Hay señales en la región positivas para Uruguay, según CPA Ferrere

Capurro destacó que el país ganó competitividad frente a Argentina
Algunas señales provenientes de Brasil y de Argentina hacen pensar que esas economías están retomando la senda de crecimiento, aunque todavía están lejos de volver a ser las "locomotoras" de la región, explico ayer el economista de CPA Ferrere, Alfonso Capurro.

El experto indicó que en el caso de Argentina el "reordenamiento con gradualismo" de la economía que lleva adelante el gobierno encabezado por Mauricio Macri, es para Uruguay "la mejor salida que se podría haber tenido siempre y cuando sea exitosa".

"El combo macroeconómico de salida es con crecimiento y con apreciación del tipo de cambio real. Eso quiere decir que los argentinos van a ser menos competitivos y si estamos compitiendo con algún argentino van ser más caros de lo que eran antes. Y quiere decir que el argentino que viene a Uruguay tiene más dólares en el bolsillo también, y de cara a la próxima temporada los argentinos van a ser ricos en dólares", apuntó Capurro durante una conferencia organizada por la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu).

Del lado de Brasil, valoró que por primera vez en tres años se corrigieron al alza las proyecciones de crecimiento de la economía, al tiempo que hay una mejora en las expectativas de los distintos agentes. Una lectura similar realizó semanas atrás el ministro de Economía, Danilo Astori cuando valoró los progresos de la región pese a la incertidumbre y las bajas tasas de crecimiento a nivel global.
Capurro reiteró que la economía uruguaya se mantendrá "virtualmente estancada" en los próximos dos años, aunque "no está nada mal", si se tiene en cuenta lo que sucede en la región. Para 2016 se espera que las economías de Brasil y Argentina caigan 2,5% en promedio y que Uruguay crezca alrededor de 0,3%.

El economista indicó que Uruguay podría retomar mejores tasas de crecimiento en 2018 impulsado por la recuperación de la región y por grandes inversiones asociadas a los planes de infraestructura y una eventual tercera planta de celulosa. "No estamos en crisis, pero el viento está de costado o de frente", apuntó.

Discusión de otra era

A su turno, la economista María Dolores Benavente lamentó que luego de los avances logrados por el país en los últimos 10 años, el país esté "enfrascado en una discusión de los 60", respecto a si el sector público "es mejor" que el privado.

"Si en Uruguay vamos a empezar de nuevo con la discusión de que los banco públicos son buenos y los privados son malo, de que si la AFAP estatal es buena y la AFAP privada es mala o si la universidad privada es mala y la pública buena, estamos en una discusión que ya no existe en el mundo".Benavente indicó que la inversión, la inserción internacional y la educación son tres puntos "realmente importantes.¿En materia de inversión, qué estamos haciendo para fomentarla? En definitiva es lo que nos va a salvar el crecimiento de mediano y largo plazo. ¿Estamos dando las señales adecuadas? ¿Es una señal adecuada decir que se van a estudiar todos los mecanismos de promoción porque capaz que los removemos? ¿Es una señal adecuada seguir recostados al Mercosur o será adecuado hablar de un acuerdo con los países de Asia y el Pacífico? Esas son las cosas que tendríamos que discutir", apuntó.

Benavente también fue crítica con el escaso avance que tienen los proyectos de Participación Público-Privada (PPP). En ese sentido, recordó que hasta ahora se concretó solo uno por esta modalidad (cárcel de Punta Rieles) cuando la ley fue aprobada en 2011. "Ahora los recursos están, pero las obras de infraestructura no se hacen. Uruguay es lento, pero se nos va la mano", afirmó.