Habrá mayor dificultad para atraer inversiones, alertó Munyo

Según el economista, la educación es la clave para mejorar productividad

"Se dice que Uruguay está sobre diagnosticado, cuando en realidad en general está mal diagnosticado". Ese fue uno de los mensajes que dio el economista Ignacio Munyo, director del Centro de Economía del Iemm de la Universidad de Montevideo, en la Cámara Española de Comercio, en el marco de una exposición sobre la coyuntura uruguaya.

Allí, Munyo reconoció que se "salió del pozo" y proyectó un crecimiento de 2,5% para este año, aunque remarcó que ese repunte "no alcanza para entrar en la franja de optimismo" y advirtió sobre algunas barreras que atentan contra un crecimiento mayor.

Un día después de que el ministro de Economía Danilo Astori ratificara su visión de que lo que acontece en un país no es fruto de lo que pasa en el exterior, Munyo destacó la preponderancia de lo que se da puertas afuera. "Nos guste o no nos guste", un 65% del partido se define en el escenario global, explicó.

En ese sentido, destacó que las tasas de interés que impone la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos "afectan de forma inequívoca" a la economía uruguaya, ya que "lo que mueve la aguja en Uruguay es la inversión extranjera", y en los últimos años "no competíamos contra nadie".

Es que desde la crisis financiera de 2008, EEUU llevó sus tasas de interés a mínimos históricos para incentivar los préstamos e impulsar su economía maltrecha. Eso provocó que el país norteamericano perdiera atractivo como plaza de grandes capitales, que migraron hacia economías emergentes como la uruguaya, que quintuplicó sus ingresos por inversión extranjera.

Ahora, advirtió Munyo, esos tiempos se están terminando. La Fed aumentará paulatinamente las tasas de interés y los capitales extranjeros volverán a las economías avanzadas.

Maná del cielo

Otro factor externo que dio un impulso enorme a la economía uruguaya fue la baja del precio del petróleo, explicó Munyo, y no escatimó en palabras para describirlo: "fue un regalo del cielo". El economista sostuvo que desde ese lado, el escenario seguirá siendo favorable, ya que los bajos precios se mantendrán por un tiempo.

El mayor beneficiario de esa baja del petróleo fue ANCAP, y por transitiva, a las cuentas públicas. "En 2014 pagaba US$ 100 el barril y hoy paga US$ 50. Son US$ 500 millones que se ahorró por año", dijo Munyo, a quien no le generó ninguna alegría el balance de ANCAP, que arrojó un superávit de US$ 15 millones en 2016. "Esa ganancia es real, ¡pero no puedo dejar pasar que se festeje como un logro!", exclamó.

La clave para crecer

Respecto a ese 35% determinado por factores internos, Munyo destacó la solidez financiera del país y la relativa estabilidad de la inflación, pero puso el foco en el gasto público y la productividad. El gasto público, señaló, "creció por encima de la actividad económica" y a eso se le agrega una gestión de las empresas estatales que tuvo números rojos. "Tenemos las empresas públicas con peor gobierno corporativo de América Latina", alertó.

Por otra parte, Munyo dijo que los problemas en educación "nos atan de manos" en materia de productividad, ya que genera "analfabetos funcionales". A diferencia de tantos otros factores que condicionan la economía, la educación "depende de todos nosotros", dijo el economista, y exhortó a "hacer los deberes".