazo más producción de Brasil y EEUU, en el mediano plazo más producción de Australia y Argentina. ¿Está la demanda para absorber ese crecimiento de la oferta sin que sigan bajando los precios?

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Se avecina una competencia en diferentes niveles


Los próximos años traerán una competencia entre diferentes carnes y entre sistemas de producción, ya que el bajo precio del maíz mantendrá muy competitivo el engorde a corral, y una mayor competencia con EEUU, que posiblemente entre en China con fuerza –si las políticas de Donald Trump no descarrilan el esfuerzo de los exportadores–.

Y en la región por los mercados de China y EEUU en los que Uruguay hasta hace poco entraba solo. Pensando en un plazo más largo, la competencia es de discursos.

En muchos consumidores del mundo el relato de que la carne es cuestionable desde el punto de vista de la salud, el impacto ambiental o la ética ha frenado a la demanda en casi todas partes, exceptuando a China.

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